miércoles, 27 de noviembre de 2013

Ocho vidas truncadas por el odio español

De espaldas al pelotón, de rodillas, en parejas y con las manos atadas frente a los muros de los barracones del Real Cuerpo de Ingenieros, cerca a la fortaleza de la Punta y a la cárcel de La Habana, a las cuatro y 30 minutos resonaron los fusiles contra los jóvenes.  El 27 de noviembre de 1871, en la explanada de La Punta, en La Habana, los ocho estudiantes de Medicina se convirtieron en miles.
 
El hecho fue un manchón indestructible en la historia de España. Un tribunal militar español condenó a muerte a ocho estudiantes de Medicina de la Universidad de la Habana. ¿Su único pecado? Amar a la patria, tal como confesaron antes de ser asesinados. Pero eso no bastaba para consumar alevoso crimen.

Días antes, el profesor de Anatomía, había faltado a clases y varios alumnos decidieron ir al cementerio de Espada. Voces oscuras tejieron una trama macabra y escandalizaron: "Profanada la tumba del periodista español Gonzalo Castañón”.

Testigos oculares habían aseverado que: “La bóveda no mostraba la más ligera huella de profanación, y una raya hecha mucho antes en el cristal que cubre las ofrendas florales fue todo lo que pudo ser atribuido a una mano irrespetuosa, si no hubiera estado cubierta por el moho el día de los hechos”. 

Ante la acusación, los estudiantes, siguieron jugando en la Antrada del camposanto. Cuatro de ellos tomaron  la carretilla destinada a transportar cadáveres a la sala de disección, y uno arrancó una flor del jardín. Sólo eso mandó a la muerte a Eladio González, Carlos de la Torre, José de Marcos Medina, Pascual Rodríguez, Anacleto Bermúdez, Alonso Álvarez de la Campa, Ángel Laborde y Carlos Verdugo.

Eran ocho jóvenes que querían dedicarse a salvar las vidas de los demás, pero vieron truncadas las suyas propias en la flor de la edad, por la vesania de una metrópoli cruel, dispuesta a impedir a toda costa que se le escapara su posesión más preciada.

martes, 26 de noviembre de 2013

Manuel Ascunse: Una vida cegada que no frenó luz de la enseñanza

“La soga, ¿dónde está la soga?”, se preguntaban los asesinos de las bandas contrarrevolucionarias que cegaran la vida del joven alfabetizador Manuel Ascunse Domenech cuando apenas tenía 16 años de edad, en Limones Cantero, Escambray, junto su alumno Pedro Lantigua. 
 
Era 26 de noviembre de 1961 y Ascunse firmaba su sentencia de muerte cuando al preguntar por él, dijo: "¡Yo soy el maestro!". Aquella noche, los golpes apagaron el mutismo en el lugar; y las ofensas,  gritos y patadas contra los cuerpos atropellados, vinieron después. Sobre la piel de uno de ellos, catorce punzonazos. !Tamaña bestialidad!
Reinaba el silencio. De las ramas del árbol pendía, a un lado, el cuerpo del alfabetizador Manuel Ascunce Domenech; del otro, ya inactivo, el de Pedro Lantigua Ortega, su alumno. Partía el corazón verlos allí,  sin vida. Sumaban estos hombres la lista de crímenes, ejecutados por las bandas de alzados contrarrevolucionarios.
 
Ha pasado  52 años de los sucesos de Limones Cantero y Manuel Ascunce y Pedro Lantigua, integran la dolorosa cifra de los 549 asesinados por los bandidos terroristas en el campo cubano. El hecho se registra hoy, entre los que el gobierno norteamericano encomendara a los alzados en zonas del Escambary para destruir a la Revolución.
Entre enero y marzo de 1961, se inició la Campaña que convocó a más de 34 772 maestros y profesores voluntarios, de ellos, 120 632 alfabetizadores populares, 13 016 obreros brigadistas Patria o Muerte y más de 100 mil jóvenes de las Brigadas Conrado Benítez, que contaron en todo momento y circunstancia con el apoyo del pueblo. Fue esta otra victoria más de Cuba.
Con este repugnante crimen de Manuel Ascunse Doménech y Pedro Lantigua, los enemigos de Cuba pretendían frenar el éxito incontenible de la Campaña de Alfabetización,
que llevó a más de 700 mil cubanos la luz de la enseñanza.
 
En solo unos meses 707 mil  212 personas aprendieron a leer y escribir. Se había borrado para siempre el analfabetismo en el país. El 22 de diciembre de ese año, en la Plaza de la Revolución, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, declaró a Cuba Territorio Libre de Analfabetismo. La sangre de
Manuel Ascunse  y Pedro Lantigua no se derramó en vano.

sábado, 23 de noviembre de 2013

La violencia contra la mujer es una violencia contra la sociedad



Resultado de la violencia, las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, llamadas  "mariposas inolvidables", fueron asesinadas un 25 de noviembre de 1960 en República Dominicana por orden del dictador Rafael Leónidas Trujillo.


Por tal motivo desde el 17 de diciembre de 1999,   a través de la resolución 54/134, la Asamblea General ha declarado esta fecha como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

El principal objetivo de esta celebración, es concienciar a la población de uno de los grandes y graves problemas a los que se enfrentan miles de mujeres y niñas cada día. En tal sentido, los gobiernos deben de tomar las medidas adecuadas para que los derechos de las mujeres no sean vulnerados y puedan desarrollarse en un mundo de igualdad.


Se  trata de que la población conozca  los derechos de la mujer en todo el mundo, de  exhortar  a los gobiernos,  las organizaciones internacionales  y no gubernamentales a que organicen este día actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública respecto al problema de la violencia contra la mujer.

Cuba se inserta en este contexto de lucha a favor de la Mujer desde el Primero de enero de 1959, cuando comenzó un trabajo de prevención y atención a la violencia intrafamiliar.  Para ello,  se ha establecido un trabajo con la Federación de Mujeres Cubanas y otras entidades en aras de divulgar materiales informativos para enfrentar este flagelo.

La licencia de Maternidad gratificada hasta un año renovada desde el año 2003, es una de los beneficios de los que goza la mujer cubana.  El derecho a ejercer el voto, de elegir y ser elegidas como posibles Candidatas a delegadas a las Asambleas del Gobierno a instancias municipales,  provinciales y nacionales,  es otra de las posibilidades que tiene la mujer cubana.

La lucha por alcanzar la igualdad y eliminar decididamente la violencia contra las mujeres en el mundo no puede cesar. La violencia contra la mujer es violencia contra la sociedad y solo puede eliminarse mediante la voluntad política y las acciones judiciales y civiles en los diversos sectores de la humanidad.