En Cuba queremos un solo Partido


Nuestro Partido Comunista, es el arma estratégica de la unidad de los cubanos y estará junto al pueblo para dar continuidad a la Revolución. Cuba jamás renunciará a contar con un solo Partido, como pretende el imperialismo, pues hacerlo sacrificaría la unidad del pueblo. Con esta premisa Castro Ruz, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y presidente de Cuba, clausuró la Primera Conferencia Nacional comunista, donde convocó a trabajar con orden, disciplina y exigencia.

En el cónclave, el dirigente político, instó en la responsabilidad del Partido para garantizar la unidad del pueblo en torno a su Revolución. Para ello, enfatizó en que cada uno de sus núcleos y miembros, han de llevar un estricto control en los diferentes procesos.

Sin dudas, el discurso de Raúl Castro devino una galleta sin mano para todos los enemigos que, dentro y fuera del país, pretendían soñar con el derrumbe del proyecto social cubanos que, desde el 1ro de enero de 1959, construimos y hoy sujeto a cambios, se perfecciona cada día.

En Cuba queremos un solo Partido: El Partido que soñó José Martí. El Partido que independientemente de centrar sus análisis en la vida interna de sus militantes, así como en su relación directa con las diferentes organizaciones de masas y el pueblo en general, se ratifica como fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado.

El Primer Secretario del PCC en su intervención, afirmó que la conformación de una sociedad más democrática contribuirá además, a superar actitudes simuladoras y oportunistas surgidas al amparo de la falsa unanimidad y el formalismo en el tratamiento de diferentes situaciones de la vida nacional.

Es preciso, acotó, acostumbrarnos todos a decirnos las verdades de frente, mirándonos a los ojos, frente a frente, discrepar y discutir, discrepar incluso de lo que digan los jefes, cuando consideramos que nos asiste la razón, como es lógico, en el lugar adecuado, en el momento oportuno y de forma correcta, o sea, en las reuniones, no en los pasillos.

Lo único que puede conducir a la derrota de la Revolución y el socialismo en Cuba, señaló el máximo líder de la Revolución Cubana, sería nuestra incapacidad de superar los errores cometidos durante más de 50 años, desde el primero de enero del 59, los nuevos y los del futuro.

En otro momento del discurso Raúl afirmó: "No ha existido ni existirá una Revolución sin errores porque son obra de los hombres y pueblos enfrentados a enormes y descomunales retos, por lo que, tenemos el deber sagrado de perfeccionar la Revolución y nunca sentirnos satisfechos con lo que hagamos".

En el claro y conmovedor discurso,el presidente dcubano llamó a la unidad y al vínculo permanente con las masas en aras de preservar la nación cubana y las conquistas económicas y sociales sobre la base de que la Patria, la Revolución y el socialismo, estén asociados indisolublemente.

El sistema socialista cubano, es la única vía para llevar a la humanidad a un plano superior, con más riquezas y justicia. "El rumbo ya ha sido trazado, afirmó Raúl, avancemos pues con la misma decisión, la firmeza ideológica, el valor, y la serenidad demostrada en más de 13 años de injusta prisión por nuestros Cinco Héroes, por cuya libertad nunca dejaremos de luchar".

Este discurso es un verdadero material de estudio. Ahora bien, a partir de este momento, le corresponde hacer a cada cubano, militante del Partido, de la juventud o, sencillamente, al revolucionario, lo que le pertenece y en el lugar donde se encuentre.

Es el momento de que cada cubano sienta esta batalla como algo muy personal. Se ha de luchar por lograr la batalla de la economía, de la lucha contra la corrupción, la de la construcción de un país mejor y más justo. Por lo tanto, todos apostamos por el futuro victorioso de la nación cubana e indisolublemente ligado al de la Revolución.