Día de los niños: Fiesta para los pequeños príncipes



En Cuba, cada tercer domingo de julio se celebra en el Día los niños, seres más privilegiados de la sociedad cubana. Por tal motivo, deviene oportunidad para reflexionar, en torno a lo que significa la fecha para quienes tienen la alegría de saberse el tesoro más valioso.
 

Hoy las plazas, parques, instituciones culturales, centros de recreación, canchas deportivas, calles, avenidas y paseos, se visten de gala. En estos espacios, se reciben a los pequeños príncipes, confiados en que en de Cuba, tienen felicidad garantizada y sobre todo, se les garantiza un importante lugar como infantes en la sociedad.



Los niños cubanos viven un mundo donde la belleza y la ternura están a flor de piel. Un mundo donde tienen el privilegio de tejer fantasías, participar libremente en la vida cultural, recibir antes y después del nacimiento todos los cuidados, salud y ducación gantizadas, seguridad, cultura, deporte... Y pueden, expresar sus opiniones en congresos, jugar, estudiar y crecer lejos de las penas y el dolor sufridos por otros niños en otras latitudes.

Hoy pienso en los millones de niños que desgraciadamente no han podido tener una infancia feliz, en los que en este preciso momento no tienen qué comer, o no saben dónde dormirán esta noche y los comparo con los niños cubanos quienes desde que nacen se les preserva el derecho a la vida y  el pleno disfrute de la igualdad de derechos.

Los niños y niñas cubanos se han ganado un espacio en la gran obra de construir el futuro. Por ello, en Cuba cada día se concentran todos los esfuerzos para otorgarles a estos pequeños paz, felicidad para que sus rostros muestren la sonrisa de sentirse y ser como decía nuesatro José Martí, los que saben querer, la esperanza del mundo.