Falleció el delincuente Wilmar Villar Mendoza


Por: Carlos Antonio Fernández ( Tomado del blog Debateando)

A las 6:45 p.m. (hora de Cuba) falleció el delicuente Wilmar Villar Mendoza producto de una sepsis generalizada. El deceso de produjo en el hospital Juan Bruno Zayas de la ciudad de Santiago de Cuba, donde se le garantizó una atención médica esmerada hasta el momento del fatal desenlace.

Este hombre, que hoy se nos presenta como un luchador pacífico por los DD.HH. en la isla, no fue más que un violento ciudadano, de una peligrosidad social comprobada.

Su propia esposa fue una de las víctimas de su agresividad, quizás por eso se le haya notado particularmente sosegada al exponer la gravedad del marido, a los "siempre atentos" medios de desinformación yankis (ver video y notar tono de la voz cuando dice que él le dijo que de ahí salía libre o muerto, sin emoción. También dice que ella está preparada para su voluntad cuando aún él estaba vivo, que gente caballero, que monstruos).

Este ser antosocial, guapetón y abusador que era Wilmar Villar, fue sentenciado a 4 años de privación de libertad. Fue allí donde a falta de liderazgo genuino, los personeros de la mentira y el oportunismo, los gusanos de siempre, lo rebautizaron como opositor y contrarrevolucionario. Es el mismo proceder de Osvaldo Payá en el mal llamado proyecto Varela, al declarar defensores de los derechos humanos a cuanto cuatrero o asesino hubiera en Cuba, en un desesperado intento por recabar las firmas de sus familiares dirigidas a promover una farza de inciativa de modificación constitucional.

Ahora, la pregunta del millón de pesos: ¿y en verdad un delincuente común, sin idelaes verdaderos es capaz de sacrificar hasta su propia vida?

Bueno, eso depende de cuanto se le asegure en efectivo para él y su familia en un país pobre como este, donde la política sucia puede ser un medio de vida. En este caso y otros similares, siempre estos personajes se han arrepentido y han intentado conservar la vida, solo que siempre en un punto de no retorno que ha desencadenado su muerte y oxigenado la campaña contra Cuba.

Sentimos su muerte como lamentamos la de cualquier ser humano, pero ese hecho no borra su historial criminal y peligroso.