15 de abril de 1961: preludio de una invasión mercenaria a Cuba (+ Video)


 El 15 de abril de 1961 se iniciaba una epopeya gloriosa para Cuba. El enemigo imperialista, forjaba desde los Estados Unidos, una agresión armada y preparaban acciones agresivas con el objetivo de hacer desaparecer la Revolución. Ese día, miles de hombres estaban congregados en sus respectivos puestos de combate.


La primera acción perpetrada en busca de destruir la defensa aérea del Ejército Rebelde, fue los bombardeos a los aeropuertos de San Antonio de los Baños y Ciudad Libertad en La Habana y el de Santiago de Cuba. Todo un teatro armado para hacer creer a la opinión pública internacional que en nuestro país tenía lugar una rebelión interna.

¿El saldo de la agresión? Siete fallecidos, entre ellos mujeres y niños que vivían en lugares cercanos a los puntos de bombardeo, decenas de heridos y viviendas destruidas como saldo de la cobarde acción organizada y financiada por Estados Unidos.

Pero la equivocación fue inmensa. La rápida respuesta del pueblo cercaron el intento del gobierno de los Estados Unidos y de inmediato, toda Cuba se puso en pie de lucha junto a su Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Pero…¿Por qué el resentimiento del gobierno de los Estados Unidos hacia la Revolución Cubana?

Con sus objetivos bien definidos, en 1961 se habían promulgado leyes que laceraban los intereses estadounidenses en la Isla y destruido la estructura económica que dejaron atrás los gobiernos de la seudorrepública. De hecho, los lacayos de la tiranía batistiana que habían huido hacia el vecino del Norte, demandaban el fracaso del Gobierno Revolucionario Cubano.

A media mañana del 15 de abril, se conocía el parte oficial firmado por el Comandante en Jefe Fidel Castro: "Nuestro país ha sido víctima de una criminal agresión imperialista.... Cada cubano debe ocupar el puesto que le corresponde en las unidades militares y en los centros de trabajo sin interrumpir la producción, ni la campaña de alfabetización, ni una sola obra revolucionaria. La Patria resistirá a pie firme y serenamente cualquier ataque enemigo, segura de la victoria."

Una vez realizado el pase de revista a los resultados de los ataques, se patentizó que la destrucción de los aviones cubanos en tierra había fracasado. En los bombardeos, el enemigo sufrió severas pérdidas. Algunos aviones no regresaron a las bases, otros regresaron averiados producto al fuego antiaéreo cubano, que demostró que no se podía violar ilegalmente el cielo patrio. Ese día, fue el preludio de aquella invasión mercenaria.