martes, 20 de mayo de 2014

“Marines, hijos de puta, me han matado”

“Marines,  hijos de puta, me han matado”. Esas fueron las últimas palabras de Luis Ramírez López, soldado de la Brigada de la Frontera Orden Antonio Maceo, en Guantánamo, aquella noche del 21 de mayo de 1966. Entonces  cuando su cuerpo era alcanzado por las balas enemigas desde el otro lado de la cerca perimetral.

Sólo llevaba 11 meses en cumplimiento de su deber, cuando fue asesinado mientras realizaba la guardia en la casamata 65, instalada a 150 metros del límite este de esa mentada fortaleza norteamericana. Cubría su turno de guardia en la Brigada de la Frontera.


Lo caracterizaba la exigencia, la entereza y la combatividad, cualidades que, junto a su serenidad y voluntad de hierro, predominaban en la personalidad de Luis. También lo acompañaba la simpatía hacia sus compañeros, quienes reclamaban cubrir la posta con él. Por ello, la indignación que ocasionara en ellos el vil asesinato del camarada.

El combatiente “traspasó la cerca que limitaba la Ilegal Base Naval y después huyó”. Esa fue la razón por la cual un centinela de la infantería le provocó la muerte. Y de hecho, con el que un portavoz del pentágono, trató de justificar lo ocurrido, quien alegó entre otras falsedades, que el suceso se produjo dentro del perímetro de la Base Naval Norteamericana.

“Nosotros no podemos caer en actos y provocaciones que no hemos realizado jamás y de los cuales sí hemos sido víctimas sistemáticamente durante años, y por otra parte, no vamos a abandonar la custodia de nuestro territorio". Fue esta la respuesta a esos falsos planteamientos que dera entonces nuestro invicto Comandante en jefe Fidel Castro Ruz, respecto a esta afirmación.

Muchas teorías se tejieron en torno al vil asesinato del joven soldado. Sin embargo, el argumento fue desmentido cinco días después cuando 30 periodistas varias agencias noticiosas, radicados en Cuba,  visitaron la Brigada de la Frontera y allí, en conferencia de prensa, conocieron todo lo relacionado con el homicidio y probaron la falsedad de las imputaciones.


Y fue el 18 de octubre del propio año, cuando el Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, denunció el alevoso crimen, calificando de insolente la distorsión del hecho y de absurda la irrupción de soldados cubanos en el ilícito enclave, espina clavada en el corazón de todos los cubanos.

Luis Ramírez López, había nacido el 19 de mayo de 1944, en Guisa, Granma y  ese día se convertiría en otro combatiente caído a consecuencia de las constantes provocaciones que se lanzaban desde la ilegal base naval yanqui, territorio ocupado por el gobierno de los Estados Unidos en Guantánamo.
Ha pasado 48 años del asesinato de este joven soldado, sin embargo, los cubanos nos sentirnos cada vez más comprometidos con nuestra Revolución victoriosa. Al igual que Luis, fueron otras las víctimas por los ataques realizados por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba. Por tanto, hoy nos sobran razones para exigir la retirada inmediata del enclave militar yanqui de nuestro territorio de una vez y por todas.

lunes, 19 de mayo de 2014

La República que conocemos en Cuba es la que cabalga hacia el futuro socialista


El 20 de mayo de 1902 marcó un nuevo período en nuestra historia. Este día, nacía en Cuba una República caracterizada por la corrupción política administrativa de las clases en el poder, la explotación, la persecución…, vicios que fueron eliminados definitivamente con el triunfo de la Revolución el 1ro de enero de 1959.

Como cubanos, estamos completamente seguros de que no aspirábamos a tener aquella sociedad. Y no la ambicionábamos,  porque sencillamente no era el país por el que tanto había luchado Carlos Manuel de Céspedes desde que el 10 de octubre de 1868,  se lanzara a la guerra por la independencia de Cuba, ni tampoco la que había pensado José Martí  tras la victoria  sobre el coloniaje español. 

Tras el triunfo del 1ro de enero de 1959, el gobierno revolucionario cubano se propuso hacer realidad el programa del Moncada y con ello, se resolvieron de inmediato los problemas fundamentales que tenía el país: el  de la tierra,  la vivienda, industrialización, el  desempleo,  la educación y  de la salud del pueblo. Así comenzó un proceso de sustitución de la propiedad privada por la estatal, con el propósito de beneficiar las grandes mayorías en detrimento de la gran burguesía que ostentaba el poder económico.

En mi caso particular, sólo  he conocido una República, la que me enseñaron mis maestros de Historia, la República la nacida el 1ro de enero de 1959,  sin ceremonias, ni fuegos artificiales, abonada con la sangre de la generación del  Centenario y  liderada  por el joven abogado Fidel Castro, esa República fraguada en el Moncada, la lucha contra Bandidos, en la Sierra Maestra y en la lucha clandestina.

No conozco otra República que la única que vivo y hoy viven mis hijos, la que nació el amanecer del 1ro de enero de 1959, la de la bandera tricolor, la que defendimos en Playa Girón, en la Lucha contra Bandidos.... No conozco otra Cuba que no sea la que mira hacia el futuro y lucha por mantener sus conquistas sociales en estos más de 50 años de  verdadero poder revolucionario.

La República que conocemos  es la que cabalga hacia el futuro socialista. La única República que conocemos, es la que está dotada de los valores éticos y morales inculcados por nuestros padres y maestros. Una República donde hoy se materializan los sueños de generaciones de cubanos y del pueblo, en su Revolución, en su único Partido y en la continuidad de una obra hecha con todos y para el bien de todos. Esa es la República de todos los cubanos.

domingo, 18 de mayo de 2014

El día en que la muerte debe pedir disculpas a la vida



En días como hoy, la muerte debe pedir disculpas a la vida. Era aquel mediodía del 19 de mayo de 1895 y aunque nuestro José Martí sabía que marchaba hacia la muerte, se arrojó sobre ella con osadía admirable en busca de la estrella que ilumina y mata.

Gloriosa fue su primera y última cabalgadura pero su inexperiencia no le permitió comprender que marchaba hacia el fuego español. Fue entonces cuando su caballo Baconao, regresaba solo a los predios mambises y en las horas de la noche, sus compañeros de lucha, habían reconocido el cuerpo ya sin vida, del fundador del Partido Revolucionario Cubano.
 

Se había derrumbado en el campo de batalla. Allí, en Dos Ríos, José Martí caía de cara al Sol y entre las palmas de su Cuba querida, como siempre había pedido en sus Versos Sencillos. Había muerto el patriota, el poeta, el político, el periodista, el hombre del verbo ardiente y el decoro.

Aquel 19 de mayo Cuba perdía al más lúcido de los cubanos, al combatiente, al organizador, al Maestro, al escritor, al hombre culto e inteligente. Se perdía al hombre que había echado sobre sus hombros la guerra necesaria. Se perdía a quien había calado, como nadie, en la naturaleza del imperialismo norteamericano. 

José Martí sólo vivió 42 años,  pero fue tiempo suficiente para legar al futuro una huella inquebrantable en la Historia de Cuba. Quienes le conocieron, admiraron al patriota, al poeta, al dueño de la capacidad patriótica de resistencia y el ejemplo de militancia política de los cubanos. ¿Su mérito más valioso?: Lograr la unidad de los cubanos. 

La vida del héroe nacional cubano José Martí, a 119 años de su caída en combate se ha convertido en un magisterio vivo. Y su muerte, en cambio, pasó a ser una leyenda que voló para convertirse en la quimera de un caballo asustado, de un blanco eficaz entre las filas enemigas y de un hombre que fundió las voluntades de los suyos en un mismo sentimiento de amor.

sábado, 17 de mayo de 2014

Día del Campesino: del Punto Cubano a la Guajira Guantanamera





Con la canción El Punto Cubano, inició en Guantánamo el acto central por el  Día del Campesino y el aniversario 55 de la Ley de Reforma Agraria, firmada el 17 de Mayo de 1959  por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en La Plata Sierra Maestra.


"La firma por Fidel Castro de la Ley de Reforma Agraria firmada hace 55 años por Fidel, fue un hecho trascendental que dio a los campesinos la dignidad y la vida decorosa, nunca tenidas hasta enero de 1959". Así expresó Rafael Santiesteban Pozo, máximo dirigente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) en el país quien presidió el mentado acto.

El máximo dirigente de la ANAP comentó además, que el territorio guantanamero, es un buen potencial productivo, hecho que se refleja en los resultados alcanzados durante el año 2013 y  felicitó a todos los campesinos y campesinas cubanas a quienes  llamó a avanzar por el valioso camino de la producción agroalimentaria para satisfacer la demanda interna; ampliar los rubros exportables y disminuir las importaciones. 


En su intervención, el  también miembro del Consejo,  recordó que en Guantánamo,  mil  554 campesinos, arrendatarios, aparceros y precaristas recibieron los títulos de propiedad de sus tierras, hecho con el que  conocieron la verdadera independencia y dignidad que sólo un país libre y grande como Cuba puede brindar.



Fue justo en el municipio de Baracoa, subrayó el Presidente de la ANAP en el país, el sitio por donde  los colonizadores empezaron a quitarle la tierra a los aborígenes. Y fue esa la razón por la que la Revolución Cubana entregó el primer título de propiedad en ese territorio, otro mérito para los campesinos del Alto Oriente cubano.


Santiesteban Pozo felicitó a los agrarios cubanos por los resultados del año, especialmente a los guantanameros y exigió la libertad inmediata de Gerardo, Ramón y Antonio,  héroes cubanos presos injustamente en cárceles de los Estados Unidos por luchar contra el terrorismo. Y con esa firmeza certificó que los campesinos y campesinas cubanas,  están llamados a producir con eficiencia, ante lo que se impone el trabajo integral de las cooperativas,  en aras de  trabajar para satisfacer las necesidades del pueblo. 

La música, la  danza campesinas  y el colorido, animaron la Plaza Polifuncional Pedro Agustín Pérez, donde  los agrarios, el pueblo guantanamero  además de las autoridades locales y agrícolas compartieron los reconocimientos alcanzados por cooperativistas de Maisí, El Salvador, San Antonio del Sur, Baracoa y Yateras, quienesrecibieron la categoría de Vanguardia Nacional en el año 2013.


El acto central nacional por el Día del Campesino en Guantánamo, representó un digno homenaje a Niceto Pérez García, y acompañado de un selecto elenco del popular Programa Palmas, decimistas del país y el Quinteto La luz, a ritmo de la auténtica y canción Guajira Guantanamera, dotaron a la Plaza Pedro Agustín Pérez este 17 de Mayo del Patriotismo, firmeza y alegría que caracterizan a todos los cubanos.

viernes, 16 de mayo de 2014

Niceto Pérez García: guía del campesinado cubano


Antes del triunfo revolucionario de enero de 1959, el desamparo frente al apetito de latifundistas era  uno de los mayores males sufridos por los agricultores pequeños cubanos. Por ello, la posibilidad del desalojo por vías ilegales o la fuerza, se evidenciaron en las luchas campesinas del Realengo 18 en Guantánamo y trajeron consigo un  movimiento más fuerte en defensa de la tierra en toda Cuba, a raíz  del fracaso de la tiranía de Gerardo Machado.


En Guantánamo se erigía entonces un nuevo escenario de combate: El Vínculo, que,  para desdicha de los habitantes del lugar, los terrenos colindantes eran ocupados por la Guantánamo Sugar Company, la Compañía Ermita, S.A, y el latifundista Lino Mancebo Rosell, al cual llamaban indistintamente El Tiburón o El Virrey de La Maya, poblado ubicado en la actual provincia de Santiago de Cuba.


Niceto Pérez García, había nacido en el municipio de Güira de Melena, en La habana, el 27 de marzo de 1908, pero se establece, en tierras guantanameras debido  a la precaria situación económica de su familia. Padre de cinco niños y miembro de la Asociación Campesina de El Vínculo, ocupaba ocho caroes de tierra tan poco fructífera que solamente podía producir para la subsistencia familiar.


Corría el 26 de abril de 1946, cuando Niceto presentó una nueva acusación donde expresaba las constantes amenazas de muerte que hicieran Lino Mancebo y sus esbirros, pero la Guardia Rural hace caso omiso al líder agrario y fuera vilmente asesinado el 17 de mayo de ese mismo año, mientras trabajaba en su finca María Luisa, en El Vínculo.


El sepelio de Niceto se convirtió en un acto de rebeldía, el aparente homicidio por un litigio de tierras se había convertido en un serio problema político. Su muerte, trajo consigo que  las luchas por defensa de la tierra continuaron no sólo ocurrieran en esta zona de la provincia oriental, sino en el Realengo 18, el Valle de Caujerí y otras regiones del país.


Guía entre los campesinos a los que alentaba a luchar por su tierra, fue la síntesis de un honesto campesino que defendió con sangre su pequeña tierra y devino bandera de lucha del campesinado cubano.
 
En honor a Niceto Pérez García, en el aniversario 13 de su asesinato y a otros que como él fueron víctimas de cruentos asesinatos, el 17 de mayo de 1959, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, firmó en La Plata, Sierra Maestra, la Ley de Reforma Agraria, documento legal que resolvería por siempre el problema de la tierra en Cuba y hacía valedero uno de los problemas principales planteados en el  Programa del Moncada.