sábado, 7 de enero de 2012

“¿Voy bien, Camilo? - Vas bien, Fidel “ : Una frase, una entrañable amistad


El 8 de enero de 1959, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, al frente de su columna guerrillera “José Martí”, penetraba por la puerta principal del campamento de Columbia, sede del Estado Mayor General del Ejército recién derrotado.

Allí, el líder de la Rveolución Cubana encontraba entonces una tropa amilanada, pues sus generales fugitivos de la justicia, escaparon en su mayoría hacia los Estados Unidos, donde encontraron asilo junto a sus encubridores, políticos corruptos de la tiranía batistiana.

No hubo ni un solo insulto contra el rendido, tampoco una sola frase que lesionara la dignidad de aquellos soldados y oficiales que le escuchaban. La entereza de Fidel Castro, desde los días en que fuera juzgado por los sucesos del Moncada, le dio el prestigio necesario para distinguir entre los uniformados que sirvieron a una causa injusta y los que vivían con sus manos manchadas de sangre.

“Creo que es momento decisivo de nuestra historia: la tiranía ha sido derrocada. La alegría es inmensa. Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía. Expresó en un momento de su discurso el Comandante. “No nos engañemos creyendo que en lo adelante todo será fácil, quizás en lo adelante, todo sea más difícil” decir la verdad es deber de todo revolucionario”, prosiguió.

Y para resaltar el papel fundamental del pueblo en la victoria contra la dictadura de Fulgencio Batista, enfatizó el líder: “Lo primero es advertir al pueblo, porque hablándole al pueblo podemos ahorrar sangre, porque aquí, antes de tirar un tiro, hay que llamar mil veces al pueblo y hablarle para que, sin tiros, resuelva los problemas”.

“(…) la opinión pública tiene una fuerza y una influencia extraordinaria (…) En la época de la dictadura la opinión pública no es nada, pero en la época de la libertad la opinión pública lo es todo, y los fusiles se tienen que doblegar y arrodillar ante la opinión pública”. Sin dejar de mirar a su pueblo, al culminar esta frase, Fidel volvió su rostro hacia Camilo Cienfuegos y le pregunta con una sonrisa plena de confianza: “¿Voy bien, Camilo? -Vas bien, Fidel, le respondió el Héroe de Yaguajay.

En ese momento quedaba sellada la expresión que enalteció para la Historia de Cuba la entrañable amistad entre el Héroe de Yaguajay y Fidel Castro. La pregunta “¿Voy bien, Camilo?, era en ese momento la interrogante que se le hiciera al brillante estratega guerrillero, al hombre que merecía la total confianza de Fidel.

Cuba: Todo un pueblo de verde olivo


Ese día jamás podrá olvidarse. El 8 de enero de 1959, quienes acudieron a recibir la Caravana de la Libertad en La Habana, experimentaron el extraordinario júbilo popular una vez conquistada la victoria del Ejército Rebelde, contra la sanguinaria dictadura de Fulgencio Batista.

Con Fidel Castro al frente, la Caravana de los barbudos entraba a La Habana. Risas, saludos, gritos de ¡Viva! barbas, fusiles y melenas, brazaletes… cientos de banderas cubanas y del Movimiento 26 de Julio ondeaban con la brisa invernal de ese día de victoria.

Presentes lágrimas de emoción y evocación por quienes no pudieron ver el triunfo del Ejército Rebelde. Allí también, estaba el sonar de las sirenas de los barcos anclados en el puerto y replicaban las campanas de las iglesias. El ruido las bocinas de los autos inundaban la ciudad y junto a los silbatos de las fábricas, entonces fueron disparadas 21 salvas por la Marina de Guerra. En los parques y balcones agitadas manos de hombres, mujeres, ancianos, niños, de todo un pueblo de verde olivo.

Cual símbolo de la Paz, las palomas volaban augurando otro porvenir para la Patria y acompañaban el recibimiento de la columna guerrillera. Simbólicamente, una de ellas se posó en el hombro de Fidel cuando hablaba al pueblo: “Una de las ansias mayores de la nación, consecuencia de los horrores padecidos, por la represión y por la guerra, era el ansia de paz, de paz con libertad, de paz con justicia, y de paz con derechos”…

En otro momento de la alocución del líder de la Revolución Cubana en la Ciudad Escolar Libertad, antes cuartel Columbia, expresó su gran confianza en las masas, y dijo: “Si a mí me preguntaran qué tropa prefiero mandar, yo diría: prefiero mandar al pueblo, porque el pueblo es invencible.

“ Y el pueblo fue quien ganó esta guerra - prosiguió el Comandante- , porque nosotros no teníamos tanques, nosotros no teníamos aviones, nosotros no teníamos cañones, nosotros no teníamos academias militares, nosotros no teníamos campos de reclutamiento y de entrenamiento (…) ” “El pueblo, el pueblo ganó la guerra. Esta guerra no la ganó nadie más que el pueblo.”

Ha pasado más de medio siglo de Revolución y estas históricas palabras han devenido en símbolo y se han hecho realidad. El pueblo de Cuba sigue demostrando al mundo su capacidad de resistir y vencer con la misma unidad, entereza y confianza en el futuro de aquel 8 de enero de 1959.

Cuba entregará subsidios para construir y reparar viviendas

Para que Obama pierda el miedo


Por Iroel Sánchez

Interrogado sobre los cinco antiterroristas cubanos, condenados en EE.UU. y cuya libertad es reclamada de modo creciente al gobierno norteamericano, Gore Vidal -quizás el más relevante intelectual vivo de ese país- afirmó en Diciembre de 2006:

“Conozco el caso a través de los abogados, pero no por lo medios. Parece ser otra de las cosas idiotas que está haciendo nuestro gobierno. Tengo entendido que el Presidente Clinton y el Presidente Castro intercambiaron mensajes para detener a los terroristas de Miami, que habían puesto bombas en hoteles y en oficinas que enviaban turistas a la Isla. Los dos presidentes estaban de acuerdo con que esta situación debía ser detenida. Clinton le pidió al FBI que viniera a Cuba y Castro estuvo de acuerdo con eso. En vez de apresar a los terroristas, el FBI arrestó a los cubanos.

“Nos encanta encarcelar a la gente, tanto como nos gusta la pena de muerte. Es la estrella más brillante de nuestra diadema. Tenemos un país loco por la tortura, por el asesinato, por las ejecuciones, por las sentencias a cadena perpetua. Es una mentalidad perversa, que está en el trasfondo del puritanismo protestante. Todos tienen que sufrir, si han pecado. Pero si uno es rico, Dios te ama. Esa es la prueba. Si uno es pobre, no le caes bien a Dios. Esa es la prueba. Semejante forma de pensar no es saludable para nadie, y en el estado de la Florida hay muchas personas que piensan así, además de los que llegaron con Batista.

“Así que los Cinco —“The Cuban Five”, que es como se les conoce en los círculos legales de los Estados Unidos— están presos, cumpliendo cadenas que parecen eternas por haber obedecido a dos presidentes: uno de aquí, de la Isla, y otro, de Estados Unidos. Dos Presidentes que quisieron evitar que terroristas locos siguieran poniendo bombas y matando a civiles inocentes.

“La Junta que los apresó y los condenó, lo hizo sabiendo muy bien las consecuencias. La Junta de Gas y Petróleo Bush-Cheney no es tan estúpida como parece. Hace cosas malvadas, porque es así como mantiene todo bajo control. No creas que no aprendieron de las dictaduras del siglo XX. El caso de los Cinco es una prueba más de que tenemos una crisis de derecho, una crisis política y una crisis constitucional.”

Cuando Vidal dijo esto, estaba el republicano George W. Bush en la Casa Blanca. Han pasado cuatro años, un presidente demócrata termina este año su mandato y aspira a la reelección pero la irracionalidad de la situación en que se encuentran “Los cinco” sigue sin solucionarse.

Ayer, 5 de enero, miles de personas en todo el mundo se dirigieron al presidente Barack Obama solicitándole que libere a los Cinco pero en este, como en otros temas, parece ser que la Junta a la que se refería el gran escritor sigue gobernando EE.UU., la incapacidad de Obama para desafiarla es una prueba de ello y sólo el valor de muchos norteamericanos como Gore Vidal hará que el actual presidente deje de temer a los aliados de Bush y Cheney en el estado de Florida.



Durante todo este año, el día 5 de cada mes el Comité Internacional por la Libertad de los Cinco volverá a convocar a enviar mensajes a la Casa Blanca pidiendo terminar con esta historia de arbitrariedades e injusticias. Sólo el crecimiento exponencial de la marea cibernética que ayer inundó correos electrónicos y redes sociales en Internet con mensajes al presidente de EE.UU. cambiará las cosas para que los días 5 sean entonces -en vez de fechas de reclamos- fiestas de la libertad.