Aquella mañana de enero...



Quiso la casualidad que tras largos años de lucha, el Triunfo de la Revolución en Cuba tuviera lugar un Primero de enero. Ese día se abría una nueva y hermosa página en la historia de Cuba y de la humanidad. A partir de ese momento, el primer día del año, significaría para los cubanos, el advenimiento de una nueva vida.
 

Se materializaba para los cubanos, el nacimiento de Cuba libre. Se hacían realidad los sueños de justicia de quienes entregaron sus vidas a lo largo de más de 100 años de lucha, por obtener la verdadera independencia de la nación.
 

No es posible olvidar los intensos días que le precedieron a aquel 1ro de enero. En toda Cuba se luchaba duro, y mientras en las ciudades con incorrompible valentía, los combatientes de la clandestinidad desafiaban la muerte, el Ejército Rebelde en las montañas, con aguerridos e infatigables combatientes, se batía sin descanso.
 

Y es que con el triunfo del 1ro de enero, no sólo se defendía la integridad de la Patria, sino que se defendía con firmeza inconmovible la integridad de las ideas, de la dignidad del hombre, del derecho a vivir en un país socialista donde el principal protagonista es el pueblo. 

Hoy somos dueños absolutos de nuestras riquezas naturales y nuestros recursos, los que podemos organizar, planificar y dirigir... Por primera vez un país latino hizo frente a la soberbia, la arrogancia y la prepotencia del gobierno de los Estados Unidos. Por primera vez  las medidas económicas y las acciones militares fueron paradas en seco. Por primera vez, un gobierno nació contra la voluntad soberana del Imperio y se ha fructificado ahí en sus propias narices. Entonces el desprecio se trocó en odio, el odio en agresión, la agresión en derrota y la derrota,  en respeto.
 

No hay otra razón para estar felices. Como cada año, mes, día, minuto, los cubanos estamos orgullosos de llegar a otro aniversario de Revolución. Y esto sucede porque conocemos y estamos muy orgullosos de la obra de infinito amor que representa para la Revolución Cubana como paradigma inspirador para miles de países en el mundo.