sábado, 27 de noviembre de 2010

El 27 de noviembre de 1871, Cuba se vistió de luto


El 27 de noviembre de 1871, en la explanada de La Punta, en La Habana, tuvo lugar un manchón indestructible en la historia de España, un tribunal militar español condenó a muerte a ocho estudiantes de Medicina de la Universidad de la Habana. ¿Su único pecado? Amar a la patria, tal como confesaron antes de ser asesinados. Pero eso no bastaba para consumar alevoso crimen.

Días antes, el profesor de anatomía, había faltado a clases y varios alumnos decidieron ir al cementerio de Espada. Voces oscuras tejieron una trama macabra y escandalizaron: "Profanada la tumba del periodista español Gonzalo Castañón”.

Testigos oculares habían aseverado que: “La bóveda no mostraba la más ligera huella de profanación, y una raya hecha mucho antes en el cristal que cubre las ofrendas florales fue todo lo que pudo ser atribuido a una mano irrespetuosa, si no hubiera estado cubierta por el moho el día de los hechos”.

Ante la acusación, los estudiantes siguieron jugando en la entrada del camposanto. Cuatro de ellos cogieron la carretilla destinada a transportar cadáveres a la sala de disección, y uno arrancó una flor del jardín... Eso les costó la vida a Eladio González, Carlos de la Torre, José de Marcos Medina, Pascual Rodríguez, Anacleto Bermúdez, Alonso Álvarez de la Campa, Ángel Laborde y Carlos Verdugo.

De espaldas al pelotón, de rodillas, en parejas y con las manos atadas frente a los muros de los barracones del Real Cuerpo de Ingenieros, cerca a la fortaleza de la Punta y a la cárcel de La Habana, a las cuatro y 30 minutos resonaron los fusiles contra los jóvenes. El 27 de noviembre de 1871, Cuba se vistió de luto.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Las huellas imperecederas de aquel horrendo crimen


"¡Sí, yo soy el maestro!". Y con la frase firmaba su sentencia el 26 de noviembre de 1961 cuando el joven alfabetizador Manuel Ascunse Doménech, fuera asesinado en Limones Cantero, en el Escambray, junto su alumno, Pedro Lantigua, por bandas contrarrevolucionarias, cuando apenas tenía 16 años de edad, comenzaba a vivir.

Aquella noche, los golpes apagaron el mutismo en el lugar; ofensas y gritos, patadas contra los cuerpos atropellados, vinieron después. Sobre la piel de uno, catorce punzonazos. !tamaña bestialidad! La sangre les provocaba una orgía de rabia. “La soga, ¿dónde está la soga?”, se preguntaban.

Reinaba el silencio. De las ramas del árbol pendía, a un lado, el cuerpo del alfabetizador Manuel Ascunce Domenech; del otro, ya inactivo, Pedro Lantigua Ortega, su alumno. Partía el corazón verlos alí, sin vida. Entonces sumaban a dos los muertos al archivo de crímenes, ejecutados por las bandas de alzados contrarrevolucionarios.

A 49 años de los sucesos de Limones Cantero y Manuel Ascunce y Pedro Lantigua, han pasado a integrar la dolorosa cifra de los 549 asesinados por los bandidos terroristas en el campo cubano. El hecho se registra hoy, entre los que el gobierno norteamericano encomendara a los alzados en zonas del Escambary para destruir a la Revolución y detener la Campaña de Alfabetización, que llevó a más de 700 mil cubanos la luz de la enseñanza.

Entre enero y marzo de 1961, se inició la Campaña que convocó a más de 34 772 maestros y profesores voluntarios, de ellos, 120 632 alfabetizadores populares, 13 016 obreros brigadistas Patria o Muerte y más de 100 mil jóvenes de las Brigadas Conrado Benítez, que contaron en todo momento y circunstancia con el apoyo del pueblo. Fue esta otra victoria más de Cuba.

La muerte de Manuel Ascunse Doménech y Pedro Lantigua, fue en vano. En solo unos meses 707 212 personas aprendieron a leer y escribir. Se había borrado para siempre el analfabetismo en el país. El 22 de diciembre de ese año, en la Plaza de la Revolución, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, declaró a Cuba Territorio Libre de Analfabetismo. En Limones Cantero, quedaban marcadas para siempre, las huellas imperecederas del horrendo crimen.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Mujeres del mundo: dueñas de una obra que lleva su fuerza, impronta y dulzura


El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer fue aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 17 de diciembre de 1999 y se celebra anualmente cada 25 de noviembre. La fecha se escogió para conmemorar el crimen de las tres hermanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa), asesinadas el 25 de noviembre de 1960 por orden del dictador Rafael Leónidas Trujillo.

Hoy, estas activistas luchadoras dominicanas, conocidas como las "mariposas inolvidables", han pasado a la historia como el máximo exponente de la crisis de violencia contra la mujer en América Latina. De manera que no es casual que la fecha se intuya para que tanto mujeres como hombres, alcancen iguales niveles de participación, por la eliminación de estereotipos sexistas desde las más tempranas edades.

Cuba se inserta en este contexto de lucha a favor de la Mujer desde el Primero de enero de 1959, cuando se comenzó un trabajo de prevención y atención a la violencia intrafamiliar. Hoy, a 50 años de Revolución, se desarrollan en programas de salud, educación, seguridad y asistencia social, que aseguran a las mujeres cubanas sus beneficios, derechos y su incesante progreso.

La licencia de Maternidad gratificada hasta un año renovada desde el año 2003, es una de los beneficios de los que goza la mujer cubana, además del derecho a ejercer el voto, donde tienen la posibilidad de eligir y ser elegidas como posibles Candidatas a delegadas a las Asambleas del Gobierno a instancias municipales, provinciales y nacionales.

La voluntad política a favor del desarrollo pleno de la mujer hace que los rasgos de violencia que aún persisten en algunos hogares cubanos, no se igualen en tamaño a los de otros países del mundo, donde se revelan actos de agresión física, violaciones, crímenes, venta y tráfico de niñas, pornografía infantil...

En nuestro país se realiza un esfuerzo para contrarrestar situación de la vioencia hacia la mujer, para ello, se desarrolla un trabajo conforme con la Federación de Mujeres Cubanas y otras entidades, con la finalidad de capacitar y divulgar materiales informativos para enfrentar este fenómeno.

Del bloqueo que el gobierno de los Estados Unidos mantiene contra la Isla, tampoco escapa la mujer en Cuba. El negarle visas a profesionales e investigadoras para asistir a eventos internacionales de cualquier magnitud, es uno de ellos, además de la constante negativa a las madres, esposa e hijas de los Cinco Héroes, a quienes durante estos doce años de injusto encierro, se les ha prohibido visitarlos en las prisiones del Imperio.

La lucha por alcanzar la igualdad y eliminar definitivamente la violencia de las mujeres del mundo, tiene que continuar, ellas tienen la necesidad de disfrute de todos sus derechos: civiles, económicos, políticos, culturales, ellas al igual que las "mariposas inolvidables”, son dueñas de una obra que por derecho propio, lleva siempre su fuerza, impronta y dulzura.