lunes, 16 de abril de 2012

16 de abril: Cuando Cuba se vistió de verde olivo para siempre


El 16 de abril todos los cubanos se visten de verde olivo o llevan los colores de la Patria en el corazón. La fecha marca un hito en nuestra historia: Se conmemora el aniversario 51 de la proclamación pública del Carácter Socialista de la Revolución por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en las propias narices del Imperio.

Al mediodía de ese día, en el sepelio a los caídos en los bombardeos de los aeropuertos militares de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y el Antonio Maceo de Santiago de Cuba, a lo largo de la calle 23 del Vedado, La Habana, Fidel Castro hizo pública una declaración histórica: la del carácter socialista de la Revolución Cubana.

Una ola humana siguió el cortejo. Desde los balcones, las banderas cubanas, los rostros serios y las flores lanzadas al paso de los siete coches fúnebres impregnaban un aire solemne a la silenciosa marcha. Y allí, ante la masa enardecida, el Comandante en jefe afirmó: "Porque lo que no pueden perdonarnos los imperialistas, es que estemos aquí, lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba”.

"Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices, ¡y que hayamos hecho una Revolución Socialista, en las propias narices de los Estados Unidos!" El genio previsor y político de Fidel Castro proclamaba el carácter socialista de la Revolución Cubana y emplazaba a la unidad de todo el pueblo para protegerla hasta la última gota de sangre.

En ese momento estaba claro que la autonomía, la soberanía y el derecho a conquistar su propio destino, era inseparables. Reconocía Fidel Castro que únicamente la liberación social sería capaz, en el contexto de Cuba, de garantizar la emancipación nacional y eso lo podía ser la obra de una Revolución "de los humildes, con los humildes y para los humildes”

Aquel anuncio se convirtió en una fuerza política sorprendente que conmovió de pasión combativa a todo el pueblo. Las armas levantadas en las manos milicianas, fue una escena inolvidable. Allí nace la convicción ineludible de soberanía que hoy nos salva, acrecienta y une frente a cada nueva agresión enemiga.

Países de la ALBA no participarán en Cumbres de las Américas sin Cuba

Evo Morales: “No habrá otra Cumbre sin Cuba” (+ Video)


Evo Morales suele comenzar sus días muy temprano; por lo general, a las 5:00 a. m., aunque dos veces ha iniciado su reunión semanal con el gabinete a las 4:30. Cuando llega para su entrevista con El Tiempo, de Colombia, a las 6:00, hace rato que su jornada había comenzado.

El presidente de Bolivia elogió el papel de su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos; reiteró sus críticas a la posición de EEUU en la Cumbre, así como su convicción de que la que concluyó ayer debe ser la última sin Cuba.

-¿Por qué dice que estas cumbres nos están desintegrando?

No solamente tenemos un país ausente: Cuba. Ni dos, Ecuador, que con justa razón protesta por la ausencia de Cuba. La presidenta de Brasil, algunos del Caribe, otros de Suramérica, no solo los gobiernos del Alba, ya dijimos: no habrá una próxima cumbre sin Cuba. Por tanto, estamos en proceso de desintegración por culpa de un gobierno: EE. UU. Si todos los países de América Latina y el Caribe piden presencia de Cuba, ¿cómo es posible que EE. UU. se oponga? Si todos los países apoyan a Argentina para que inicie un proceso de negociación con el Reino Unido, ¿por qué no la respalda EE. UU.? La verdad es que los latinoamericanos tenemos un mal socio. No es como ayer reafirmó Obama, cuando dijo que quiere relaciones de respeto mutuo; no hay respeto a todos los latinoamericanos.

-Aunque se habla de una posición unitaria de los países del Alba, usted fue el único en asistir a la Cumbre. ¿Lo dejaron solo?

No. No vengo a representar al Alba. Somos parte, pero ahí hay una total libertad y los países pueden participar o no. No porque seamos del Alba tenemos que salir unánimemente con ir o no ir.

-¿Cómo percibe usted el papel de Colombia en esta cumbre?

Yo veo que el presidente Santos y su gobierno están como en un sándwich. Están con los países de Latinoamérica y el Caribe, pero también con EE. UU. Claro, cualquier país anfitrión haría lo mismo: tratar de juntarnos, de buscar cierto equilibrio. Me gustó bastante su intervención. Santos me impresionó, yo no esperaba tanto de él sobre el tema Cuba. Pero si el anfitrión tiene esta posición y, al menos desde afuera, se ve que Colombia y EE. UU. son socios, a eso no responde Obama. Hay mucho cinismo, y no respaldar a un socio debe ser un sufrimiento profundo para Santos. Por eso, cuando Martinelli pidió que la próxima cumbre sea en Panamá, Santos dijo: “No saben en qué se meten”.

-¿Qué opinión tiene sobre la despenalización de la droga, usted que por años ha luchado por la legalización de la hoja de coca?

Por legislación interna, ya está reconocida. Pero la convención única de estupefacientes de la ONU determinó penalizarla. Esas convenciones no han sido acordes con la vivencia de los países andinos. No defendemos la cocaína ni la legalización del consumo.

(Fragmentos de la entrevista concedida al diario El Tiempo, de Colombia)

miércoles, 11 de abril de 2012

Playitas de Cajobabo: Pedazo de tierra sagrada para la Historia


Recorrer el sitio histórico Playitas de Cajobabo, es sentir la presencia de José Martí. Y es que dialogar con las aguas del mar, presenciar enormes rocas y farallones que le perdonaron la vida cuando un 11 de abril de 1895, pasadas las diez de la noche, cuando desembarcó por esa zona, es muestra de cuánto necesitamos beber de la sabia histórica.

Para cualquier cubano, es un privilegio caminar por la playa, subir lomas... conocer de aquella travesía nocturna, con el mar embravecido, donde el delegado del Partido revolucionario Cubano acompañado del Mayor General Máximo Gómez, y los generales Francisco Borrego y Angel Guerra, el coronel Marcos del Rosario y el capitán César Salas, vieron partirse el timón del bote.

Llegaba José Martí a Cuba para incorporarse a la guerra iniciada el 24 de febrero de 1895, no pensaba en otra cosa que no fuera luchar por la independencia de su país. Entonces no se imaginaba que este sitio, se convertiría años después, en un pedazo de tierra sagrado para la Patria.

Al contrario de lo que le había sucedido a la expedición de Flor Crombet y los hermanos Antonio y José Maceo, quienes tuvieron que combatir tras el desembarco días antes por Baracoa, José Martí y Máximo Gómez, no desafiaron mayores dificultades para entrar en Cuba sin ser descubiertos.

El día se tornaba pesado, el mar estaba negro como la noche y las olas se elevaban furiosas chocando contra los farallones, esos farallones testigos del paso del Maestro por tierra guantanamera. Y junto a la costa, las luces, entonces nuestro Martí dijo que había que ceñirse los revólveres.

No sabían con certeza quienes estaban allí. Luego supieron que eran pescadores y les dieron la mano. Al desembarcar Gómez besa la arena y Marcos del Rosario, uno de los tripulantes de aquel bote junto a Martí y Gómez, recorrió el lugar años más tarde, el 23 de abril de 1922, e identificó el sitio específico en el que se levantaría un monumento en 1947.

A 117 años del arribo de José Martí y Máximo Gómez por Playitas de Cajobabo, los recordemos este hecho con la enseñanza de que jamás se puede eludir el deber de luchar por la Revolución y defenderla hasta sus últimas consecuencias. Por ello, hoy el delegado del Partido revolucionario Cubano, se convertido en un referente indispensable para encontrar los caminos que nos permitan salvar a la humanidad y a la naturaleza.

Hasta el Monumento erigido en Playitas de Cajobabo llegan hoy las nuevas generaciones para beber de las fuentes de la historia. Y resulta curioso que todavía en aquel silencio, solo roto por el sonido de las olas del mar, aún sentimos la presencia del hombre sincero de donde crece la palma.