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El bloqueo de EEUU contra Cuba persiste en toda su intensidad

"Las Metas de Desarrollo del Milenio continúan siendo inalcanzables. Sin otro orden económico internacional y financiero, la Agenda de Desarrollo Posterior al 2015 resultará un espejismo e incrementará la dependencia y la brecha Norte-Sur. Los modelos políticos y el Estado de bienestar en Europa entraron en crisis... Parte considerable de una generación no ha encontrado su primer empleo." Así expresó Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura de la II Cumbre CELAC-UE y que La Guantanamera reproduce a continuación.

JEFAS Y JEFES DE ESTADO Y GOBIERNO:

EXCELENCIAS:

Para la América Latina y el Caribe, esta Segunda Cumbre CELAC-Unión Europea, constituye un desafío, pues en ella debemos trazarnos el objetivo de replantear los vínculos entre ambas regiones para que efectivamente tengan el impacto deseado en las relaciones económicas, comerciales y de cooperación.

La historia demuestra que el subdesarrollo de la América Latina y el Caribe se inicia con el saqueo colonial, el exterminio de millones de personas en los pueblos originarios y los horrores de la esclavitud. Las deformaciones estructurales de nuestras economías se agudizaron con la explotación neocolonial, los países industrializados y las transnacionales impusieron sus intereses,  el capitalismo estableció patrones de producción y consumo irracionales e insostenibles.  


Los Estados Unidos nos despojaron de territorio y de soberanía sobre los recursos naturales y mutilaron la independencia de las naciones de la región, incluso al precio de sangrientas dictaduras militares. El neoliberalismo borró una década de progreso. Contagiaron nuestras economías con la crisis económica global y la especulación financiera.

Pese a los progresos alcanzados, la América Latina y el Caribe es la región de más desigual distribución de la riqueza y persisten la pobreza, el insuficiente acceso a la educación, la salud y el conocimiento.

En junio de 1999, en la Cumbre de Río de Janeiro, la Unión Europea nos propuso una “asociación estratégica birregional”.

En Santiago de Chile, en enero del 2013, la CELAC reiteró la voluntad de: “cooperar y profundizar las relaciones birregionales sobre la base del respeto, la igualdad soberana y sin interferencias externas”.

En La Habana, en enero de 2014, la CELAC aprobó la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, estableciendo los principios rectores que rigen los lazos entre los países de la región, aplicables a sus relaciones con el resto del mundo.

Invoco dicha Proclama, para expresar solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela y su Presidente Nicolás Maduro Moros frente a la arbitraria e infundada Orden Ejecutiva del Presidente de los Estados Unidos, la cual le impone sanciones que nuestra región reclama sean derogadas.

Si bien compartimos importantes vínculos históricos y culturales, nuestra región sigue ocupando un nivel marginal dentro de las prioridades económico-comerciales de la UE. Se refuerzan las asimetrías y, mecánica e injustamente, se retira la cooperación a pequeños Estados del Caribe.

Las Metas de Desarrollo del Milenio continúan siendo inalcanzables. Sin otro orden económico internacional y financiero, la Agenda de Desarrollo Posterior al 2015 resultará un espejismo e incrementará la dependencia y la brecha Norte-Sur.

Los modelos políticos y el Estado de bienestar en Europa entraron en crisis. Los programas de ajuste y austeridad han dañado gravemente a los trabajadores, las familias y los inmigrantes. Parte considerable de una generación no ha encontrado su primer empleo.

Para sobrevivir, es impostergable detener el cambio climático con un acuerdo legalmente vinculante, ambicioso, justo y equitativo, que garantice financiamiento, tecnología y cooperación en materia de adaptación y mitigación, sobre la base de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y el reconocimiento de la deuda histórica de los países desarrollados.


Las crecientes amenazas a la paz y la seguridad internacionales, las guerras no convencionales y la pobreza, que devastan naciones y destruyen Estados, empujan a oleadas de seres humanos desesperados en busca de refugio.

Muy tempranamente, advertimos que la expansión de la OTAN hacia las fronteras de la Federación de Rusia implicaría una grave amenaza a la paz, la seguridad y la estabilidad internacionales y de la propia Europa. Reiteramos nuestro rechazo a las sanciones contra dicho país.

A pesar de la histórica decisión de Cuba y los Estados Unidos de restablecer relaciones diplomáticas, el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba persiste en toda su intensidad. Ha llegado el momento de que Europa abogue por su eliminación total y ponga fin al nada ético Entendimiento con Estados Unidos de noviembre de 1996 que acepta la legislación que lo sustenta e internacionaliza, la Ley Helms-Burton.

El cese de esa injusta política, junto a la devolución del territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo, la terminación de las transmisiones radiales y televisivas violatorias de las normas internacionales, la compensación a nuestro pueblo por los daños humanos y económicos sufridos, y la supresión de los programas de carácter subversivo, son premisas indispensables para la normalización de relaciones entre ambos países.

Seguimos trabajando para la conclusión del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre la Unión Europea y Cuba sobre las bases de reciprocidad, respeto mutuo y no injerencia que acordamos en 2008 para el reinicio de las relaciones de cooperación entre ambas partes.

La Unión Europea, que constituye un importante socio económico para  Cuba, tiene espacio para acompañarnos en nuestro desarrollo. Asimismo, puede aportar a la construcción de un mundo más justo y equitativo, para lo cual urge demoler el actual sistema de dominación, hegemonismo, saqueo de riquezas y especulación financiera.

Como hiciera el líder histórico de la Revolución Fidel Castro en la primera de estas citas, los invito a obrar “el milagro de convertir en posible lo imposible”.   

Raúl Castro: La política exterior de la Revolución cubana seguirá siendo fiel a sus principios

Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la III Cumbre de la CELAC, Costa Rica, el 28 de enero de 2015, “Año 57 de la Revolución”.

Estimado Presidente Luis Guillermo Solís;


Estimadas Jefas y Jefes de Estado o de Gobierno de América Latina y el Caribe;
Estimados Jefes de Delegaciones e invitados que nos acompañan: 


Nuestra América se ha adentrado en una época nueva y ha avanzado, desde la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en sus objetivos de independencia, soberanía sobre sus recursos naturales, integración, construcción de un nuevo orden mundial, justicia social y democracia del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.  

Existe hoy un compromiso con la justicia y el derecho de los pueblos superior al de cualquier otro período histórico. Juntos, somos la tercera economía a nivel mundial, la zona con la segunda mayor reserva petrolera, la mayor biodiversidad del planeta y con una alta concentración de los recursos mineros globales.

Desarrollar la unidad en la diversidad, la actuación cohesionada y el respeto a las diferencias seguirá siendo nuestro primer propósito y una necesidad ineludible, porque los problemas del mundo se agravan y persisten grandes peligros y recios desafíos que trascienden las posibilidades nacionales e incluso subregionales.
 

En el último decenio, las políticas económicas y sociales y el crecimiento sostenido, nos permitieron enfrentar la crisis económica global y posibilitaron una disminución de la pobreza, el desempleo y la desigual distribución de ingresos.
 

Las profundas transformaciones políticas y sociales llevadas a cabo en varios países de la región han traído la dignidad a millones de familias que han salido de la pobreza.
 

Pero la región de América Latina y el Caribe es aún la más desigual del planeta.  En promedio, el 20% de los hogares con menores ingresos capta el 5% de los ingresos totales; 167 millones de personas sufren todavía de la pobreza, uno de cada cinco menores de 15 años vive en la indigencia y la cifra de analfabetos supera los 35 millones.
 

La mitad de nuestros jóvenes no tienen educación secundaria o noveno grado de enseñanza, pero en el sector de menos ingresos no la completa el 78%.  Dos tercios de la nueva generación no llegan a la universidad.
 

Crecen las víctimas del crimen organizado y de la violencia que amenazan la estabilidad y el progreso de las naciones. ¿Qué pensarán las decenas de millones de marginados acerca de la democracia y los derechos humanos?  ¿Cuál será su juicio sobre los modelos políticos?  ¿Qué opinarán acerca de las leyes electorales?  ¿Es esta la sociedad civil que toman en cuenta los gobiernos y las organizaciones internacionales?  ¿Qué dirían si se les consultara sobre las políticas económicas y monetarias?
 

Poco tienen que mostrar a nuestra región, en estos aspectos, muchos de los Estados industrializados donde la mitad de sus jóvenes están en el desempleo, se descarga la crisis sobre los trabajadores y los estudiantes a los que se reprime, mientras se protege a los banqueros, se impide la sindicalización, se paga inferior salario a las mujeres por trabajo igual, se aplican políticas inhumanas contra los inmigrantes, crece el racismo, la xenofobia, el extremismo violento y tendencias neofascistas, y donde los ciudadanos no votan porque no ven alternativa a la corrupción de la política o saben que las promesas electorales se olvidan muy pronto.
 

Para alcanzar la llamada inclusión social y la sostenibilidad ambiental, tendremos que crear una visión propia sobre los sistemas económicos, los patrones de producción y consumo, la relación entre el crecimiento económico y el desarrollo y, también, sobre la eficacia de los modelos políticos.
 

Debemos superar las brechas estructurales, asegurar educación gratuita y de alta calidad, cobertura universal y gratuita de salud, seguridad social para todos, igualdad de oportunidades, lograr el ejercicio pleno de todos los derechos humanos por todas las personas. Dentro de tales esfuerzos, será elemental deber la solidaridad y la defensa de los intereses del Caribe y, en particular, de Haití.
 

Se precisa un nuevo orden económico, financiero y monetario internacional, donde tengan cabida y prioridad los intereses y necesidades de los países del Sur y de las mayorías, donde no prevalezcan los que impone la concentración del capital y el neoliberalismo.
 

La Agenda de Desarrollo después del 2015 debe ofrecer soluciones a los problemas estructurales de las economías de la región y generar los cambios que conduzcan al desarrollo sostenible.
 

Es también imprescindible construir un mundo de paz, sin el cual es imposible el desarrollo, regido por los Principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional.
 

La firma por los Jefes de Estado y Gobierno de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, significó un paso histórico y ofrece una referencia para las relaciones entre nuestros Estados y con el resto del mundo.  La solidaridad en Nuestra América será decisiva para hacer avanzar los intereses comunes.
 

Expresamos enérgica condena a las inaceptables e injustificadas sanciones unilaterales impuestas a la República Bolivariana de Venezuela y a la continuada intervención externa dirigida a crear un clima de inestabilidad en esa hermana nación.  Cuba, que conoce todas esas historias profundamente por haberlas padecido durante más de 50 años, reitera su más firme respaldo a la Revolución Bolivariana y al Gobierno legítimo conducido por el presidente Nicolás Maduro Moros.
 

Nos unimos a la República Argentina en su reclamo de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.  Apoyamos a la nación suramericana y a su Presidenta Cristina Fernández, que enfrenta los ataques de los fondos especulativos y las decisiones de cortes venales, violatorias de la soberanía de ese país.
 

Reafirmamos la solidaridad con el pueblo y gobierno de Ecuador, que preside Rafael Correa, en apoyo a sus demandas de reparación por los daños ambientales provocados por la trasnacional Chevron en la amazonia ecuatoriana.
 

Como hemos dicho en otras ocasiones, la Comunidad estará incompleta mientras falte Puerto Rico.  Su situación colonial es inadmisible, y su carácter latinoamericano y caribeño no admite lugar a dudas.
 

En el proceso de paz de Colombia, son significativos los acuerdos alcanzados por el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo en la Mesa de Conversaciones que se desarrolla en La Habana.  Nunca antes se había avanzado tanto en la dirección de alcanzar la paz.  Cuba, en su condición de garante y sede de estas conversaciones, proseguirá brindando las facilidades necesarias y contribuyendo en todo lo posible al fin del conflicto y la construcción de una paz justa y duradera en la hermana Colombia.
 

Daremos resuelto apoyo, como hasta ahora, al justo reclamo de los países del Caribe de reparación por los daños de la esclavitud y el colonialismo, así como nos opondremos resueltamente a la decisión de privarlos de  recursos financieros imprescindibles con pretextos tecnocráticos al pretender considerarlos de renta media.
 

Saludamos los excelentes progresos alcanzados en el Foro CELAC-China y en los vínculos de la región con el grupo BRICS.
 

Reiteramos la preocupación por los enormes y crecientes gastos militares impuestos al mundo por Estados Unidos y la OTAN, así como el intento de extender la agresiva presencia de esta hasta las fronteras de Rusia, con la cual tenemos históricas y fraternales relaciones, mutuamente provechosas.  Declaramos enérgica oposición a la imposición de sanciones unilaterales e injustas contra esa nación.
 

La creciente agresividad de la doctrina militar de la OTAN y el desarrollo de guerras no convencionales, que ya han tenido devastadoras consecuencias y graves secuelas, amenazan la paz y la seguridad internacionales.
 

Para Cuba, el principio de igualdad soberana de los Estados y de autodeterminación de los pueblos es irrenunciable. La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas debe usar sus facultades para preservar la paz y la seguridad internacionales ante los dobles raseros, excesos y omisiones del Consejo de Seguridad.
 

No debe esperar más para asegurar su plena membresía a Palestina, a la que expresamos la solidaridad del pueblo y gobierno cubanos.  Debe cesar el veto en el Consejo de Seguridad para garantizar impunidad a los crímenes de Israel.
 

África, donde están también nuestras raíces, no necesita consejos ni intromisión, sino transferencia de recursos financieros, tecnología y trato justo.  Siempre defenderemos los intereses legítimos de las naciones con las que luchamos hombro con hombro contra el colonialismo y el apartheid y con las que sostenemos  fraternales relaciones y cooperación.  Siempre recordaremos su invariable solidaridad y apoyo.
   

La voz de Cuba defenderá sin descanso las causas justas y los intereses de los países del Sur y será leal a sus objetivos y posiciones comunes sabiendo que Patria es Humanidad.  La política exterior de la Revolución cubana seguirá siendo fiel a sus principios.
 

Estimadas y estimados colegas:
El pasado 17 de diciembre, regresaron a su Patria los luchadores antiterroristas cubanos Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, que junto a Fernando González y René González son para nosotros motivo de orgullo y ejemplo de firmeza.
 

El Presidente de Estados Unidos reconoció el fracaso de la política contra Cuba aplicada por más de cincuenta años y el completo aislamiento que ha provocado a su país; el daño que el bloqueo ocasiona a nuestro pueblo y ordenó la revisión de la obviamente injustificable inclusión de la isla en la Lista de Países Patrocinadores del Terrorismo Internacional. También ese día, anunció la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas de Estados Unidos con  nuestro Gobierno.
 

Estos cambios son el resultado de casi siglo y medio de heroica lucha y fidelidad a los principios del pueblo cubano.  Fueron también posibles gracias a la nueva época que vive nuestra región, y al sólido y valiente reclamo de los gobiernos y pueblos de la CELAC.
 

Han sido una reivindicación para Nuestra América que actuó en estrecha unidad por este objetivo en la Organización de las Naciones Unidas y en todos los ámbitos.  Precedidos por la Cumbre del ALBA en Cumaná, Venezuela, los debates sostenidos en el 2009 en la Cumbre de las Américas en Puerto España, Trinidad y Tobago, llevaron al Presidente Obama, recién electo, a plantear un nuevo comienzo con Cuba.
 

En Cartagena, Colombia, en el 2012, se produjo una fuerte discusión con un planteamiento unánime y categórico contra el bloqueo, ocasión en que incitó a un importante dirigente norteamericano a referirse a la misma como el gran fracaso de Cartagena o desastre —fue el término exacto— y se debatió sobre la exclusión de Cuba de estos eventos.  Ecuador, en protesta, había decidido ausentarse. Venezuela, Nicaragua y Bolivia plantearon que no asistirían a otra Cumbre sin Cuba y recibieron el apoyo de Brasil, Argentina y Uruguay.  La Comunidad del Caribe asumió igual postura.  México y las restantes naciones se pronunciaron asimismo.
 

El  presidente panameño, Juan Carlos Varela, antes de su toma de posesión, hizo saber con determinación que invitaría a Cuba, con plenos derechos e igualdad de condiciones, a la VII Cumbre de las Américas y así lo hizo.  Cuba inmediatamente declaró que asistiría.  Se demuestra la certeza de Martí cuando escribió que “un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército” (Aplausos).
 

A todos los presentes les expreso la más profunda gratitud de Cuba.  A los 188 Estados que votan contra el bloqueo en las Naciones Unidas, a los que hicieron similar reclamo en la Asamblea General, Cumbres y Conferencias internacionales y a todos los movimientos populares, fuerzas políticas, parlamentos y personalidades que se movilizaron incansablemente con ese objetivo, les agradezco sinceramente a nombre de la Nación.
 

Al pueblo de Estados Unidos que manifestó creciente oposición a la política de bloqueo y hostilidad, de más de cinco décadas, también le reitero nuestro agradecimiento y amistosos sentimientos.
 

Estos resultados demuestran que gobiernos que tienen profundas diferencias pueden encontrar solución a los problemas mediante un diálogo respetuoso e intercambios, basados en la igualdad soberana y la reciprocidad, en beneficio de sus respectivas naciones.
 

Como he afirmado reiteradamente, Cuba y Estados Unidos debemos aprender el arte de la convivencia civilizada, basada en el respeto a las diferencias entre ambos gobiernos y en la cooperación en temas de interés común, que contribuya a la solución de los desafíos que enfrentan el hemisferio y el mundo.
 

Pero no se debe pretender que, para ello, Cuba tenga que renunciar a sus ideales de independencia y justicia social, ni claudicar en uno solo de nuestros principios, ni ceder un milímetro en la defensa de la soberanía nacional.
 

No nos dejaremos provocar, pero tampoco aceptaremos ninguna pretensión de aconsejar ni presionar en materia de nuestros asuntos internos.  Nos hemos ganado este derecho soberano con grandes sacrificios y al precio de los mayores riesgos.

¿Acaso podrían restablecerse las relaciones diplomáticas sin reanudar los servicios financieros a la Sección de Intereses de Cuba y su Oficina Consular en Washington, cortados como consecuencia del bloqueo financiero?  ¿Cómo explicar el restablecimiento de relaciones diplomáticas sin que se retire a Cuba de la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo Internacional?  

¿Cuál será, en lo adelante, la conducta de los diplomáticos estadounidenses en La Habana respecto a la observancia de las normas que establecen las Convenciones Internacionales para las Relaciones Diplomáticas y Consulares?  Es lo que nuestra delegación ha dicho al Departamento de Estado en las conversaciones bilaterales de la semana pasada y se requerirán más reuniones para tratar estos temas.

Hemos compartido con el Presidente de Estados Unidos la disposición de avanzar hacia la normalización de las relaciones bilaterales, una vez que sean restablecidas las relaciones diplomáticas, lo que implica adoptar medidas mutuas para mejorar el clima entre ambos países, resolver otros problemas pendientes y avanzar en la cooperación.

La situación actual abre, modestamente, una oportunidad al hemisferio de encontrar nuevas y superiores formas de cooperación que convienen a las dos Américas.  Ello permitiría resolver acuciantes problemas y abrir nuevos caminos.

El texto de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz constituye la plataforma indispensable para ello, incluido el reconocimiento de que todo Estado tiene el derecho inalienable a elegir su sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia en ninguna forma por parte de otro Estado, lo que constituye un principio irrenunciable de Derecho Internacional.

El problema principal no ha sido resuelto.  El bloqueo económico, comercial y financiero, que provoca enormes daños humanos y económicos y es una violación del Derecho Internacional, debe cesar.

Recuerdo el memorándum del subsecretario Mallory, de abril de 1960, que, a falta de una oposición política efectiva, planteaba el objetivo de crear en Cuba hambre, desesperación y sufrimiento para provocar el derrocamiento del gobierno revolucionario.  Ahora, todo parece indicar que el objetivo es fomentar una oposición política artificial por medios económicos, políticos y comunicacionales.
 

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas es el inicio de un proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales, pero esta no será posible mientras exista el bloqueo, no se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo (Aplausos), no cesen las trasmisiones radiales y televisivas violatorias de las normas internacionales, no haya compensación justa a nuestro pueblo por los daños humanos y económicos que ha sufrido.
No sería ético, justo ni aceptable que se pidiera a Cuba nada a cambio.  Si estos problemas no se resuelven, este acercamiento diplomático entre Cuba y Estados Unidos no tendría sentido.
 

No puede esperarse tampoco que Cuba acepte negociar los aspectos mencionados por nuestros asuntos internos, absolutamente soberanos.  Se pudo avanzar en esta reciente negociación porque nos tratamos recíprocamente con respeto, como iguales.  Para seguir avanzando, tendrá que ser así.  

Hemos seguido con atención el anuncio del Presidente de Estados Unidos de algunas decisiones ejecutivas para modificar ciertos aspectos de la aplicación del bloqueo.  Las medidas publicadas son muy limitadas. Persisten la prohibición de créditos, del uso del dólar en nuestras transacciones financieras internacionales; se impiden los viajes individuales de norteamericanos bajo la licencia para los llamados intercambios “pueblo a pueblo”, se condicionan estos a fines subversivos y se impide también que viajen por vía marítima.  

Continúa prohibida la adquisición en otros mercados de equipos y tecnologías que tengan más de un 10% de componentes norteamericanos y las importaciones por Estados Unidos de mercancías que contengan materias primas cubanas, entre muchísimas otras.
 

El presidente Barack Obama podría utilizar con determinación sus amplias facultades ejecutivas para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo, lo que está en sus manos hacer, aun sin la decisión del Congreso.
Pudiera permitir en otros sectores de la economía todo lo que ha autorizado en el ámbito de las telecomunicaciones con evidentes objetivos de influencia política en Cuba.


Ha sido significativa su decisión de sostener un debate con el Congreso con el objetivo de la eliminación del bloqueo. Los voceros del gobierno norteamericano han sido claros en precisar que cambian ahora los métodos, pero no los objetivos de la política, e insisten en actos de injerencia en nuestros asuntos internos que no vamos a aceptar.  Las contrapartes estadounidenses no deberían proponerse relacionarse con la sociedad cubana como si en Cuba no hubiera un gobierno soberano (Aplausos).

Nadie podría soñar que la nueva política que se anuncia acepte la existencia de una Revolución socialista a 90 millas de la Florida.  Se quiere que en la Cumbre de las Américas de Panamá esté la llamada sociedad civil y eso es lo que Cuba ha compartido siempre.  

Protestamos por lo que ocurrió en la Conferencia de la Organización Mundial de Comercio en Seattle, en las Cumbres de las Américas de Miami y Quebec, en la Cumbre de Cambio Climático de Copenhague, o cuando se reúne el G-7 o el Fondo Monetario Internacional, donde se le situó detrás de cercas de acero, bajo una brutal represión policial, confinada a decenas de kilómetros de los eventos.

Claro que la sociedad civil cubana asistirá y yo espero que no haya restricciones para las organizaciones no gubernamentales de nuestro país que obviamente no tienen ni les interesa tener ningún estatus en la OEA pero sí cuentan con el reconocimiento de la ONU.

Espero poder ver en Panamá a los movimientos populares y las Organizaciones No Gubernamentales que abogan por el desarme nuclear, ambientalistas, contra el neoliberalismo, los Occupy Wall Street y los Indignados de esta región, los estudiantes universitarios y secundarios, los campesinos, los sindicatos, las comunidades originarias, las organizaciones que se oponen a la contaminación de los esquistos, las defensoras de los derechos de los inmigrantes, las que denuncian la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, la brutalidad policial, las prácticas racistas, las que reclaman para las mujeres salario igual por trabajo igual, las que exigen reparación por los daños a las compañías trasnacionales.

Sin embargo, los anuncios realizados el 17 de diciembre han concitado reconocimiento mundial y el presidente Obama ha recibido por ello muy amplio apoyo en su país.
 

Algunas fuerzas en Estados Unidos tratarán de abortar este proceso que comienza.  Son los mismos enemigos de una relación justa de Estados Unidos con América Latina y el Caribe, son los que entorpecen las relaciones bilaterales de muchos países de nuestra región con esa nación.  Son los que siempre chantajean y presionan.

Sabemos que el cese del bloqueo será un camino largo y difícil que requerirá del apoyo, la movilización y la acción resuelta de todas las personas de buena voluntad en Estados Unidos y en el mundo; de la aprobación por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su próxima sesión, de la resolución que reclama ponerle fin y, muy en particular, de la acción concertada de Nuestra América.

Estimadas Jefas y Jefes de Estado y Gobierno:
Estimados amigos:

Felicitamos a Costa Rica, al Presidente Solís y a su gobierno por la labor desarrollada al frente de la CELAC.  Damos la bienvenida y prestaremos pleno apoyo al Ecuador y al Presidente Correa que presidirá la Comunidad en el 2015.
Muchas gracias (Aplausos).   


Storify: CELAC: sueño americano y caribeño

CELAC: sueño que marcó una ruptura con un pasado de desunión




Ha pasado varios días y aun la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC),  recientemente  celebrada  en La Habana, Cuba todavía es noticia.  El hecho de que la mayor de las Antillas fuera sede de este encuentro,  donde 29 de los 33 mandatarios invitados se hayan comprometido hacia el logro de la paz y el respeto entre nuestras naciones de la región y donde se firmara  unánimemente la Declaración de La Habana, es un claro ejemplo para el mundo.

Si reflexionamos en la corta vida de este joven proyecto integracionista,  admira que en tan poco tiempo, la CELAC fuera protagonista del rescate de los sueños primitivos de sus fundadores en torno a la búsqueda de una solución pacífica de polémicas y desterrar para siempre el uso de la fuerza en busca de la necesidad del logro de la unión entre los países que la integran.

La Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los miembros de CELAC en Cuba,  ratifica el saldo de sólo la paz puede alcanzarse a través del diálogo, la armonía y el pleno respeto al derecho internacional y a los derechos humanos ratificado por una cultura de paz.

La cita de la Celac señaló el camino en la construcción de la integración latinoamericana y caribeña. Además, dejó de ser un sueño por los fundadores para hacerse realidad  y marcar una ruptura con un pasado de desunión que nos revela el surgimiento de una nueva época de unidad y cooperación entre los pueblos de nuestra América.  

Sin dudas,  vivimos  un cambio de época.  Vivimos un cambio donde América Latina y el Caribe están en condiciones de dejar de ser, definitivamente, como decía nuestro José Martí, ¨aquellas  repúblicas dolorosas de América, levantadas entre las masas mudas de indios, al ruido de pelea del libro con el cirial¨, para convertirse  en la avanzada de la paz y la solidaridad en  todo el continente Americano.

Piñera y Ollanta Humala se comprometen a cumplir Fallo de La Haya en la brevedad posible



El presidente de Perú , Ollanta Humala y  su homólogo chileno, Sebastián Piñera, ofrecieron una conferencia de prensa en el marco de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en la cual abordaron la implementación del reciente Fallo de la Corte Internacional de Justicia de la Haya, que establecío el límite marítimo entre ambos países.


Durante la intervención, el mandatario peruano expresó: “ no solamente hemos tenido participación en la II Cumbre de la CELAC,  sino que  queremos aprovechar para conversar y mantener nuestra posición de cumplir el Fallo de la Haya, en el plazo más breve y de forma  gradual, en el marcode lavecindad y la buena intencion. Con el fallo de La Haya, el Perú, que está próximo a su bicentenario, ha cerrado para siempre el camino de la delimitación de sus fronteras”.



El jefe de Estado de Perú Ollanta Humala anunció además que ambos mandatarios acordaron adelantar la Reunión 2+2, que incluye la presencia de los cancilleres y ministros de defensa de ambos países,  a fin de adelantar el sentimiento del fallo de La Haya y con el fin de avanzar en el cumplimiento del fallo y avanzar además en otros tema sde la agenda  bilateral  en los que hemos ido trabajando con el presidente Piñera. 

Por su parte el mandatario chileno Sebastián Piñera, insistió en que “se han acordado los caminos para que se pueda cumplir el fallo a la brevedad  y ambos países estamos obligados a cumplir los fallos de la Corte de La Haya. Esperamos que cuando el fallo esté cumplido, dejar atrás  la agenda del pasado  y liberar entonces la agenda del futuro, dejar atrás el pasado que nos ha dividido”.  


Adicionalmente tanto el  presidente de Perú como  el  presidente de Chile, en múltiples  ocasiones  se han comportado como paises respetuosos, expresó el mandatario chileno y acotó: “ Hemos acordado los caminos para que el Fallo de la Haya, lo podamos cumplir en forma gradual y de buena fe como  corresponde a ambos países respetuosos del derecho internacional y comp países vecinos  a los que también une múltiples lazos.


Inauguran Presidentes de CELAC Museo dedicado a Chávez (+ Fotos y Video)

Tomado de Cubadebate

Los presidentes de Venezuela y de Cuba, Nicolás Maduro y Raúl Castro respectivamente, inauguraron este miércoles el museo Venezuela Tierra Libre, que rinde homenaje al líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, acompañados por una veintena de mandatarios de la región, que se encuentran en La Habana, Cuba, a propoósito de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
 
“Estamos inaugurando hoy como un gesto de amor verdadero, de sus amigos y amigas, del pueblo cubanos para recordar a un hombre que todos conocimos; su huella está muy fresca todavía; su memoria también. Su voz todavía retumba en los campos, pueblos y ciudades de nuestra América. Su paso sigue vigente”, expresó Nicolás Maduro tras realizarse los respectivos honores militares, al fallecido jefe de estado venezolano.
 
Para el mandatario venezolano, este museo que está ubicado en la Fortaleza de San Carlos, de la capital cubana, “es un homenaje a la lucha y la obra” del líder latinoamericano.
 
“Recorra a Hugo Chávez en un espacio como este en La Habana, Cuba, es recordar la historia de un guerrero, de un luchador que supo cortar el tiempo y supo crear una nueva época”, añadió.
 
Cuenta con dos salas, una relacionada con la historia de Venezuela, desde los aborígenes hasta la Revolución Bolivariana, en la que se muestran asuntos políticos, deportivos, culturales, entre otros.
 
La segunda sala está dedicada exclusivamente a la vida y legado de Chávez. Hace un recorrido desde el nacimiento del líder revolucionario hasta su partida física, en 2013. Resalta el trabajo social que hizo para lograr los cambios en Venezuela, en América Latina y El Caribe, y en el mundo en general.



Otto Pérez Molina, presidente de Guatemala, rechaza el bloqueo contra Cuba


 
Por: Raisa Martín Lobo 


El presidente de Guatemala Otto Pérez Molina en conferencia de prensa a los periodistas desde la sede de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), expresó que su país,  rechaza al igual que todos los países latinoamericanos y del Caribe,  el bloqueo comercial y financiero que los Estados Unidos mantienen contra Cuba desde 1960.  

Durante su intervención, el mandatario guatemalteco expuso además el deseo de sus homólogos en esta II Cumbre de "proclamar a América Latina y el Caribe como una Zona de Paz", para ello, lo más importante, precisó, es el camino correcto al diálogo, porque es un tema que nos interesa a todos los latinoamericanos. 

"Hay que profundizar en las relaciones entre Cuba y Guatemala como prioridad para el gobierno de la nación centroamericana, aseveró el estadista guatemalteco. Lo importante, apuntó, es ” consolidar el tema económico entre todas las naciones y profundizar las relaciones en campos de la educación, cultura. Es importante encontrar caminos que conduzcan a la unidad latinoamericana y caribeña, en búsqueda de soluciones pacíficas".
 
Respecto al tema de las drogas, el estadista guatemalteco aseveró que aún no se ha erradicado el flagelo del narcotráfico, por ser uno de los grandes problemas de Guatemala y la región. En torno a esta situación, ratificó que "es importante seguir buscando respuestas para eliminarlo", para ello hizo énfasis en la realización los días el 13 y 14 de mayo próximo en su país,  de una reunión para tratar tan medular tema con los Ministros de Seguridad en el marco de la Celac.
 
Promotor de la Cooperación Sur Sur y luchador de causas justas como la erradicación de la violencia contra las mujeres y las niñas, Otto Pérez Molina, en cuanto a la creación de un foro de cooperación con China precisó:  "No podemos dar la espalda a la presencia de esta potencia, esto abre las puertas a dos continentes que se complementan al desarrollo y con lo que se han de beneficiar los estados pertenecientes a la Celac”.



Desde la Sala de Prensa de la II Cumbre de la Celac, Norelys Morales ( + audio)

Luis Ernesto Ruíz, Raisa Martín Lobo y Norelys Morales Aguilera durante el trabajo en la sala de prensa de la II Cumbre de la Celac en Pabexpo, al oeste de la capital cubana

En la primera jornada del segmento presidencial de la Cumbre de la CELAC, muchos medios extrenjeros se comunicaban con la sala de prensa de la II Cumbre de la CELAC. En tal sentido, Radio Sur FM 83.3 de Buenos Aires, Argentina, contactó con la colega Norelys Morales Aguilera quien ofreció para este medio su informe como parte del trabajo que está haciendo el grupo de trabajo de los blogueros, tuiteros y periodistas cubanos.

 

Rafael Correa: la paz es también justicia, con equidad




Foto: Daylén vega


“Nunca he visto tantos periodistas juntos”. Así afirmó el presidente de Ecuador, Rafael Correa, al entrar a la entrevista que ofreciera para Telesur junto a la periodista Arleen Rodríguez Derivet,  desde la sede de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).



En  conferencia de prensa, el  mandatario ecuatoriano se refirió  a las políticas injerencistas de Estados Unidos y en tal sentido planteó: "No crean que los valores de Estados Unidos son universales, y por ello traten de imponerlos a otros países.  La unidad es la mejor arma contra el neocolonialismo. La única forma de cambiar ese orden mundial tan injusto es con la integración, ya el sueño de integración de nuestros libertadores se ha convertido en una necesidad de supervivencia”, indicó.



En otro momento de su intervención, el presidente ecuatoriano manifestó que  su gobierno ha sido víctima de ataques despiadados de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana. Y en tal sentido expresó: “Tenemos que enfrentarnos a campañas despiadadas a través de medios de comunicación y a las organizaciones no gubernamentales que están en el país y que para fortalecer la democracia, vayan a fortalecer la democracia en sus países”.


Respecto a la unidad latinoamericana y caribeña, Correa recalcó que “gracias a la integración de los países de América Latina y el Caribe, hoy su país disfruta de grandes avances en materia de salud, educación y cultura. Espero que la CELAC sustituya a la OEA, ... lo digo con mucha propiedad, hoy debatimos temas de interés para América Latina y el Caribe, pero la Celac será nuestra mayor fortaleza de integración en Suramérica, recalcó.

Al referirse al afianzamiento de la revolución ciudadana en Ecuador, el mandatario Rafael Correa  se manifestó  muy complacido con lo que se ha logrado en su país durante estos siete años frente al Gobierno, sin embargo, alegó,  “tanto en seguridad como  en otros sectores nos falta mucho por andar.



Nos habían convencido de que éramos ingobernables, éramos un país desesperanzado, dijo el presidente ecuatoriano al referirse a su país. Ecuador  era un país sangrante, ahora es un  país  totalmente diferente, un país que ha superado la desesperanza y ha recuperado la fe en si misma, manifestó.



“La paz no solo es ausencia de guerra. La pobreza y la injusticia son balas cotidianas. La paz es también justicia, con equidad…”, dice. Correa: “Aquí manda el ser humano.  Ese es el Socialismo del Siglo XXI, prosiguió, una cosa es el ser humano en función del capital, y otra cosa el capital en función del ser humano. Son dos cosas distintas.”