De Blanco las Damas y Negras las Almas


Ha pasado más de 50 años y Cuba continúa siendo el blanco principal del imperialismo norteamericano por ser la bandera del proceso revolucionario latino - caribeño y la espina que tienen, necesariamente atravesada en su garganta, a pesar de los múltiples planes terroristas hacia su indiscutible líder, Comandante en Jefe Fidel Castro y el de destruir o frenar el proceso revolucionario cubano, reto histórico de la potencia más poderosa de la tierra.

Los hechos hablan por sí solos: Nuevamente el gobierno de los Estados Unidos utiliza mercenarios para desestabilizarnos. Solo que esta vez, son mujeres las que acuden a cualquier técnica para crear imágenes y distorsionar la realidad cubana. Autodenominadas Damas de Blanco, estas mujeres, son financiadas con dólares suministrados por terroristas residentes en Miami como Santiago Álvarez Fernández-Magriñá.

Ellas, quienes se prestan al juego enemigo y se sustentan con dinero sucio salpicados de sangre cubana, tienen un largo historial que las vinculan a manipulaciones mediáticas utilizadas contra Cuba. Para ello se aferran a falsedades que encuentran repudio y respuestas firmes en nuestro aguerrido pueblo y son monitoreadas por sus compradores de conciencias: el gobierno de los Estados Unidos.

Las calles habaneras son testigos de la presencia de "estas damas", levantando gladiolos en “símbolo de paz, como única arma”, obra de un macabro plan bien fomentado y en franco desafío, por la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana. Justo desde ese antro de subversión, las sucesivas administraciones norteamericanas financian a los mercenarios cubanos dentro y fuera de Cuba para que ataquen a su país por cualquier vía.

Las que visten blanco color, cuya única sanción hasta hoy ha sido el repudio contundente y enérgico de nuestro pueblo en las calles, resultan familiares de 75 mercenarios al servicio de una potencia extranjera (léase Estados Unidos), recluidos desde marzo de 2003 y quienes se manifiestan todos los domingos en Cuba para exigir la liberación de los suyos.

Convertidas en piezas de ese juego de ajedrez del Imperio, que, en pleno uso de sus facultades, las “ Damas de Blanco“ realizan un trabajo para desde dentro, crear un estado de confusión que, fusionado con el movimiento contrarrevolucionario de Miami, tratan de crear las condiciones necesarias para la intervención del imperialismo norteamericano en nuestro país.

No pretenda imaginar la bondad de las Damas de Blanco, vestiditas de sanas ovejas, pues ellas tienen su paga segura para desestabilizar, crear el caos, la confusión, alterar el orden. Pero...., !Qué vergüenza tan grande! Ponen en venta sus propios sentimientos, tienen el alma y la conciencia negras. Con su accionar, no se percatan de que defienden al país más terrorista del mundo, el que tiene sus manos manchadas de sangre, el que ha invadido más territorios para ejercer su poderío, el que se jacta de ser defensor de los derechos humanos y sin embargo, mantiene en prisión a Cinco Cubanos por evitar acciones terroristas en su propio país.

Hablamos del responsable de los crímenes de Hiroshima y Nagasaki y del que protege a Luis Posada Carriles, autor de la voladura de un avión de Cubana de Aviación, y quien saliera hace unos días a las calles de Miami a expresar su apoyo a estas "damas", de este terrorista que aún no ha sido extraditado a Venezuela, ni procesado por el gobierno de los Estados Unidos por esos crímenes. Entonces ¿qué pretenden las Damas de Blanco, continuar siguiéndole el juego al gobierno de los Estados Unidos?, ¿Hasta donde van a llegar con su "proyecto"?

Las Damas de Blanco, mercenarias al servicio del imperialismo yanqui, al igual que los terroristas y la mafia de Miami, pretenden facilitar los planes del imperio y defender la política subversiva de Estados Unidos, protagonizada por la opresión, la represión y la muerte. Y no saben que así, le enseñan a los cubanos que somos cientos, miles y millones al servicio de nuestra Revolución victoriosa e independientemente a los planes del gobierno Norteamericano, seguiremos resistiendo y construyendo.

Y ese, ha sido siempre el talón de Aquiles del Imperio, ejemplos sobran: invadieron Playa Girón porque alguien les lavó el cerebro con el cuento de que el pueblo saldría para las calles a apoyar a los invasores y aquí, en sus propias narices, sufrieron la primera gran derrota en Latinoamérica. Sin embargo, hoy, ese mismo pueblo junto a su invencible Comandante en jefe Fidel Castro, a Raúl, y a sus dirigentes políticos, sale a las calles cubanas pero con la determinante y única razón de apoyar las conquistas de su Revolución Victoriosa.