Estudiantes en Cuba: protagonistas de su tiempo

Dia internacional de los estudiantes...
Cada  17 de noviembre, celebramos en todo el mundo el «Día internacional del estudiante". La fecha se instituyó en 1941 por el Consejo Mundial de Estudiantes reunidos en Londres,  para recordar la heroica resistencia protagonizada por un grupo de estudiantes checoslovacos en las calles de Praga, decididos a liberar a su país de la ocupación nazi.
 
Como consecuencia de dicha provocación, ese día, pero del año 1939, fueron ultimados nueve estudiantes y más de 1200 fueron exportados a los campos de concentración, mientras las escuelas de Altos Estudios eran cerradas.  

En el enfrentamiento contra los ocupantes fascistas,  resultaron heridas varias personas y hubo dos muertes, entre ellas la de Jan Opletal, un estudiante de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carlos, cuyo deceso se convirtió en un invocación a incrementar la resistencia.

A partir de entonces,  la fecha representa un símbolo de la lucha contra el nazismo y devino símbolo de inspiración para el accionar del estudiantado a escala universal; de hecho un día de solidaridad con la lucha contra el fascismo; por la democracia, la paz, la libertad y el progreso social.

En Cuba, estudiar es un derecho de cada ciudadano y a diferencia de otros países del mundo,  este día es sinónimo de fiesta y se celebra con actividades en los diferentes centros estudiantiles desde la enseñanza preuniversitaria hasta los centros universitarios. Todas las escuelas en Cuba, aplauden el derecho a la educación gratuita y el hecho de gozar del privilegio de ser protagonistas de su tiempo.

Nuestras escuelas abren sus puertas con la tenencia de maestros y profesores altamente preparados, dotados con las tecnologías y el material necesario para el aprendizaje de los estudiantes, quienes además,  son representados por diversas organizaciones a través de las cuales, pueden expresar sus criterios en cualquier espacio.

Los estudiantes son el futuro de cada país, constituyen la cantera de los futuros médicos,  profesionales y obreros. Por eso en este día, agasajamos hoy a quienes están en las aulas, con la certeza de que están en el sitio donde se consolida todo el caudal de conocimientos necesarios para el desarrollo de la humanidad.

Bloqueo a Cuba: más que cifras largas es un asunto que requiere atención

Bloqueo a Cuba: más que cifras largas es un asunto que requiere atención
Tomado de Cubahora

Durante el segmento de alto nivel en la 72 Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de los Estados Unidos Donald Trump reiteró su decisión de acrecentar la “cacería de brujas” contra Cuba y cito: “Mi administración anunció recientemente que no levantaremos las sanciones al Gobierno de Cuba hasta que realice reformas fundamentales”.

La puesta en vigor del bloqueo hacia Cuba tiene su antecedente desde el 3 de enero de 1961, cuando el gobierno de los Estados Unidos rompe relaciones diplomáticas con nuestro país. Entonces recibió con discordia a la Revolución Cubana y emprendió una serie de medidas políticas y sanciones económicas que posteriormente llevaron a un bloqueo total. De esta manera, el 3 de febrero de 1962 se hace público el bloqueo absoluto contra nuestro país.


Dichas sanciones contenían prohibiciones como la exportación e importación de mercancías procedentes de EE. UU., el comercio con subsidiarias de compañías estadounidenses en terceros países y la visita de los turistas a la isla. Igualmente se impidió el uso del dólar para las transacciones financieras con otros países y el acceso a territorio estadounidense de los buques y aviones cubanos. Estas sanciones aún están vigentes.


Ha pasado casi 60 años de la puesta en vigor de esta política de Estados Unidos contra el pueblo cubano y cada vez se recrudece más. Así se hizo público en el informe sobre la resolución 7/15 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) titulado: Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba, donde se exponen los daños sufridos por la Mayor de las Antillas.


En este año, la votación en la ONU se realizará en un contexto de tensiones que afectan los avances logrados anteriormente por ambas naciones en materia diplomática. De hecho, prevalece el anuncio de la administración estadounidense de agravar las sanciones contra la isla y destituir los adelantos en las relaciones bilaterales, promovidos por el anterior mandatario, Barack Obama, en 2015 y 2016.
Por eso, cuando el 1.o de noviembre se someta a consideración de los 193 estados miembros de la ONU el nuevo proyecto de Resolución, la comunidad mundial percibirá una vez más que mantener este bloqueo es completamente irracional y que Cuba no renunciará jamás en su empeño de poner fin a esta política genocida.


El bloqueo económico, comercial y financiero existe y se aplica con todo rigor. Constituye, además, una violación masiva e incuestionable de los derechos humanos de los cubanos. De hecho, no hay familia en este país que no sufra o haya sufrido sus efectos en la salud, educación, la cultura, la alimentación y en la vida cotidiana.


Durante todos estos años, el bloqueo ha provocado daños por más de 130 200 millones de dólares, a precios corrientes desde su imposición en 1962. Tomando en cuenta la devaluación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional, el costo económico de las sanciones más dilatadas de la historia moderna alcanzarían los 822 280 millones de dólares.


El bloqueo transgrede el Derecho Internacional y va en contra de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. Es, de igual manera, una violación de los derechos constitucionales del pueblo norteamericano, al incumplir su libertad de viajar a Cuba y, además, los derechos soberanos de otros Estados, debido a su marcado carácter extraterritorial.


Frente a todas estas agresiones, una vez más, el gobierno cubano exhorta a condenar de manera enérgica esta política irracional. Para ello seguirá teniendo el apoyo de la comunidad internacional, en su probado reclamo de poner fin a esta política absurda rechazada tanto en los Estados Unidos como en la mayoría de los países del mundo. Ya no se trata de cifras largas ni lista de violaciones contra un pueblo, el bloqueo es un asunto que requiere poderosa atención.

Carlos Manuel de Céspedes : desde ahora, sois tan libres como yo



El 10 de octubre de 1868, el abogado y patriota Carlos Manuel de Céspedes liberó a sus esclavos.  Ese día, en el batey del ingenio Demajagua, ante unos 500 hombres armados con machetes, lanzas de madera y  armas, dijo: “Ciudadanos, ese sol que veis alzarse por la cumbre del Turquino viene a alumbrar el primer día de libertad e independencia de Cuba”.


En aquel momento, el noble bayamés enunció la declaración de independencia conocida como Manifiesto de la Junta Revolucionaria de la Isla de Cuba o Manifiesto del 10 de Octubre. Dicho documento declaraba la independencia de Cuba, establecía un gobierno republicano,  democrático y además, la derogación de la esclavitud. 


Posteriormente, Céspedes, saludó a sus esclavos, libres en ese momento e invitó a otros dueños allí presentes que igual lo hicieran. Al momento, pronunció:   “¡Ciudadanos, hasta este momento habéis sido esclavos míos. Desde ahora, sois tan libres como yo. Cuba necesita de todos sus hijos para conquistar la independencia!”.  “Los que me quieran seguir que me sigan; los que se quieran quedar que se queden, todos seguirán tan libres como los demás”.

El acontecimiento histórico significó el comienzo de cien años de lucha y por ende, el inicio de la revolución en Cuba, país donde sólo ha habido una revolución: la que comenzó Carlos Manuel de Céspedes el 10 de Octubre de 1868, y la misma que hoy nuestro pueblo sigue adelante.


La lucha revolucionaria iniciada el 10 de octubre de 1868 fue secundada en otras regiones del país y fue un hecho que maduró la conciencia nacional patriótica y revolucionaria entre los cubanos. No alcanzó su objetivo de independencia y abolición de la esclavitud,  está claro, sin embargo, influyó decisivamente en la historia de Cuba.


El alzamiento del 10 de octubre de 1868 en Demajagua, demostró la insatisfacción del pueblo cubano para con el colonialismo español y reflejó los sentimientos patrióticos e ideales independentistas de los cubanos que anhelaban instaurar en su país,  una República libre e independiente.

Por toda #Cuba el huracán de la solidaridad

Por toda Cuba el huracán de la solidaridad
Ha pasado casi una semana y  el dolor está ahí. Duele ir a casa y no ver las pertenencias, duele el desastre, duele, duele mucho.  Después del paso de un ciclón, quedamos estupefactos. La gente nos mira, se mueve, otros padecen y desde sus miradas al horizonte, sienten correr una lágrima por sus mejillas.

Hay dolor, llanto, hay  tristeza ante lo perdido, pero hay vida, hay esperanza, hay amor.  Por eso, también hay que luchar y luchar fuerte. Hay que echar pa´lante  por que los cubanos siempre estamos siempre a pie del cañón y resistimos cualquier embate con la fuerza y capacidad ineludible para levantar esta nación dotada de tradiciones y conquistas.
 
La destrucción es muy grande  y conmueve. Duele creer tamaña catástrofe en tan poco tiempo. Sin embargo, sólo bastó tres días para crecer y crecer para bien, tres días para que toda Cuba pusiera a prueba su  capacidad organizativa liderada por la defensa civil, que, como en otras ocasiones,  se  descubrió enérgica, organizativa, diligente.  
 
A su paso por Cuba, Irma dejó un rastro de destrucción en casi toda la costa norte donde impactó duramente el fondo habitacional de varias provincias, instalaciones hoteleras y además, en el sistema Electroenergético nacional. Por ello,  nos quedan duras jornadas de trabajo, para resarcir los daños en el menor tiempo posible. Hay que trabajar duro, pero unidos todos.
 
En el llamamiento de Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, a nuestro aguerrido pueblo dijo: “Las jornadas que se avecinan serán de mucho trabajo, donde volverán a quedar demostradas la fortaleza de los cubanos y la confianza indestructible en su Revolución. No es tiempo para lamentarnos, sino para volver a construir…”.

Posteriormente afirmó que " uno de los mayores principios de la Revolución era  no dejar a nadie desamparado, y exhortó a lograr la recuperación con el ejemplo de nuestro indiscutible líder Fidel castroo Ruz, cuyo legado nos hace cada día más fuertes fuertes" .
 
Irma se llevó consigo muchas cosas, más no pudo arrebatarnos la esperanza y la confianza conque saldremos adelante.  Y aunque queda mucho por hacer, hay que echar a andar porque de pie, es como se mira al futuro, porque ni siquiera los vientos huracanados de Irma, pueden jamás, arrancarnos la esperanza, la sonrisa y  la alegría que nos caracteriza como cubanos.  

Ahora enfrentaremos a otro ciclón, el ciclón de la gente, el ciclón de la unidad, el ciclón del arte de sobrevivir a los embates de la naturaleza y ponerle fuerzas al sufrimiento. Es un gran huracán, un huracán que una vez más, nos pone a prueba y nos hace crecer como cubanos. ¿ Su nombre? : Solidaridad

Martínez Heredia: Algo intermedio es confusión; se trata de o el capitalismo, o el socialismo (+ Video)

Fernando Martínez Heredia respondió a las preguntas de José Manzaneda, director de Cubainformación.
Fernando Martínez Heredia respondió a las preguntas de José Manzaneda, director de Cubainformación


Transcripción de la entrevista realizada a Fernando Martínez Heredia por José Manzaneda, coordinador de Cubainformación, diciembre de 2016

Fernando Martínez Heredia (izq) dialoga con José Manzaneda.
José Manzaneda.– Uno de los intelectuales claves para entender la Cuba de hoy y también la Cuba de mañana, es Fernando Martínez Heredia, el director del Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello.
Fernando, el gobierno de Estados Unidos parece apostar por las vías amables para forzar un cambio político en Cuba, tratando de influir en diferentes sectores sociales con dos vías: la de la división y la de la confusión. ¿Realmente lo está consiguiendo?

Fernando.- Yo te diría en dos palabras que no; pero hay que decir más: los Estados Unidos no son nuevos en esto; incluso, hace 115 años casi, el presidente Roosevelt, el viejo, que era joven, dijo que el garrote y la zanahoria; el garrote era lo que él usaba más en ese momento contra Venezuela, por cierto. Con nosotros han usado el garrote más de medio siglo, después de 1959, pero lo usaron muy duro en 1898 cuando nos invadieron y ocuparon; pero también usaron la zanahoria. 

Y en todo el sistema de 60 años de dominación que hubo en Cuba, Estados Unidos practicó las formas de penetración cultural de encontrar cómplices, y los encontró, de tener un sistema que por eso es que se llama neocolonialismo, porque consiste por un lado en dominar económicamente, pero también culturalmente, y por otro lado en tener cómplices subordinados que reciben beneficios, dominan el país y los sirven a ellos, son dominantes dominados.

De manera que ellos se han dado cuenta, de pronto, que después de más de medio siglo de guerra prácticamente abierta, ilegal, inmoral, todo esto que sabemos, pues más valía como bien dice el presidente de la República, Obama, cambiar la táctica, pero no la estrategia. Pero lo que pasa es que a veces ellos tienen cosas que parecen como un niño malicioso, que dicen: él no se va a dar cuenta. Si no fueran criminales uno se reiría.

Yo estuve en Panamá hace año y medio, en aquella reunión a la que Obama fue, porque si no no iba a haber reunión, si no iba Cuba no iba a poder, entonces allí parecía que todo era zanahoria, incluso hubo medios verdaderamente conservadores, para no decir reaccionarios, que decían que el personaje más importante que estaba allí era Raúl Castro; eso se lo mandaron a decir.

Pero nosotros, por suerte, incluso no los viejos, si no los jóvenes cubanos, tenemos mucha experiencia, es un combate contra el país más poderoso militarmente del mundo, pero también más poderoso culturalmente del mundo, eso nos ayuda mucho, porque ellos están aplicando a fondo, tienen centenares de acciones culturales legales; nosotros denunciamos las ilegales, pero las legales aquí están, centenares sucedieron el año pasado, centenares están sucediendo este año.

Ellos están permitiendo y auspiciando que entre en Cuba la mayor cantidad de dinero posible desde Estados Unidos, en la forma de remesa que siempre ha sido muy hermoso que los familiares ayuden a su familia; pero ahora, más bien, es que se hagan inversiones por lo que ellos aspiran a que mañana sea un empresariado burgués en Cuba y apoyar esas inversiones.
No creo que tampoco ellos estén pensando solamente en lo que ellos llaman ni la sociedad civil ni el pequeño empresario, ellos están pensando en todo, están tratando de confundirnos a fondo, de encontrar cómplices dentro del país.

Bueno, está bien, por lo menos hay quien dice: Pero por lo menos lo dicen. Yo no hallo que eso sea algo especialmente bueno, es que hay formas de trabajar, una de las formas de trabajar del imperialismo norteamericano es la aparente franqueza, o lo que actualmente llaman transparencia.

Yo no creo que estén teniendo éxitos, pero sí creo muy fuertemente que no hay que descuidarse nunca y que, incluso, es terrible cómo vienen decenas y decenas de miles de norteamericanos que ninguno ni es mala persona, ni pretende nada malo con Cuba; pero nosotros somos una pequeña isla que ha sido sometida al colonialismo nuevo norteamericano demasiado tiempo y no podemos ver nada inocentemente.

José Manzaneda.– Fernando, en tus escritos afirmas que el dilema de la Cuba de hoy y del futuro sigue siendo entre el desarrollo del socialismo, que debe ser profundizado, y el retorno al capitalismo. ¿Realmente esto es un peligro hoy? ¿Es una hipótesis el regreso al capitalismo? Y si es así, ¿sería más fuerte este riesgo hoy que hace 10, 15 o 20 años?

Fernando.- Sí, yo creo que son reales las dos cosas. Es decir, primero, el peligro es real, es una disyuntiva y no hay fórmulas intermedias.

Yo les decía a mis compañeros del Consejo Nacional de la UNEAC hace unos meses, que el capitalismo sueco puede tener cosas buenas y malas, pero sin dudas es sueco; el capitalismo cubano no podría ser cubano, tendría que ser norteamericano-cubano, es decir, para Cuba no hay una posibilidad de capitalismo autónomo. 

Entonces, de entrada, la disyuntiva no puede ser: bueno, vamos a seguir introduciendo cosas del capitalismo, vamos a hacer lo que antiguamente algunos llamaban un socialismo de Estado, que es un tránsito hacia que una cantidad de funcionarios se conviertan en empresarios, etcétera, no es factible, eso no es factible en Cuba.

En Cuba no es factible que digamos: sí, vamos a hacer un capitalismo, pero no va a ser neoliberal, ustedes verán que vamos a tener una política social muy buena. Nada de eso es factible.
Podría ser, incluso, que algunas personas hasta lo crean, de buena intención, y digan: si hacemos un pluripartidismo, por ejemplo, y un sistema democrático de elección de personas, vamos a evitar que haya corrupción, que los pobres empiecen a pasar hambre, etcétera. Eso, desgraciadamente hay demasiados ejemplos en el mundo de que no es posible, ni siquiera en Estados Unidos donde casi 4 millones de personas no tienen donde dormir, y le tildaron de comunista a este presidente que está terminando porque trató de que una parte grande de los 52 millones de personas que no tienen posibilidad de una asistencia médica correcta, tuvieran algo.

Es decir, nosotros por lo menos tenemos, y en Cuba creo que eso es de lo más importante, una población con un grado de conciencia política que posiblemente sea un récord mundial y eso sí es una cosa muy, muy valiosa. Y por esto es que yo digo muy claramente: no hay nada intermedio, creer que hay algo intermedio es confusión; se trata de o el capitalismo, o el socialismo.

Hay quien dice, exagerando mucho, que si Cuba pasara al capitalismo sería como Haití; no, como Haití nada más que es Haití, cada uno vive su desgracia, pero la nuestra sería grande, entre otras cosas, porque hemos dado no solo un ejemplo al mundo de cómo es posible que incluso un pequeño país al lado de Estados Unidos, como se decía siempre, subdesarrollado, haya cambiado tan profundamente la vida en favor de toda la población y no de una fracción pequeña de ella.

Pero, bueno, no solo es un ejemplo del mundo, sobre todo que es la vida de nosotros, es lo que hemos logrado hacer entre todos, y no es posible permitir, de ninguna manera, que nuestros hijos y nuestros nietos vuelvan a lo que hubo.

José Manzaneda.- Fernando, tú afirmas que el capitalismo sigue existiendo hoy agazapado en diferentes actitudes, en diferentes prácticas, en cierta psicología social, que de alguna manera habría venido fortalecida por la reintroducción de algunos factores de mercado en los últimos años en la sociedad cubana, ¿cuál es el antídoto?

Fernando.- Yo tengo dificultades para la gran prensa; por ejemplo, yo soy marxista, pero no me queda más remedio, porque me permite darme cuenta de que no se trata meramente de que haya manera de producir, de intercambiar, de ganar dinero los que son dueños, no, se trata de mucho más; se trata de una cultura, el capitalismo es una cultura y en esa cultura, por ejemplo, no es conseguir que la mayoría esté de acuerdo o se sienta mal muchas veces y otras no, o se sienta bien porque hay fiestas, o cobra más dinero; pero no pretenda para nada cambiar lo esencial de la existencia, eso es la cultura capitalista. Por eso se puede tener una cantidad enorme a veces de diversidades, otras veces no, otras veces se decreta un Estado de excepción y no se puede tener ninguna; pero lo esencial es cultural. Toda dominación bien establecida, moderna, es cultural, siempre fue así, de un modo u otro, pero ahora más que nunca.

Entonces hay un capitalismo del comercio exterior, y Cuba lo sufre muy duro; hay un capitalismo del bloqueo contra Cuba que es una barbaridad, veinticinco veces le han dicho que no, y es simpático cómo los de la zanahoria mandaron a la señora a abstenerse. Si yo lo estoy acusando a usted o usted es inocente o es culpable, pero no es que se abstuvo, es una de dos.

Pero, bueno, son formas, digamos, más brutales; pero hay formas más sutiles y una de ellas importantísima es el capitalismo de la educación que cada uno recibió, de la educación que desde niño era lo tuyo, si acaso cuando más lo de tu familia, el interés personal, el egoísmo, aunque se dijera que el afán de lucro no; el egoísmo que opera tanto contra la solidaridad entre las personas y que entonces es muy difícil de erradicar y tiene la capacidad de regresar, de retornar; tiene la capacidad de aparecerse de modo difícilmente censurable, como cuando dice: no, pero él está tratando de resolver, por ejemplo —resolver es un verbo cubano—, y en realidad, ¿a costa de quiénes?, habría que preguntar, ¿contra quiénes?, ¿exigiendo que les paguen lo que nunca se pagó, por ejemplo? ¡Pero qué hermoso es que todos los servicios sociales, que todo lo que son bienes de las personas lo tengan las personas, sin ser otra cosa que personas y no por el dinero que tienen en el bolsillo!

El dinero, como equivalente general de la mercancía es un gravísimo problema cultural; ningún país como Cuba, aunque tenga un poder como el que tenemos, lo ha podido quitar, el salario tampoco. Por eso yo dije al inicio que, bueno, como soy marxista me doy cuenta de que vivimos en una transición socialista, por muy solidarios y humanos a fondo, y con ganas de que ya no haya ninguna forma de dominación.

Lograr, por ejemplo, que todos los cubanos entendieran que la mitad de los cubanos no era inferior a la otra mitad, por ser mujeres, ya fue un éxito dificilísimo, no fue de un día para otro y todos éramos socialistas, vaya; y una parte de los socialistas decía: sí, pero ella que es socialista e inferior a mí que soy socialista.

¿Qué quiere?, que la transición exige no solo paciencia, sino mucho trabajo, no solo usar un tiempo largo, sino educar una y otra vez, y un conjunto de formas que van desde la coerción social hasta la autoeducación, es complejo, y a nosotros se nos ha hecho difícil por una cantidad de las medidas que se han aplicado a partir de los primeros años noventa, porque se han introducido fórmulas primero para sobrevivir, después para que fuera viable la economía del país y todavía estamos en lo segundo, ya lo tenemos, pero una y otra vez hay que volverlo a tener.

Entonces esto ha hecho que crezcan diferencias sociales entre nosotros que no había y que crezca entonces el valor del dinero, que no lo tenía, tenía valor, pero poco; que crezca entonces también la relación directa de lo que cada persona hace, con lo que recibe personal o familiarmente y la calidad de la vida que en algunos aspectos tiene.

Es decir, la relación que tenía la actividad de los cubanos con esto, era muy indirecta, a pesar de lo que dicen a veces los manuales que son tonterías, aquí toda cubana, todo cubano, por ejemplo, tenía derecho gratuitamente a todos los servicios, y los servicios eran de verdad universales y muy satisfactorios, así fue subiendo el grado cultural y con él suben lo que llaman los sociólogos, expectativas. Usted quiere más, porque sabe más, porque tiene un mundo más complejo interior, porque tiene más gustos desarrollados y entonces cuando no hay más y le dicen: Sí, pero si tuvieras dinero habría más; sí, pero si tienes dos trabajos hay más; sí, pero si consigues de algún modo, aunque no sea lícito, sino incluso que pueda ser delictivo, pues aparecen problemas que vienen de una cosa que pudiéramos hasta llamar monstruosa, el aumento enorme de la cultura, de las capacidades laborales pero de todo tipo, del gusto, de las expectativas y el no aumento a ese tamaño de los bienes y servicios.

Entonces la diferenciación social es un enemigo que toca duro a la puerta en nombre del capitalismo, aunque no lo parezca.

José Manzaneda.- El Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello, que dirige Fernando Martínez Heredia, realiza numerosas actividades en el campo de la investigación cultural, los estudios de opinión, sobre diferentes grupos sociales, actividades académicas, presentaciones, publicaciones. Me gustaría, Fernando, que nos presentaras el instituto y cuáles son algunas de las líneas fundamentales de trabajo.

Fernando.- No me gusta, porque es como hacerse propaganda, aprovechando lo solidario, pero es una institución grande, para los tamaños nuestros, y se tiene que ocupar de cosas muy diversas, entonces hacer ese tipo de relaciones con siete líneas, por ejemplo, puede ser aburrido para el lector. Prefiero llamar la atención sobre el hecho de que, por ejemplo, a nosotros nos interesa mucho la participación en el consumo cultural, no meramente cuánto hay, cómo es, dónde hay más o menos, sino también cómo puede participar la población en ese consumo desde la elección del consumo, desde el conocimiento de los factores que pueden haber o no, y, claro, hay un problema también en este caso de la educación y del gusto.

O sea, nosotros tenemos que vernos hasta un punto, que en nuestro caso es pequeño, con las bellas artes y hasta un punto, que en nuestro caso es muy grande, con las formas de cultura popular; en ese sentido puede que tengamos trabajos históricos que son muy importantes, como las tradiciones orales, los conjuros, las formas que tiene la gente de ejercer una cultura que los que van a la universidad no siempre se dan cuenta de que también es cultura.

O el trabajo con los que son portadores, como llamamos en la jerga, culturales; porque en un poblado de oriente o de Pinar del Río han mantenido durante más de un siglo una forma cultural expresiva con danza, música y una letra que o viene de uno de los que construyeron Cuba con sus culturas —y no digo de los que aportaron, porque casi siempre se dice que aportaron los africanos, y el que aportó es porque era una persona secundaria, y es que todos concurrieron—, y nosotros, por ejemplo, no solo lo investigamos, y es una fase la investigativa, sino que también lo promovemos en la medida pequeña en que podemos hacerlo. Por ejemplo, hace 10 días tuvimos la reunión anual de premiación de lo que llamamos memoria viva, que es una premiación no de un primer premio, sino de unos 30 premios, son gentes que son grupos culturales de todo el país, de todas las provincias que concurren aspirando, y lo importante, por un lado, es que gana premio una cantidad y, por otro lado, que se presenta un número muchísimo mayor y son tan importantes como los que ganaron los premios; pero son portadores los grupos.

También premiamos a personas que han echado la vida entera como personalidades, pero personalidades que solo son conocidas en la comunidad, en el barrio, cuando más en el municipio, que no salen por la noche en el noticiero cuando cantan ni cuando bailan y que son también portadores culturales importantes. Bueno, eso se llama Memoria Viva y todos los años se convoca, se hace con mucha seriedad y se otorga el premio, y esto fue hace 10 días.

Hay cosas de otro tipo que pueden ser hasta un poco farragosas para el que no le gusta, ¿no?, como el uso de la estadística y tenemos que con las estadísticas discutir con funcionarios, porque les aportamos un trabajo sociológico ya de otro tipo, cuantitativo, con instrumentos cuantitativos que ayuden a discernir mejor y no lo que se le ocurre a uno que es bueno. En ese sentido apoyamos a la institución a la que pertenecemos que es el Ministerio de Cultura; pero también partimos de esto, y con esto termino, de que no hacemos solamente lo que nos piden que hagamos, que eso sería muy estrecho y pequeño y no nos permitiría ni siquiera hacer bien lo que nos piden, hay que tener ideas propias tienen que ocurrírseles a uno con temas necesarios y llevarlos adelante, y eso hacemos.

José Manzaneda.- En tus escritos y en tus reflexiones, Fernando, insistes en la necesidad de impulsar la participación en el país, impulsar el debate franco, transparente, sin miedo a la discrepancia. ¿Cómo está la salud de la participación y la salud del debate discrepante en la Cuba de hoy?

Fernando.- Nunca está de más hablar de eso. Y alguna vez yo he escrito para ser más fuerte, que el debate en el socialismo es como la respiración para las personas, de ese mismo tamaño, es vital; el debate en el capitalismo puede ser incluso interesantísimo, pero tiene otras funciones, tiene las funciones del sistema en el cual existe; cuando participas en él y corren las consecuencias, personas que están opuestas al sistema, es interesante, pero el sistema se encarga de que no sea capaz de acabar con él. En el socialismo tiene que suceder lo contrario, es decir, el sistema tiene que promover el debate, tiene que promover la discusión, tiene que promover la diferencia, tiene que promover, incluso, las divergencias.

A mí me gusta mucho lo que dijo el Presidente nuestro, que es un guerrillero antiguo, Raúl Castro, que le tocó, porque le tocó ser el ministro de las Fuerzas Armadas toda la vida, y resulta que un militar de toda la vida, cuando tomó posesión, al poco tiempo hizo un discurso donde dijo: yo lo que les pido a todos, por favor —porque Fidel es tan grande que solo entre todos lo podemos sustituir—, es que tengamos discusiones y que tengamos discrepancias entre los compañeros. Yo dije: ah, qué bien, porque cada profesión tiene su defecto profesional, y él demostró no solo que no lo tenía, sino que tenía muy claro qué cosa era muy necesario.

Pero no es fácil, los hábitos de autoritarismo que no siempre vienen de algo malo, por ejemplo, para los viejos la lucha frontal fue algo familiar y saben que a veces si no era autoritario no había posibilidad, pero los hábitos de autoritarismo tienen que ser desterrados y no lo han sido, y hay una lucha con ello, y reaparecen de pronto y uno se asombra y dice: ¿Todavía tú piensas así como un troglodita? ¿Todavía tú crees que hay un compañero que no es contrarrevolucionario, pero no sabe que está sirviendo sin querer a la contrarrevolución?, como dice a veces algún que otro funcionario nuestro. Ah, bueno, esas son cosas reales contra las cuales hay que luchar.

Ahora, debatir por debatir, para sentir cómo se hace ruido no vale la pena tampoco. A mí me parece que para debatir hay que estar bien informado, si no se hace real que las áreas tienen que informar de verdad y que los periodistas tienen que servir de verdad, y los medios, por tanto, y que no puede haber lo que en Cuba llaman secretismo contra los que no son secretos de seguridad para nada, entonces, ¿cómo va uno a opinar si no tiene información? La información es básica, la información, como diría un filósofo europeo, es necesaria, pero no es suficiente; es necesario entonces que se discuta, pero para esto también es conveniente, por lo menos, que haya una educación sobre discusiones, sobre discutir.

Si no hay educación yo no me opongo, más vale que sean ineducados, pero que discutan; pero si se discute educadamente, se avanza muchísimo más y no se pierde la fraternidad. Pero, además, se gana en eficiencia, es decir, el debate para algo. Y por esto decía: no solamente por hacer ruido, sino para que se convierta por un lado en una norma que hay que hacerle caso a los debates, no es posible que incluso se diga: pero qué bien se ha discutido algo, pero después no hicieron nada. Entonces es frustrante, se convierte en un adorno; el debate como adorno hay que rechazarlo.

El capitalismo tiene sus adornos, el socialismo debe tener sus adornos, pero otros adornos, los adornos con los cuales se adorne la gente, se adornen las calles, se adornen las fiestas, pero que alguna cosa que tiene que servir para avanzar no sirva como un adorno; es decir, estoy en contra de que se prohíba y en contra de que no sirva para nada.

José Manzaneda.- Hemos conversado, con mucho placer, con Fernando Martínez Heredia, uno de los grandes intelectuales de la Revolución Cubana, director del Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello, nos ha recibido en su casa y realmente se lo agradecemos.

Despedimos nuestro programa desde la capital de Cuba, desde La Habana.

Luisa Pérez de Zambrana: un alma donde el sentimiento se hace poesía

Poetisa cubana Luisa Pérez de Zambrana
Cuando hablamos de cultura y nos referimos a la de algún lugar específico, no podemos olvidar a quienes abrieron el camino para la misma, y mucho más aquellos  nombres van más allá de lo regional, para alcanzar renombre nacional e internacional.

Luisa Pérez y Montes de Oca, nació en la  finca Melgarejo cerca del poblado del Cobre, el 25 de agosto de 1835, sin embargo, por razones de la vida, la joven pasó a la historia con el apellido de su esposo. Luisa Pérez de Zambrana, que es su nombre, es una de las poetisas de las que se dice «nació con el don de la poesía» y es entre las mejores de Cuba e Hispanoamérica.

Era una hermosa joven, dulce, fina y distinguida,  de mirada  absorta y soñadora.  Era, al decir de José Martí, una pura criatura, a toda pena sensible y habituada a toda delicadeza y generosidad. De cabello  negro y ondulado en abiertas sienes, exhibía además,  unos ojos grandes portadores de una inagotable fuerza de pasión delicada y  ternura. 

Así era esta santiaguera que, con solo  14 años, escribiría sus primeros versos donde se recrea el ambiente campestre donde vivió hasta la muerte de su padre.  Entonces se trasladó  hasta Santiago de Cuba, para darse a conocer  en 1852 entre los amantes de la Literatura de esa ciudad, que,  aunque no fueron definitivos, fortalecieron aún más su poesía.

Los círculos intelectuales de la época reconocieron la calidad de sus versos por la claridad del lenguaje. El Lirio, La Gota de Rocío, Noche de Luna, Al ponerse el sol, A Julia en la fuga del sinsonte o Una ofrenda a la virgen son algunos ejemplos de los cantares que hiciera a su tierra natal.

Luisa publicó un volumen de poemas que circuló entre los eruditos más famosos del país y fue leído por Ramón Zambrana ,  con quien posteriormente, contrae matrimonio.  Y es partir de este momento cuando su vida social e intelectual comienza a desarrollarse en la capital del país..

De hecho, los Periódicos La Habana, Cuba Poética, Álbum cubano de lo bueno y de lo bello, Cuba Literaria, Diario de la Marina...,  abrieron sus páginas para la publicación de su libro de poemas donde canta a su nueva vida. De ahí se derivan:  A mi esposo; Mi casita Blanca; Al campo; Canto a mi madre, y otros... 

Dolor profundo cargó la poetisa en su pecho por las pérdidas de sus seres más queridos. A los ocho años de casada quedó viuda, luego vio morir a cada uno de sus hijos en plena juventud y a su hermana Lucía, también poeta y santiaguera, aciagos hechos que tuvo consecuencias en su estado de ánimo y en su obra, pues de  repente, esta romántica mujer se ve sola en el mundo.

Su obra ocupa un lugar importante en la literatura del siglo XX y se caracterizó por la sensibilidad, la  melancolía, la ternura, donde no escapan  las reflexiones religiosas y filosóficas sobre la muerte: estas dos últimas características expresadas en las elegías La vuelta al bosque en honor a su esposo y Dolor supremo y Martirio dedicada a sus hijos.

Más romántica que muchos de los que impusieron un sello al Movimiento literario en la poesía cubana de la época, solo se le compara con el poeta Juan Clemente Zenea. Y esto se debe a que siguió fiel a su estilo cuando el Modernismo traía sus cisnes y sus jardines cerrados.

Fue al decir de Enrique José Varona,  la más insigne elegíaca de nuestra lírica.  Por otra parte, José Martí al referirse a ella, señaló:  “Se hacen versos de la grandeza, pero solo del sentimiento se hace poesía“. Luisa Pérez de Zambrana  nunca aspiró a ser de los poetas sociales, por que sencillamente está entre las mejores de Cuba e Hispanoamérica.

En imágenes, gala cultural A Ritmo de mi Rumbón

Carnaval Guantanamo 2017

A Ritmo de mi Rumbón es el nombre de la gala cultural con la cual quedó inaugurado oficialmente el Carnaval Guantánamo 2017. La  Plaza polifuncional Pedro Agustín Pérez  quedó pequeña ante tanto público que disfrutó del esperado espectáculo.

Bajo la dirección de Lázaro McPherson, la gala expuso lo más exponente de las  autóctonas tradiciones culturales y sonoridades actuales preferidas fundamentalmente por la juventud, entre ellos,  las voces  femeninas de Yaíma Seaz con su Masucamba y Arlenys Rodríguez. 

El público disfrutó del folclor y tradición que emana del ballet folclórico Babul y de Los Guasoneros. También se presentaron para los guantanameros,  el septeto Moneda Nacional y el cuerpo de baile del Cabaret Tropicana quienes vivnieron desde Santiago de Cuba. 

Hubo un espacio para la balada con Waldo Mendoza quien comenzó por esta ciudad su gira nacional y otro para la rumba a cargo de los chicos de Obbá Ilú Ará. En tanto, el grupo de El Guajiro y su Changuí, bajó de las lomas de Yateras para contagiarnos con el rico ritmo guantanamero. 

En la gala cultural, no faltó el humor que en esta oportunidad estuvo a cargo del fonomímico Juan Carlos Aliaga, el comediante  Ramón Mustelier y el siempre esperado Komotú, quienes removieron al público con un número especialmente creado para este jolgorio.
  
Agradezco al fotoreportero Leonel Escalona Furones del periódico Venceremos, por ofrecerme estas imágenes donde asevera que no faltó variedad en un espectáculo donde primó el humor, y la música contagiosa de estas fiestas populares tan esperado durante el año.


Carnaval Guantanamo 2017

Carnaval Guantanamo 2017

Carnaval Guantanamo 2017

Carnaval Guantanamo 2017

Carnaval Guantanamo 2017

Carnaval Guantanamo 2017

Carnaval Guantanamo 2017

Carnaval Guantanamo 2017

Carnaval Guantanamo 2017

Jornada de la Canción Política en Guantánamo: más de cuatro décadas de poesía y trova

Jornada de la Canción Política  en Guantánamo:  más de cuatro décadas de poesía y trova
Del 1ro al 4 de agosto, fundadores del Movimiento de la Nueva Trova, investigadores, jóvenes escritores y reconocidos intérpretes de la canción cubana, se encontrarán en Guantánamo, a propósito de la 41 edición de la Jornada de la Canción Política.

El evento cultural más antiguo de la Asociación Hermanos Saíz, organización que agrupa a la joven vanguardia artística de la canción,  estará dedicado en esta oportunidad  al trigésimo aniversario del Comité de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba,  al 50 de la caída en combate del Che y sus compañeros y al 150 del natalicio del destacado músico y compositor cubano Sindo Garay.

Prestigiará la  Jornada... Aleida Guevara March, hija del Che y el investigador, periodista y musicógrafo Lino Betancourt,  quienes disertarán en torno a la trascendencia de la vida y obra del Guerrillero Heroico y del ilustre trovador santiaguero, respectivamente.

Ambas personalidades, compartirán escenarios con los cantautores Polito Ibañez,  Pepe Ordaz, Eduardo Sosa, Silvio Alejandro Rodríguez y los proyectos Caña Santa, de Santa Clara y La Trovuntivitis. El público guantanamero disfrutará también,  de medio centenar de artistas e intelectuales cubanos, entre ellos, Annalie López, Yaíma Orozco, Roly Berrío, Nelson Valdés y Annia Garcés.

La  bolerista guantanamera Paula Villalón y los trovadores Noel Nicot, Josué Oliva y Mario Zamora, junto a los  DJs  y otros exponentes de las artes visuales, investigadores y escritores, acompañarán a los juglares que, desde todas las provincias del país, se suman a esta 41 Jornada.  

Por estos días habrá conciertos dedicado a la trova tradicional en áreas y plazas públicas del municipio cabecera. También se realizarán intercambios teóricos, recitales de poesía, muestras de audiovisuales y de artistas de la Plástica, presentaciones de libros en sitios culturales e históricos, comunidades, escuelas y en el Hospital Pediátrico Pedro Agustín Pérez.

Similar a otras ediciones, la Jornada de la Canción política, extiende sus opciones a las unidades de la Brigada de la Frontera y al municipio de Caimanera, primera trinchera antimperialista de Cuba y espacio limítrofe con la base naval norteamericana.

Como colofón  del encuentro,  se reeditará la Trova más larga a partir de las 10 de la noche del día 4 de agosto. En esta iniciativa, fundada desde el año 2014, participarán los músicos invitados, quienes junto al cantautor guantanamero Yoyi Barret, buscarán superar el record del pasado año, cuando la trova se abrió por siete horas ininterrumpidas.

Durante la Jornada, tiene especial importancia la peregrinación popular  hasta el Monumento de la calle Aguilera, lugar donde el 4 de agosto de 1957, cayeron los jóvenes revolucionarios Jesús Martín, Fabio Rosell, Enrique Rodríguez, Gustavo Fraga y Abelardo Cuza y los conciertos vísperas de la fecha, con los que se le rinde tributo a los miembros del Movimiento 26 de Julio.

La Jornada de la Canción Política celebra su edición número 41. Y este es el motivo para que cada año se convierta un momento de reflexión y encargo de las nuevas generaciones con la obra que erigimos  en aras de recordar,  a través del arte y la canción inteligente, a los mártires de Guantánamo.

Frank País: el revolucionario más buscado de Santiago de Cuba

Frank País García
Hoy Santiago de Cuba atesora sus restos. Esa misma ciudad donde nació y a la que dio su vida por una causa justa. Frank País García era su nombre y solo tenía 23 años cuando fue ametrallado en el Callejón del Muro, en la Ciudad héroe, junto a su compañero de lucha Raúl Pujols.

En homenaje a su memoria y la del resto de los héroes caídos en defensa de la Patria, incluido René Ramos Latour, Daniel, asesinado un año después en igual fecha y quien tras la muerte de Frank lo sustituyera como Jefe de Acción y Sabotaje del M-26-7, un Consejo de Ministros simbólico acordó declarar el 30 de Julio “ Día de los mártires de la Revolución Cubana».

Amante de la música y la poesía, Frank País García, el jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio en la clandestinidad, se refugiaba en estas manifestaciones del arte para intentar aliviar el dolor punzante por la pérdida de un amigo, o de un hermano. Fue un hombre que ante cualquier circunstancia  actuó sereno con la responsabilidad que exigía el cargo que poseía, fue el revolucionario más buscado de Santiago de Cuba.

Muchas opiniones versan sobre Frank, quien además organizó el Alzamiento del 30 de Noviembre en la Ciudad Héroe. Fidel Castro Ruz, al enterarse de su muerte escribe una carta a Celia Sánchez, donde lo calificó como “el más valioso, el más útil, el más extraordinario de nuestros combatientes", y en la propia misiva enfatizó: "…  No sospecha siquiera el pueblo de Cuba quien era Frank País, lo que había en él de grande y prometedor".

David fue uno entre tantos seudónimos clandestinos que tenía y que trascendió más allá de asesinato por los cuerpos represivos. De este joven maestro con rostro de adolescente, Ernesto Che Guevara expresó: “Sus ojos mostraban enseguida al hombre poseído por una causa, con fe en la misma y además, que ese hombre era un ser superior. Hoy se llama, el inolvidable Frank País; para mí que lo vi una sola vez, es así”.

 “Era uno de estos hombres que se imponen en la primera entrevista, dijo, su semblante era más o menos parecido a lo que muestran las fotos actuales, pero tenía unos ojos de una profundidad extraordinaria […] mostraban enseguida al hombre poseído por una causa, con fe en la misma y además, que ese hombre es un ser superior”.
Bibliografía de la época testifica que Nilda Ferrer, amiga y compañera de lucha de Frank, dice: Hay un momento en que Frank mira a América con una dulzura, una expresión. Era tranquilidad, confianza, felicidad, paz. Todo estaba resumido ahí”. Mientras, su novia América Domitro, en el momento de su muerte expresó refiriéndose a sus asesinos:  “A Frank lo mataron ustedes, pero aun después de muerto ustedes le tienen miedo, cobardes”.


“Sí sé que para él las palabras disciplina, organización, civismo, libertad tenían un valor sagrado, conjugándose en su mente y en su acción, guardando un magnífico equilibrio… en él hicieron síntesis todas las virtudes revolucionarias.” Así dijo  Armando Hart Dávalos, en torno a la personalidad de Frank País.

Los héroes no escogen el momento de entregar la vida por la Patria. Por eso  hoy 30 de julio, Día de los mártires, recordamos a hombres como Frank País García, líder eterno de la lucha clandestina y a otros que con su ejemplo, llevarán en lo alto las antorchas de la historia.

En el Moncada vivió José Martí y eternizó su memoria

En el Moncada vivió José Martí y eternizó su memoria
El pensamiento martiano ha trascendido los límites del tiempo y hoy constituyen fuente inagotable de valores patrióticos, de justicia y de dignidad humana. Y esta es la base fundamental que sustenta la  Batalla de Ideas que libra el pueblo cubano en su afán por defender las conquistas de la Revolución.

Por tal razón, Fidel Castro Ruz tras los sucesos del 26 de julio de 1953 expresaría: “Parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, que su memoria se extinguiría para siempre, ¡tanta era la afrenta! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo su fiel a su recuerdo...¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!

La presencia decisiva del Héroe Nacional en los combatientes moncadistas era una realidad tangible. Tan grande fue el sentido ético de José Martí que bajo esa hermosa frase de "Patria es Humanidad", nos legó una divisa realmente solidaria y justiciera. Sin dudas él, dotado de una inteligencia soberana, siempre usó ese don para hacer de los pueblos de América independientes y libres.

El  intento de tomar los cuarteles resultó fallida y costó mucha sangre a decenas de cubanos humildes, asesinados por orden de la dictadura batistiana, sin embargo, la acción constituyó el comienzo de la lucha armada, que concluyó posteriormente, con el triunfo de las armas del pueblo el 1ro de enero de 1959.   

La presión popular había impuesto a la tiranía Batistiana la amnistía los jóvenes de la Generación del Centenario, encabezado por el joven abogado Fidel Castro. En medio de la persecución constante y las limitaciones materiales, se imponía el entrenamiento y el acopio de recursos, además de la decisión de cumplir la máxima del líder revolucionario cuando expresó: "En el 56 seremos libres o seremos mártires."

José Martí y el Moncada son la armazón dialéctica del camino ético y revolucionario de una nación y sus luchas por la libertad. El Moncada mostró a Cuba el curso que seguiría la Generación del Centenario: la estrategia de lucha armada, sus bases ideológicas, sus metas, su moral revolucionaria y sus principios políticos.

El Moncada fue obra martiana llevada a cabo por la Generación del Centenario aquel 26 de julio de 1953. Y no ha pasado a la historia como un hecho aislado, sino como un enlace histórico, un vínculo de nuestro pasado con el presente de dura lucha y con el futuro promisorio de victoria. En el Moncada vivió el Apóstol, en el Moncada se eternizó su memoria y se rescató para siempre la dignidad nacional.

Ramón López Peña: ejemplar entre ejemplares

Ramón López Peña, primer mártir de esa unidad de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
Guantánamo es la primera trinchera antiimperialista de Cuba en la lucha contra el imperialismo que pretende dirigir el destino de los pueblos. Y es justo en esta trinchera donde está la Brigada de la Frontera Orden Antonio Maceo, unidad que guarda en su interior, hombres y mujeres dotados de heroísmo, serenidad e inclaudicable firmeza.

Desde el triunfo de la Revolución Cubana, la base naval estadounidense ubicada en el sudeste de Guantánamo, con sus más de 117 kilómetros cuadrados de área, ha sido eje de discordia entre Cuba y Estados Unidos. De hecho, desde hace más de 60 años exigimos al imperio su devolución, pues desde el punto de vista del derecho internacional es una zona ocupada.

El 19 de julio de 1964 se abría otro capítulo en la historia de las agresiones hacia Cuba desde el territorio ilegalmente ocupado. Ese día, disparos procedentes del enclave cegaron la vida al soldado Ramón López Peña, mientras cumplía su deber en la posta 44 de la Brigada de la Frontera.

El horrendo crimen formaba parte de la extensa lista de infamias del imperialismo norteamericano contra nuestro país. A partir de este momento, el joven López Peña se convertía en el primer mártir de esa unidad de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), vanguardia del sistema defensivo cubano.

¿CÓMO FUE AQUEL 19 DE JULIO 1964?

En el libro A escasos metros del enemigo, de las investigadoras Felipa Suárez y Pilar Quesada, uno de los compañeros de Ramón, Genaro Rodríguez Cruz, testimonió que: “Desde que llegamos fuimos objeto de continuas provocaciones: los marines tiraban piedras, hacían gestos ofensivos y gritaban palabras obscenas.

”Como era domingo, desde temprano estaban emborrachándose. A nuestro lado, el cabo Rolando, jefe de la escuadra, informaba por teléfono todo cuanto iba sucediendo. Yo llevaba una cantimplora llena de café y, jocosamente, porque tenía una sonrisa en el rostro, López Peña dijo: 'Vamos a tomar café que esta gente está jodiendo mucho, hoy va a haber jodedera'.

”Unos minutos más tarde vimos a dos marines tirarse al suelo y disparar hacia nosotros. Las dos primeras ráfagas hicieron un surco delante de los pies de López Peña y del soldado Héctor Pupo. De inmediato, el cabo Rolando nos manda a entrar a la trinchera. Vamos entrando uno a uno, pero siguen los disparos y oigo a mi espalda a uno de los compañeros de guardia que dice: 'Hirieron a uno' , me viro y grito: '¿A quién? ' , y es el propio López Peña quien me responde: 'A mí, yo estoy herido'.

”Venía tambaleándose hacia el sitio seguro de la trinchera cuando se desploma y, ya en el suelo, dice: 'Marines, hijos de puta, me han matado'. Fueron sus últimas palabras. Vimos la gravedad de sus heridas, incluyendo la del proyectil que le atravesó el cuello, y lo acomodamos en el piso, su máscara antigás se la pusimos de almohada. Poco después llegó un sanitario corriendo a campo traviesa y un médico en una ambulancia, pero ya era tarde. Allí mismo el médico reconoció el cuerpo y certificó la muerte de Ramón de López Peña”, culminó Rodríguez Cruz.

Mario Pagés Pérez, otro de los compañeros de Ramón, atestiguó en A escasos metros del enemigo: “Esa noche nadie durmió en el destacamento. Ellos eran muy unidos y derramaron muchas lágrimas de dolor e indignación por el crimen. Hubo que hablarles, explicarles que no podíamos actuar sin órdenes superiores. Estaban que si se les decía: Vamos para allá... no sé qué habría pasado”.

RAMÓN LÓPEZ PEÑA, EL JOVEN SOLDADO

Ramón López Peña era natural de Puerto Padre, Las Tunas, allí residía con su familia. Había nacido en 1946 y desde temprana edad trabajaba en el campo. Estudió solo hasta el sexto grado, debido a que la situación económica familiar era tan difícil que no le permitió continuar sus estudios. Era el mayor de los hermanos de esta humilde familia carbonera.

A los 15 años Ramón se incorpora a las Milicias Nacionales Revolucionarias y poco después ingresa en las FAR. Posteriormente, y debido a su excelente proceder en la División 50, en Mangos de Baraguá, es trasladado a la Brigada de la Frontera, en Guantánamo.

En la unidad, el joven soldado conservó una honorable actitud, participaba en la preparación combativa y en la superación cultural. Era íntegro. Solo había pasado 17 meses y ya era distinguido como ejemplar durante el proceso de ingreso de los soldados a la Unión de Jóvenes Comunistas en las FAR, que comenzó el 15 de julio, cuatro días antes del vil crimen.

EL SEPELIO DEL MÁRTIR

El sepelio de Ramón López Peña estuvo encabezado por el ministro de las FAR, fue una de las más grandes expresiones de duelo popular en Guantánamo. Más de 50 000 ciudadanos expresaron su rechazo y furia ante el atroz crimen que engrosaría la larga lista de ignominias del imperialismo norteamericano contra Cuba.

Eunomia Peña, madre de Ramón y mujer de la estirpe de Mariana Grajales, en el funeral, grabó en la agenda de una reportera de la agencia Prensa Latina: “Yo como madre cubana que he perdido un hijo asesinado por los yanquis pido a las demás madres que sigan la lucha, que no desmayen, que ante un dolor como ese, el enemigo no vea muestra de lágrimas, sino que ocupemos el lugar de nuestro hijo caído, y si es necesario dar la vida por defender la Revolución, la daremos”.

El Ministro de las FAR Raúl Castro Ruz, en el cortejo fúnebre, entregó a Andrés, padre de Ramón, el carné que reconocía a Ramón López Peña como el primer militante de la Unión de Jóvenes Comunistas en las FAR, mientras decretaba en su apasionado discurso: “¡Que viva la paz, pero con los fusiles, cañones y tanques bien engrasados!”.

Seleccionado en Guantánamo cartel y música del Carnaval 2017

Cartel Carnaval Guantánamo 2017
La conga del familión, de Pastor Ortiz Imbert, trabajador del hotel Guantánamo y el cartel de George Pérez González, artista de la plástica y miembro de la UNEAC, presidirán el Carnaval que del 10 al 13 de agosto de 2017, se celebrará en este territorio oriental.

Presidido por el maestro y arreglista Conrado Monier Riveaux,  el jurado valoró unas 29 piezas muiscales y eligió entre ellas, La conga del familión. Para dicho veredicto, la junta,  integrada además por el músico Adonis Fernández Mulen y el escritor José Ramón Sánchez, valoró la calidad, frescura y la alegría conque se refleja  la identidad del guantanamero.
 

Para seleccionar el cartel  del Carnaval Guantánamo 2017,  se presentaron 15 obras de 6 autores diferentes. El jurado, integrado por el artista de la plástica Oscar Nelson Álvarez  en calidad de presidente e integrado además, por Leonardo Borruel Ramírez, métodologo del Consejo provincial de Casas de Cultura, falló por la obra de Pérez González, quien además, llevo al certamen 4 propuestas.

La pancarta seleccionada para presidir las fiestas populares, exhibe la alegría, la policromía y varios elementos identitarios de las fiestas populares. Ello, fusionado al acertado uso de la tipografía, entregan una obra donde se impone La Fama, símbolo de la ciudad de Guantánamo, situada en la cúspide del Palacio Salcines, joya de la arquitectura del oriental territorio.
 
La convocatoria para el Cartel y la música para estas fiestas populares,  fue promovida por la Comisión Carnaval Guantánamo 2017, la Dirección municipal de Cultura y el Consejo provincial de las Artes Plásticas en el territorio oriental.

¿Es posible unir lo mejor del capitalismo y el socialismo?


Cuando el mundo era bipolar, alguien dijo lo que suena a obviedad: “juntemos lo mejor del capitalismo y el socialismo en un solo sistema“. Si cada uno tiene sus defectos y virtudes por qué no desechar lo inútil. La idea es atractiva, sería algo así como la sociedad idílica. Pero qué impide realizarla ¿Por qué se sigue hablando de capitalismo y socialismo? Detrás de aquella obviedad habita otra: no puedes sacar lo mejor del capitalismo como si se tratara de una fruta que se dañó al caer del árbol. Las virtudes de ese sistema se sustentan en sus defectos.

Al parecer la idea no era lo que prometía y continúan las mismas opciones: o mantienes el modo de vida que daña cada rincón de este planeta o buscas una alternativa que solucione los problemas desde la raíz.
En la política, como en la vida, estar en el centro resulta complicado. Sin embargo, existe el funambulismo.

Cubadebate conversó sobre el Centrismo Político con el intelectual cubano, Enrique Ubieta, quien a preguntas sencillas respondió con disertaciones sobre la historia, vigencia y posible aplicación en Cuba de la llamada Tercera Vía.

–¿Es posible que el centrismo represente lo mejor del capitalismo y el socialismo?

–El capitalismo no es una suma de aspectos negativos y positivos, de elementos que pueden ser rescatados o desechados: es un sistema, que en algún momento fue revolucionario y hoy no lo es. Lo engloba y lo encadena todo: la alta tecnología, la más sofisticada riqueza y la miseria más absoluta. 

Los elementos que contribuyen a una mayor efectividad en la producción son los mismos que enajenan el trabajo humano. Los que generan riqueza para unos pocos, producen pobreza para las mayorías, a nivel nacional e internacional. Me parece una falacia establecer semejante meta: no existe “lo mejor del capitalismo”, como si este pudiera ser depurado, como si un capitalismo bueno fuese factible. Hay versiones muy malas, como el neoliberalismo o el fascismo, pero no conozco ninguna buena. El capitalismo siempre es salvaje.

Por otra parte, el socialismo, a diferencia del capitalismo, no es una totalidad orgánica, una realidad ya construida, sino un camino que no deja atrás de golpe al sistema que intenta superar. Probamos por aquí y por allá, adoptamos nuevas formas, avanzamos y retrocedemos, eliminamos lo que no resulta, rectificamos los errores una y otra vez; un camino hacia otro mundo, en medio de la selva, porque el capitalismo es el sistema hegemónico. Lo que lo caracteriza es su intención confesa, consciente, de superar al capitalismo.

¿Existe un centro? ¿Sobre qué bases se establece? En el sistema electoral capitalista supuestamente existe una izquierda y una derecha, pero esa izquierda, cuya matriz ideológica es la socialdemocracia, que en sus orígenes era marxista y pretendía reformar el capitalismo hasta hacerlo gradualmente desaparecer, hoy es funcional al sistema, y ha renegado del marxismo, y se diferencia de los partidos conservadores en sus políticas sociales y en su comprensión desprejuiciada de la diversidad.  

La fórmula centrista funciona al interior del sistema capitalista como un recurso electorero. El elector –que se maneja como un cliente porque las elecciones funcionan como si fueran un mercado– está harto de que los partidos de derecha y de izquierda se alternen y apliquen políticas similares, y el sistema construye entonces una falsa tercera vía.

Pero los polos reales no están dentro de un sistema, se contraponen: son el capitalismo y el socialismo. No existe un centro, un espacio neutro entre los dos sistemas. La socialdemocracia se ubica dentro del capitalismo, pero finge ser un centro, que intenta hacer lo que declaramos imposible: tomar lo mejor de uno y otro sistema. 

En realidad, provoca una alternatividad de métodos, no de esencias. Más allá de casos muy aislados, como pudo haber sido Olof Palme en Suecia, que vivía en un país muy rico, que aún sin haber tenido colonias, como parte del sistema capitalista, también se benefició del sistema colonial y neocolonial.

La socialdemocracia, que parecía ser la triunfadora, dejó de tener sentido cuando cayó la Unión Soviética y desapareció el Campo Socialista. Ni siquiera en Suecia pudo mantenerse (Olof Palme fue asesinado). A partir de entonces, el sistema ya no la necesitó y tiene que recomponerse. La Tercera Vía de Tony Blair es un centro que se ha corrido todavía más hacia la derecha: acepta e instrumenta una política neoliberal y se alía a las fuerzas imperialistas en sus guerras de conquista. La historia de la socialdemocracia es esencialmente europea.

¿Qué papel podrían tener las políticas de centro en Cuba?

En definitiva, ¿qué es ese centro? Es una orientación política que se apropia de elementos del discurso revolucionario, adopta una postura reformista y en última instancia frena, retarda u obstruye el desarrollo de una verdadera Revolución.

Y en otros casos, como el nuestro, intenta usar la cultura política de izquierda que existe en la sociedad cubana porque no puedes llegar aquí con un discurso de ultraderecha a tratar de ganar adeptos. Tienes que usar lo que la gente interpreta como justo y con ese discurso de izquierda empezar a introducir el capitalismo por la puerta de la cocina. Ese sería el papel que podría tener el centro dentro de una sociedad como la cubana.

Con diferentes terminologías y contextos, políticas similares al centrismo han estado presentes en la historia de Cuba desde que el Autonomismo intentara detener la Revolución independentista de 1895… ¿Por qué cree usted que hay una especie de resurgimiento del centrismo en Cuba en el contexto actual?

En la historia de Cuba está muy clara esa división de tendencias entre el espíritu reformista y el revolucionario. Es una vieja discusión en la historia del marxismo, pero solo voy a referirme a la tradición cubana.

El reformismo está representado por el autonomismo y por el anexionismo. Hay autores que insisten en decir que el anexionismo aspiraba a una solución radical, porque quería la separación de España. Aquí el término “radical” está mal usado, porque no se iba a la raíz del problema. 

La solución de anexar el país a los Estados Unidos era solo en apariencia radical porque pretendía conservar los privilegios de una clase social y evitarle además el desgaste económico de una guerra por la independencia, conservar el statu quo a través de la dominación de otro Poder que garantizara el orden.  Las dos tendencias, el anexionismo y el reformismo, tenían como base la absoluta desconfianza en el pueblo. El miedo a “la turba mulata”, como decían los autonomistas.

El reformismo entreguista ha permanecido a lo largo de la historia de Cuba hasta nuestros días, no se ha extinguido. La Revolución de 1959 lo barrió como opción política real, pero la lucha de clases no ha desaparecido. Si la burguesía o la que aspira a serlo, intenta retomar el poder en Cuba, tanto la que se ha formado fuera del país como la que pueda estar gestándose dentro, va a necesitar de una fuerza exterior que la respalde.

En Cuba no habría un capitalismo autónomo, no existe ya en ninguna parte del mundo, menos en un país pequeño y subdesarrollado. El capitalismo cubano, como en el pasado, solo puede ser neocolonial o semi-colonial. La única forma que tiene la burguesía de retomar y mantener el poder en Cuba, es a través de un poder externo; es la única opción para reproducir su capital, y ya sabemos que la Patria de la burguesía es el capital.

Hoy existe una situación que favorece este tipo de tácticas centristas, sembradas en Cuba desde el Norte. Termina su ciclo histórico-biológico la generación que hizo la Revolución. Alrededor del 80 por ciento de la sociedad cubana no vivió el capitalismo. Imagínate, Cuba es un país que intenta construir una sociedad diferente a otra que la gente no vivió. 

Hay una situación de cambio y se introducen nuevos elementos, antes rechazados, en la concepción del modelo económico-social. Es en ese contexto que las fuerzas procapitalistas construyen su discurso seudorevolucionario, solo en apariencia, enlazado a los cambios que se operan en el país.

¿La Actualización del Modelo Económico y Social Cubano tiene alguna semejanza con el Centrismo?

No la tiene. Apelo a conceptos que hallé en el filósofo argentino Arturo Andrés Roig. Es imprescindible diferenciar dos planos: discurso y direccionalidad discursiva, significado y sentido. Recuerdo que mientras estudiaba la década de 1920, observaba que Juan Marinello y Jorge Mañach decían casi lo mismo, manejaban conceptos muy similares, porque eran intelectuales que estaban en la vanguardia del pensamiento y el arte cubanos. Pero si sigues la trayectoria de ambos, comprenderás que aquellas palabras con significados similares tenían sentidos diferentes. 

Marinello se integró al Partido Comunista y Mañach fundó un partido de tendencia fascistoide. Uno peleaba por la justicia social y el socialismo, mientras que el otro deseaba tardíamente convertirse en el ideólogo de una burguesía nacional que ya no existía. No creo que esa ruptura sea solo el resultado de una evolución posterior: ya estaba implícita en la diferente direccionalidad histórica de sus discursos.

Es importantísima esa diferenciación de sentidos, hoy más que nunca, porque vivimos en un contexto lingüístico muy contaminado, promiscuo, en una sociedad global que ha asimilado el discurso e incluso los gestos tradicionales de la izquierda, sobre todo a partir de la Segunda Guerra Mundial. La lucha de clases se enmascara, y es preciso desentrañar a quienes sirven nuestros interlocutores.

¿Qué se proponen los Lineamientos? Buscar una vía propia, alternativa, para avanzar hacia el socialismo, ya que no existe ningún modelo universal y cada país y cada momento histórico son peculiares. Un socialismo cubano equivale a decir un camino cubano hacia una sociedad diferente a la capitalista, en un mundo hostil, desde la pobreza, el bloqueo implacable y la ausencia de recursos naturales, si exceptuamos el conocimiento de sus ciudadanos.

Esa es la situación real de Cuba. Nos proponemos mantener y profundizar la justicia social alcanzada, y para ello debemos dinamizar las fuerzas productivas. Por eso establecemos límites a la acumulación de riquezas y propiedades, y nos preocupamos por los mecanismos de control de esos límites. En sentido inverso, los centristas, con lenguaje parecido al nuestro, sugieren que hemos abandonado el ideal de justicia social, pero exigen una profundización de esos cambios que conduciría al desmantelamiento de lo mínimamente conseguido en términos de justicia. 

La “profundización” que exigen los centristas, tanto desde el punto de vista económico como político, es una vuelta al capitalismo. Pueden y deben ser escuchadas las opiniones críticas y divergentes en nuestra sociedad, pero todas deben apuntar hacia un mismo horizonte de sentido.

Cuando alguien dice que el socialismo no ha logrado erradicar la corrupción o la prostitución, yo me entristezco porque sé que es verdad. Pero al mismo tiempo habría que preguntar: “¿el capitalismo qué haría con eso?” Lo multiplicaría. Cuando la acusación no conlleva un camino hacia el afianzamiento del sistema que tenemos en el país –el único que puede subsanar sus defectos, insuficiencias y errores–, sino hacia su destrucción, la crítica es contrarrevolucionaria.

Porque no todo lo que hagamos estará bien; nos vamos a equivocar, eso es seguro. El que camina se equivoca. Lo importante es tener la capacidad para rectificar y tener claro el sentido de lo que estamos haciendo, para qué lo hacemos. Si en algún momento perdemos el rumbo, habrá que consultar la brújula que marca el sentido. Que todo lo que podamos hacer ahora, y lo que discutamos, esté marcado por la clarificación de qué queremos y hacia dónde vamos.

¿Se puede ser centrista y revolucionario al mismo tiempo?
No, en absoluto. Un reformista no es un revolucionario. Lo que no significa que un revolucionario no pueda hacer reformas. Los revolucionarios hicimos la Reforma Agraria, la Urbana… Ser reformista es otra cosa.

El reformista confía en las estadísticas y en descripciones exhaustivas de su entorno que terminan haciéndolo incompresible. Una descripción minimalista de las paredes de esta habitación no nos permitiría entender dónde estamos, porque este cuarto está en un edificio, en una ciudad, en un país, es decir, la descripción, para ser útil, presupone una comprensión mayor. Hay que alzarse en vuelo de cóndor para ser revolucionario, que es lo que Martí exigía.

El reformista es descriptivo –cree que la realidad se agota en lo que ve y toca–, por eso se confunde y falla. En la política, el reformista solo puede sumar los cuatro elementos visibles del entorno social. El revolucionario añade un quinto elemento subjetivo no detectable a simple vista. Un elemento que el reformista no toma en cuenta, porque no confía en el pueblo. 

Podemos resumir ese quinto elemento en el histórico reencuentro en Cinco Palmas de los ocho sobrevivientes del desembarco del Granma, dicho en palabras de Raúl: “Me dio un abrazo y lo primero que hizo fue preguntarme cuántos fusiles tenía, de ahí la famosa frase: ‘Cinco, más dos que tengo yo, siete. ¡Ahora sí ganamos la guerra!’. Es el salto sobre el abismo que pedía Martí. Eso es lo que diferencia a un revolucionario de un reformista. Y un centrista es algo peor que un reformista, porque de alguna manera es un simulador.

En la tradición europea toda esa trama conceptual, teórica, política que se fue urdiendo desde el siglo XIX le otorga cierta espesura a los debates. En Cuba esos debates manifiestan su trasfondo de forma mucho más evidente. Y toda esa palabrería de juntar capitalismo con socialismo, de quedarte en un plano discursivo revolucionario, pero en la práctica contrarrevolucionario, de alguna manera, a mi modo de ver, también evidencia cierto nivel de cobardía, cierta incapacidad para liderar un proyecto en el cual crees. Esas personas creen en un proyecto que es opuesto al nuestro, pero no tienen la fuerza política ni la valentía suficiente para enarbolarlo abiertamente.

En video, fragmento de la entrevista con Ubieta