Bloqueo a Cuba: política agresiva, histórica y completamente fracasada

Bloqueo a Cuba: política agresiva, histórica y completamente fracasada
Este 26 de octubre, Cuba presentará por vigésima quinta vez ante la Organización de Naciones Unidas, el proyecto de resolución sobre la “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba”, que tiene ya más de 50 años. 

En dicho informe, sometido a la consideración de más de 191 estados, se esboza el perjuicio económico ocasionado al pueblo cubano por la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba. Además, expondrá ante la comunidad internacional, la invalidez del gobierno norteamericano, que sustenta leyes tan absurdas ésta que, definitivamente conlleva al aislamiento internacional del país norteño. 

El bloqueo a Cuba, es el más prolongado y cruel que haya conocido la historia de la humanidad y uno de los temas más discutidos en torno al restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países después del 17 de diciembre de 2014. Sin embargo, independientemente de que el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, reconoció que “su política hacia Cuba, incluido el bloqueo, es obsoleta y debía de eliminarse”, este acto genocida, sigue intacto. 

Esta política del bloqueo, sigue impactando fuertemente en las condiciones de vida de la población cubana. Y este el elemento clave que limita, de manera drástica, el crecimiento económico que necesita el país. Al respecto, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla durante la presentación recientemente de dicho informe, expresó que " sólo el año pasado, la medida restó cuatro mil 680 millones de dólares a la economía cubana, hecho que limita que las condiciones de vida en la isla sean normales, al restringir el desembolso en programas socioeconómicos" . 

“Entre abril del 2015 y marzo de este año, agregó, los daños económicos directos provocados por el bloqueo económico a Cuba sobrepasaron los cuatro mil 680 millones de dólares a precios corrientes, calculado con una metodología reconocida incluso por prestigiosas instituciones norteamericanas. 

" Cuba , recalcó, ha dejado de percibir por exportaciones de bienes y servicios, debido a la reubicación geográfica de nuestro comercios que provoca recorrer grandes distancias y desde el punto de vista monetario-financiero, la prohibición a la isla de utilizar el dólar en las transacciones internacionales aumenta los costos. Por lo tanto, aseguró, no existe elemento en nuestras vidas en el que no esté presente su impacto”. 

Lo cierto es que el bloqueo a Cuba debe ser levantado por el Congreso de EEUU a través de una ley, y la Casa Blanca no tiene atribuciones para hacerlo. Sin embargo, el presidente Barack Obama antes de cesar en el mandato, tiene aún prerrogativas ejecutivas que no ha utilizado. En este caso, podría autorizar el comercio bilateral entre ambas naciones, y las inversiones empresariales norteamericanas en todos los sectores de la economía de la Isla, con ello podría dar por terminado con la parte central del llamado “embargo comercial”, núcleo de la política de bloqueo. 

También hay que reconocer que en algunos aspectos Barack Obama, en calidad de presidente ha bajado algo la parada. Por ejemplo: ha empleado sus prerrogativas ejecutivas presidenciales para ampliar hasta 12 categorías los perfiles de estadounidenses que pueden realizar viajes no turísticos a Cuba; y se autorizó a compañías norteamericanas de telecomunicaciones para llegar a acuerdos con ETECSA en el desarrollo de Internet y telefonía móvil. 

Se restableció,  además,  el servicio postal directo y autorizó cruceros y vuelos regulares directos para viajar entre ambas naciones, además de otorgar unas pocas licencias de inversión, como a las empresas Starwood y a Cleber; y autorizar la venta a crédito de productos no alimenticios. Sin embargo, estas medidas, aún no son suficientes. 

El próximo presidente o presidenta de los Estados Unidos, tiene amplias posibilidades para conseguir las dispensas necesarias para poner fin a esta fracasada política, que, además de histórica, es uno de los principales obstáculos para que ambas naciones logren en un futuro la normalización de las relaciones bilaterales. De eso, estoy completamente segura.