De capacidades, méritos y virtudes: Ese, es mi Candidato


Si alguien me preguntara cómo es el candidato que propusieron en mi barrio para delegado a la Asamblea Municipal del Poder Popular, tendría una respuesta tan rápida como inteligente: Es un hombre salido del Pueblo.

Y es que en realidad, todos los posibles candidatos propuestos de manera general, son ciudadanos cubanos con derechos, deberes y sobre todo, dispuestos a trabajar con el compromiso que lo amerita, en la sagrada misión que sus vecinos le han propuesto.

Son hombres, mujeres, blancos, negros, jóvenes, de cualquier edad, con formación profesional, trabajadores del campo, profesores, estudiantes..., portadores de características personales que les permiten ganarse la confianza y el reconocimiento de cada elector de sus circunscripciones.

¿Cómo queremos que sean nuestros delegados? Serían sencillamente como muchos: hay electores que prefieren al que habla siempre en las reuniones, otros al que se caracteriza por su madurez, o al que jamás está cansado, otros al que está al tanto de cualquier detalle de sus electores, o se inclinan hacia el que, ante cada llamado de la Patria, hace un combate en defensa de la Revolución o simplemente una indiscutible fiesta del barrio.

Una de las virtudes del sistema cubano, radica fundamentalmente en la transparencia de un proceso dotado de la expresión de una verdadera democracia participativa, aspecto muy criticado por los detractores de la Revolución Cubana.

En fin, amigo lector, ¿que cómo es mi candidato a delegado de la Asamblea Municipal del Poder Popular?: Es un hombre salido del Pueblo. Un cubano lleno de méritos, virtudes y capacidades.