miércoles, 7 de diciembre de 2011

Estados Unidos: represión contra democracia.

Desayuno público en la SINA termina en Operación Encubierta

Desembarco mercenario en 7ma y 24

La reunión de los mercenarios con su jefatura, que comenzó con efusivos saludos en plena calle, terminó en una operación secreta. Dos horas después del "desayuno de trabajo" efectuado en la casa del Jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, las marionetas prefirieron desembar en el lugar de partida.

Un primer van desembarcó a los contrarrevolucionarios Guillermo Fariñas, Elizardo Sánchez, Oscar Elías Biscet y Elsa Morejón ( todos con las manos vacías) y siguió de largo.
Poco después, otro van se detuvo en el mañanero punto de encuentro, pero nadie, salvo el chofer, descendió del mismo.

Fuentes cercanas a la SINA aseguran que el principal objetivo de la "Operación La Jabita Escondida" fue ocultar los "souvenirs" y "remesas" con que los amos del imperios suelen sobornar a sus empleados.


Oscar Elias Biscet, Guillermo Fariñas y Elsa Morejón, discutiendo. Se rumora que la supresión de las jabitas está relacionada con la descomposición de El Camajan.

Llega el segundo van, invitan a bajar, pero los indignos cubanos se resisten a ser vistos con las manos vacías.


La cara que pusieron algunos cuando se enteraron que las jabitas las repartirían más adelante


Fin de la Operación "La Jabita Escondida". El van misterioso (sin cristales) el último que salió de la residencia del jefe de la SINA. ¿Alguien sabe a quiénes transportaba?



El Camaján se descompone


Elizardo Sánchez Santacruz, conocido también como El Camaján o el agente Juana perdió la compostura ante las cámaras que daban fe de la subordinación de los mercenarios cubanos a la Oficina de Intereses de Estados Unidos La Habana. ¿Tendría vergüenza el Camaján de haber sido sorprendido ridiéndole pleitesías a sus amos del imperio o decidió hacer pública la nueva señal de la Organización que él dirige? Saque usted sus propias conclusiones. Espere más imágenes.





Desayuno en la SINA. Los mercenarios cubanos se reúnen con sus amos

Como habíamos anunciado, las marionetas de la SINA se dieron cita hoy, desde bien temprano en la mañana, frente a la casa de uno de los funcionarios de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, para recibir, además del desayuno y las jabitas correspondientes, las indicaciones de sus amos para el próximo día 10 de diciembre.
El Camaján, (en primer plano), mientras agrede de palabra y de gestos a la prensa presente en lugar. Espere secuencia especial de fotos sobre el hecho.
Efusivo abrazo entre Berta Soler y uno de sus jefes blancos del imperio, Joaquin Moserrate.
El funcionario, Joaquín Moserrate, primer secretario político económico de la SINA, mientras cumple las orientaciones de su jefa Hillary Clinton de prácticar la Diplomacia 2.0
Héctor Maseda y varias mercenarias de blanco fueron los primeros en coger turno para el desayuno en casa del Jefe de la SINA.
Fariñas se sacrifica una vez más y se queda de último, junto a Berta Soler, para esperar a los rezagados

Antonio Maceo: Guerrero epónimo de más de novecientas acciones combativas


“…La Patria llora la pérdida de uno de sus más esforzados defensores... el General Antonio! Así evocó el generalísimo Máximo Gómez Báez al conocer de la muerte del Lugarteniente General Antonio Maceo Grajales aquel 7 de diciembre de 1896, en San Pedro de Punta Brava.

Caía por la independencia de Cuba el Héroe de la Protesta de Baraguá, el guerrero epónimo de más de novecientas acciones combativas. Marchaba hacia la inmortalidad consciente de su más sagrado deber: “la patria ante todo”, escalaba por siempre hacia donde se marchan los héroes de la Patria.

El Titán de Bronce, era humano, sencillo, respetuoso, educado, paradigma a imitar por los cubanos. No solo era Antonio Maceo ejemplo de valores en una sola personalidad, sino que poseía un intenso humanismo, honestidad, responsabilidad y un patriotismo, demostrado durante toda su vida no solo con palabras, sino con acciones.

Hoy Cuba se cubre de luto hoy, recuerda a todos los que cayeron gloriosamente en el campo de batalla. Aquel mambí decoroso y valiente, no solamente fue una figura clave en el movimiento independentista cubano de la segunda mitad del siglo XIX, sino un genial estratega militar.

De la caída en combate de Antonio Maceo y de su hijo Panchito, escribiría Máximo Gómez a María Cabrales, viuda del Titán de Bronce: […] El general Antonio Maceo ha muerto gloriosamente sobre los campos de batalla […] Con la desaparición de ese hombre extraordinario, pierde usted el dulce compañero de su vida, pierdo yo al más ilustre y al más bravo de mis amigos, y pierde, en fin el Ejército Libertador a la figura más excelsa de la revolución […]

En tanto el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz, en una ocasión al valorar la integridad militar y ética del Titán de Bronce dijo: «[…] dejó realmente a nuestro pueblo una herencia gigantesca, infinita, con esa actitud […] con la Protesta de Baraguá llegó a su punto más alto, llegó a su clímax, llegó a su cumbre, el espíritu patriótico y revolucionario de nuestro pueblo.»

Recordar la caída en combate del General Antonio a sus 115 años, es recordar al patriota cabal y hombre que vivió y murió entregado a la causa independentista de Cuba. Es recordar a quien proclamó de una vez y para siempre, que serviría a su patria en toda circunstancia. Es recordar al portador de aquella frase inmortal «[…] mejor subir o caer sin ayuda antes que contraer deudas con vecino tan poderoso».