En cada mujer cubana: Vilma


Hoy hubieses celebrado tus ochenta y dos años, sin embargo, no has dejado de nacer, de vivir. Tu ejemplo está permanente junto a nosotros en cada mirada de la mujer trabajadora, la joven estudiante, la niña de los círculos infantiles, las maestras, científicas y obreras que salen a las calles llenas de sueños a conquistar resultados en cualquier profesión.

La heroína del llano y de la Sierra, de la clandestinidad junto a Frank País y la artífice de la emancipación total de las mujeres cubanas Vilma Espín Guillois, había nacido en Santiago de Cuba el 7 de abril de 1930. Y aunque hoy no está físicamente entre nosotros, tiene en esta, su pedazo de tierra, un cálido abrigo, ese que sólo ofrecen los hogares a los que se regresa para siempre y por siempre.

La identificaba su ardiente deseo por la superación, la simpatía, el intenso amor a la justicia y la modestia que la caracterizaba, se forjaron en ella como valores sólidos desde muy temprano, por tal motivo , luchó siempre por glorificar el papel de la familia como célula principal de la sociedad.

Ninguna forma de discriminación le era ajena a la guerrillera de la clandestinidad y la Sierra, de ahí que por su protagonismo, nacieran las Casas para niños sin amparo filial, las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia, el Centro Nacional de Educación Sexual, la creación de los círculos infantiles y la defensa del vínculo de la mujer a las tareas de defensa del país.

Por eso hoy, Vilma, nos sobran las razones para recordarte como guía y ejemplo para todas las generaciones de cubanas y ejemplo ante el mundo, mujer rebelde, insurrecta desde la niñez, educadora, guía, madre, fiel compañera y combatiente.