lunes, 28 de octubre de 2013

Camilo: revolucionario de pies a cabeza

Es difícil escribir de un hombre como él porque ha pasado el tiempo y aún duele su pérdida. Que importa hayan pasado los años, ya suman 54 , los hombres como él, marcan un hito en la historia y están presentes en la obra de su pueblo al enfrentar día a día el peligro frente a los enemigos.Y es que Camilo Cienfuegos Gorriarán, el hombre de la eterna sonrisa, vive con nosotros, en la primera línea de combate.

Fue un hombre de alta estatura moral y sastre de oficio, portador de un temperamento jovial y una sonrisa amplia, con la que ganaba amigos desde el primer encuentro. Y este fue el aval que convirtió al señor de la Vanguardia en uno de los más carismáticos dirigentes de la Revolución Cubana.

"Camilo fue el compañero de cien batallas, - expresó de él, Ernesto Guevara de la Serna- , el hombre de confianza de Fidel en los momentos difíciles de la guerra y el luchador abnegado que hizo siempre del sacrificio un instrumento para templar su carácter y forjar el de la tropa... Camilo era Camilo, señor de la vanguardia, guerrillero completo que se imponía por esa guerra con colorido que sabía hacer."

Constituyó Camilo el modelo insuperable de combatiente y de vanguardia. Surgido del pueblo, disfrutaba de una convicción y poder seductor tan inmenso, que logró atrapar en sus madejas al argentino Ernesto Che Guevara, marcando una amistad tan profunda, que con el tiempo quedaría convertida en una epopeya.

Después del triunfo de la Revolución, Camilo alcanzó una intensidad sorprendente. Cuando el desleal Hubert Matos atentó contra la Revolución y hubo de frenársele, viajó a Camagüey y totalmente desarmado detuvo al traidor. Regresó a La Habana el 25 de octubre, y participó en el acto del día siguiente, para repudiar las acciones de los imperialistas y en apoyo a la Revolución. Entonces habló al pueblo.

El 27 viajó a Camagüey con el propósito de retornar hacia la capital la tarde del 28 hacia La Habana, pero nunca llegó a su destino. El avión en que viajaba desapareció. Ese día, nos dejó privados para siempre del Héroe de Yaguajay, justo cuando la Revolución comenzaba la dura y decisiva etapa de su batalla frontal contra el imperialismo yanki y la contrarrevolución interna.

Camilo tenía dos corazones: uno para la Patria y otro para el amor. Fue un revolucionario de pies a cabeza, modelo insuperable de combatiente y vanguardia, hombre de pensamiento antiimperialista. Era un revolucionario surgido del pueblo, un comunista cabal, de sentimientos y de corazón. Ese era Camilo.

"No tenía la cultura de los libros, pero sí la inteligencia natural del pueblo", expresó de él nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro. Para Vilma Espín, era la historia pura. Sólo hay que leer su nombre: Camilo Cienfuegos. Fue, por sobre todas las cosas, un intachable compañero y un hombre que buscó el horizonte en el ánima del fusil y el beso, en los ojos de las mujeres.

Surgido del pueblo, disfrutaba de una convicción y poder seductor tan inmenso, que logró atrapar en sus madejas al argentino Ernesto Che Guevara, marcando una amistad tan profunda, que con el tiempo quedaría convertida en una epopeya. 


Este año se cumple el aniversario 54  de la desaparición física de aquel  hombre de la sonrisa amplia y el sombrero alón. Por ello, desde aquel momento, cada 28 de octubre los ríos, presas y lagunas de Cuba, se cubren de flores para recordar a Camilo, que era en síntesis,  mucho Camilo.

jueves, 24 de octubre de 2013

En Guantánamo De Martí a Fidel, de Dos Ríos al Moncada

De Martí a Fidel, de Dos Ríos al Moncada, hasta la Victoria Siempre, es la muestra fotográfica relacionada con nuestro José Martí Pérez y la Generación del Centenario, encabezada por el Líder Histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, que se exhibirá  desde hoy en la Plaza de la Revolución Mariana Grajales de esta oriantal provincia de Guantánamo.

Las 19 imágenes, captadas por el lente de Julio Ángel Larramendi, tiene como  eje temático  el itinerario martiano y se inician con un manuscrito de su autoría, además de un recorrido histórico por  sitios vinculados a la vida y labor política de nuestro José Martí, hasta imágenes relacionadas con la Generación del Centenario, liderada por nuestro invicto Fidel Castro Ruz.

La muestra expositiva de instantáneas, esboza además imágenes de la casa natal de José Martí en La Habana Vieja; la comarca matancera de Caimito de Hanábana; la Fragua Martiana y la finca El Abra, en la Isla de la Juventud, entre otros sitios donde acampó tras su desembarco el 11 de abril de 1895 por la Playita de Cajobabo  en la costa sur de esta provincia y donde fue ascendido a Mayor General del Ejército Libertador.
 
Imágenes del monumento erigido en Dos Ríos y la ruta que siguieran sus restos mortales hasta llegar al Cementerio Santa Ifigenia, en la ciudad heróica de Santiago de Cuba, la Granjita Siboney, del Cuartel Carlos Manuel de Céspedes y del Moncada, convertido en escuela tras el triunfo revolucionario de 1959 y con los jóvenes del Centenario, seguidores del ideario de Martí, son otras de las instantáneas de esta muestra puesta a disposición de los guantanameros.

sábado, 19 de octubre de 2013

Himno Nacional: libertad e identidad cubanas



Cuba está de fiesta nacional, vive el 20 de octubre de 1868, fecha en que las tropas mambisas al mando de Carlos Manuel de Céspedes liberaron la ciudad de Bayamo. Ese día entre la enardecida multitud de hombres se  escuchó  por primera vez la letra del enérgico canto donde se jura que "morir por la Patria es vivir".


A partir de aquel 20 de octubre de 1868. Nacía el Himno de Bayamo, nuestro himno nacional,  de la inspiración del patriota y abogado cubano Perucho Figueredo. Se instituía el Himno Nacional como  himno de lucha. Entonces cultura y Nación se fundían en un abrazo para convertirse en un concepto inseparable a lo largo de la historia de Cuba, un concepto que habla de música y poesía, arte y rebeldía unidos en el fragor del combate.


Pliegos de la época reseñan que aquel día, centenares de pobladores enardecidos, reunidos en la Plaza, corearon la letra de lo que devino un canto pleno a la insurrección libertadora y la abolición de la esclavitud.  Así,  la cultura cubana se impregnó del espíritu revolucionario que caracteriza a todos los cubanos.


La trascendencia histórica, política y social de la marcha entonada aquel día de octubre, evidenciaba las ansias de libertad, y la  expresión genuina de arte y cultura caladas de una inmaculada cubana. Con ello, quedaba simbólicamente sellada la articulación entre justicia, libertad e identidad en el destino de la nación cubana y  ha trascendido hasta la actualidad como símbolo de la Patria.


El Himno Nacional  es un canto a la insurrección libertadora y la abolición de la esclavitud, una sentida manifestación artística de la conciencia cubana; de la sangre y sacrificio de un pueblo que nunca dejó de luchar por su libertad e independencia.