Autóctona , revolucionaria y flor silvestre : Celia


Cuando el 9 de mayo de 1920, Acacia Manduley Alsina, sintió los primeros dolores de parto, no imaginaba que en unos instantes tendría ante sí, a quien definiera Armando Hart como " la fibra más íntima y querida de la Revolución Cubana: Ese día nacía en Media Luna, Granma, Celia Sánchez Manduley.

De niña siempre fue linda, la acompañaban una tez blanca y hermosos ojos negros. Así la descubren los retratos que tuviera de la época. De su padre adquirió la fortaleza de carácter, la tenacidad la pureza de intenciones; la sensibilidad patriótica y política, de su madre, la extrema delicadeza.

Latido perenne en el quehacer incesante del pueblo, revolucionaria cabal, Celia Sánchez, la combatiente del llano y de la Sierra, fue la principal promotora de la creación del pelotón femenino "Mariana Grajales" y siempre reclamó su lugar con dulzura, confianza y lealtad hacia Cuba y Fidel.

Fue de las primeras mujeres en empuñar las armas. Participó en los preparativos del desembarco del Granma en la provincia de Oriente y allí organizó a los campesinos de la zona para que le ofrecieran apoyo a los expedicionarios.

Para medir la dimensión de esta intachable mujer, basta citar las palabras de Armando Hart Dávalos, cuando expresó que será imposible escribir la historia de Fidel Castro, sin reflejar a la vez la vida de Celia Sánchez Manduley, a quien la calificó como "La más hermosa y autóctona flor de la Revolución".

El aroma de aquella flor silvestre, el arrojo y belleza natural, eran los rasgos inherentes de su personalidad. Intolerante ante el menor rasgo de debilidad; era además, hacendosa como una hormiga y poseía una inmensa capacidad para dormir poco y despertar con total energía para seguir adelante.

Hoy hubieras cumplido 90 años, Celia, sin embargo, es tan fuerte su presencia que nos parece estarla viendo todavía con su caminar inquieto, su dulce sonrisa, su modestia, su exigencia implacable, su humanismo dulce, su lealtad ilimitada hacia Fidel y en la defensa de los principios éticos e ideológicos de nuestra Revolución, su Revolución.