El Cemí: Orgullo guantanamero


De la gracia de las manos de hombres primitivos oriundos del oriente de Cuba, hace cinco siglos, nació Cemí de Gran Tierra, importante escultura aborigen antillana, tallada en Guayacán Negro, de 92 centímetros de alto, de forma alargada y semicilíndrica, semejante a un tabaco.

Esta figura encontrada también en grabados sobre piedra, el más espectacular de los cuales se halló en 1915 en el interior de la caverna de La Patana, Maisí, tallado en una estalagmita de altura superior a un metro, junto a otros seis grabados con figuras de animales.

La talla en madera tiene hermosas conchas marinas, características de las costas del oriente del archipiélago, elemento utilizado para conformar los ojos, nariz, boca y otros rasgos humanos para representar a través de la figura a uno de sus Dioses.

Debido a la similitud de la figura con un gigantesco tabaco negro, el Cemí o Ídolo del Tabaco como también se le conoce, se entrega cada año a personalidades de la provincia por la contribución al desarrollo de este serrano territorio.

El Comandante en jefe Fidel Castro, fue la primera figura acreedora de este reconocimiento, luego la recibieron el General de Ejército Raúl Castro Ruz, el General de Brigada Arnaldo Tamayo Méndez, primer cosmonauta latinoamericano, y Félix Savón, multicampeón olímpico y mundial de boxeo, entre otras personalidades. El cemí, sin dudas, constituye un orgullo para los guantanameros.