Reseñando la neumonía severa y la terapia intensiva

Sala de Terapia Intensiva del Hospital Saturnino Lora, Santiago de Cuba. Foto: TeVeo

Por: Norelys Morales Aguilera

El gobierno de Estados Unidos, impidió a un grupo de médicos intensivistas norteamericanos participar en un congreso científico en Cuba, en abril del 2010, según denunció el vicepresidente de la Sociedad Norteamericana de Tórax, Nicholas S. Hill.

“Muchos médicos de mi país deseaban venir a Cuba y no pudieron por las trabas que pone el gobierno al intercambio científico entre colegas”, dijo Hill en esa oportunidad.

“No tiene sentido prohibir un intercambio que no daña a nadie” y “beneficia a ambas naciones”, añadió Hill, especialista del hospital Rhode Island de Boston, que participaba en la ciudad de Santa Clara -300 km al este de La Habana- en un Simposio Internacional.

Lo que saben los médicos estadounidenses rebasa a la “misericordiosa” administración Obama atada a condicionamientos ideológicos de complacencia y compromiso con la derecha y mafiosos cubanoamericanos, más pandilleros que cubanos.

Por encima de cualquier carencia la Isla formó en sus profesionales de la salud, médicos o paramédicos saberes inocultables.

Recientemente me encontré con la bloguera uruguaya Martha Lidia Ferreira en Brasil. Ella contaba a un grupo de brasileños que estuvo en Cuba durante el período especial y los cubanos lograron dar con su dolencia y la cura. Destacaba el profesionalismo y cariño al paciente.

A su regreso a Uruguay una doctora amiga quiso ver toda su historia clínica. Puso sobre la cama todas las pruebas realizadas en Argentina, Uruguay y Cuba. No dijo de dónde eran los análisis ni los diagnósticos. La doctora concentradamente revisó los papeles. Después de analizarlos, la doctora dijo: “Aquí está la verdad de tu dolencia”. Eran los papelitos de los médicos cubanos, escritos a mano y en recortes de papel reutilizados.

Preguntada la Doctora cubana Raisa Rodríguez Antelo, especialista de Primer Grado en Neumología sobre la empatía lograda como regla por el médico cubano, ella daba una clave: “Nos formamos en el humanismo. Estamos para salvar vidas. Ante un paciente no se pregunta quién es, ni creencias ni condiciones sociales, o quién lo trajo… En las guardias muchas veces me enfrento al paciente grave y sufro con él y su familia. La muerte entre mis manos no es una opción. Lucho por la vida”.

NEUMONÍA SEVERA

Sobre las neumologías severas la doctora Rodríguez Antelo precisó que son graves y podrían llevar al enfermo a la disfunción respiratoria y al shock séptico. El paciente fumador tiene las defensas respiratorias fallidas y no se defiende adecuadamente frente a una infección.
Por su parte, la Doctora Roselia Bustamante Rojas, ha indicado que “el hábito de fumar puede causar destrucción de la anatomía respiratoria y facilitar la entrada de gérmenes virulentos.”

La neumonía es una enfermedad infecciosa del sistema respiratorio que consiste en una inflamación del pulmón y afecta a personas de todas las edades, y puede ser severa.

En el mundo, la neumonía ocupa el tercer puesto en el ranking de las causas de mortalidad adulta. En la Argentina se sitúa en el sexto lugar y Estados Unidos en el séptimo , mientras en Cuba es la cuarta.

LOS INTENSIVISTAS

Hasta un 25% de los casos necesitan internación y de los que se hospitalizan, el 10% requiere terapia intensiva. Algo que también se verifica en Cuba.

El texto “Terapia Intensiva” aporta abundante información sobre el trabajo de los intensivistas en Cuba, su historia y desarrollo. Contiene generalidades en torno al cuidado del enfermo en estado crítico, sin descartar las lesiones y la muerte cerebral, la importancia de la imagenología (rayos X y el resto de las modalidades contemporáneas), el tratamiento de las urgencias respiratorias o la manera de abordar las cardiovasculares, las neurológicas, hematológicas y las sepsis o infecciones, entre otras.

Su autor principal es el Doctor Armando Caballero López, Especialista de 2do. Grado en Anestesiología y Reanimación, y en Medicina Intensiva y Emergencias. Profesor Auxiliar de Anestesiología y Reanimación, y de Medicina Intensiva del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara. Asistente Extranjero de los hospitales de París en Reanimación Médica.

Caballero López ha relatado en un artículo: “He estado en otros países donde los médicos cubanos prestan colaboración y me he quedado sorprendido al ver la enorme cantidad de médicos que se presentan o son conocidos como Intensivistas, eso mismo ocurre en nuestro país, donde ya esta especialidad es una de las 10 más grandes del país”.

Cuando el Dr. Caballero, recibió el Gran Premio anual de la Salud en Cuba, por el libro mencionado afirmó que “jamás se puede concebir la salvación de una vida en solitario.”

Si algo tiene también la medicina cubana es el afán de compartir conocimientos, empezando por la Isla. De Oriente a Occidente el acceso al conocimiento y los saberes está garantizado.

Eso también lo saben los intensivistas norteamericanos que fueron privados por su gobierno de compartir con los cubanos. Mal que les pese, a los “embargadores”, el afán por conocer “el milagro cubano” no será bloqueado.

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