Oficiales del MININT en Cuba: defensores de los más caros sueños del pueblo



Día del MININT
Van por el camino de la vida protegiendo a los ciudadanos, no importa si  de uniforme o vestido como el ciudadano común. Apuestan al peligro y carecen de miedos, aunque en ocasiones queden al descubierto por que sin dudas, son un infranqueable escudo de la Revolución Cubana.  

Sus armas inapreciables son el arrojo, la aptitud, la entereza, el amor y el silencio. Ellos son los oficiales del Ministerio del Interior (MININT), organismo fundado el 6 de junio de 1961, en pleno proceso de institucionalización del Gobierno revolucionario, con la  misión esencial de  garantizar la tranquilidad y el orden interior de Cuba. 

Son imborrables las huellas de sus oficiales y disímiles las trincheras que derriban a diario. Algunas involucran el enfrentamiento directo a las indisciplinas sociales y las ilegalidades, la subversión política de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos y sus aliados que anhelan ver a Cuba mirando al pasado capitalista. Otras conllevan el silencio, la serenidad y la entereza de los Órganos de la Seguridad del Estado.

Con una formación dotada de las modernas tecnologías de la comunicación, los órganos del MININT protagonizan verdaderas epopeyas de heroísmo y resistencia.  Además, se mul­tiplican en la pro­­tección de nuestras fronteras, la cotidianidad de las oficinas del carné de identidad, inmigración y extranjería, además de las acciones contra los desastres, la seguridad vial... 

Es difícil hablar de la labor de los oficiales del MININT en estos 55 años junto a la Revolución y a su pueblo. Es difícil hablar de quienes a cara descubierta unas veces y otras, desde el anonimato, han cumplido sin descanso la compleja y peligrosa tarea de advertir a tiempo el peligro, y además,  enfrentarlo y derrotarlo sin temor alguno.

Y se hace difícil porque estos oficiales tienen por delante un trabajo importantísimo, duro y difícil, sin embargo, muy hermoso. Un trabajo que se traduce en la garantía de tranquilidad para todos los ciudadanos cubanos, además de preservar los objetivos económicos, políticos y sociales de la nación.

Para los combatientes del MININT, escudo  de la integridad de la Patria y defensores de los más caros sueños del pueblo, no hay tarea pequeña. A estos hombres y mujeres a quienes hoy felicitamos en su aniversario, no les alcanzan las 24 horas del día  porque ellas, sencillamente, le pertenecen al cumplimiento del deber.