viernes, 17 de abril de 2015

Juan Fernández Matos: Mi voto será por la Revolución, mi voto será por #Cuba



Mi nombre es Juan Fernández Matos y tengo 81 años. Sin embargo,  todavía recuerdo los momentos que se vivía en Cuba cuando antes de 1959 se realizaban las fraudulentas elecciones. Así me dijo a la entrada de su hogar este guantanamero,  cuando le abordé para dialogar sobre las elecciones antes del triunfo de enero de 1959.

“Aquel era el tiempo en que los presidentes, concejales y representantes y presidentes, se olvidaban de toda la gente, periodista, rememora Juan. Los guardias rurales y los señores hacían promesas que jamás cumplían sino que se perdían en el aire fresco de los días posteriores a los comicios.

“Recuerdo que en zonas rurales como Raizú, pueblos y bateyes guantanameros, existía un cuartel pequeño con dos o tres guardias, ellos tenían la tarea de repartir los pasquines con las fotos de los postulados. Meses antes de las elecciones,  hacían la propaganda con aquellas falsas promesas que jamás cumplían.

Mi entrevistado acentuó la idea de que  “las elecciones eran otra forma de represión. La guardia rural, enfatiza, estaba confabulada con los terratenientes  que iban casa por casa para obligar a los campesinos, en su mayoría analfabetos, a votar por sus intereses y si no iban, tomaban represalias con ellos, eso lo recuerdo muy  bien.
“Existían los partidos Auténtico, republicano y  Liberal, a este último pertenecía el dictador Fulgencio Batista, revela mi entrevistado. Era un cuerpo que ofrecía muchas cosas, pero nada facilitaban. Había tanta pobreza, tanta hambre y  tanta carencia de asistencia médica que la situación estaba verdaderamente difícil. Hacía falta la Revolución, pero una Revolución que diera un giro a todo, como la que nació el 1ro de enero de 1959, destacó Juan.

Las injusticias eran atroces, la desigualdad, reinaba.  Esta situación, unida al deseo de ver a Cuba libre de la corrupción de los gobiernos de turno, fue el motor impulsor para que mi entrevistado de marras se uniera al Ejército Rebelde en el II Frente Oriental Frank País García y posteriormente se enfrentara  a los bandidos en las lomas del  Escambray.

“Antes del triunfo de la Revolución, vivíamos momentos de desvergüenza política, recalca Juan. Hoy es totalmente diferente, las elecciones en Cuba constituyen un acto de democracia participativa donde el pueblo elige a sus candidatos. Aquí no hay quien nos quite el derecho al voto, podemos postular, a elegir y ser elegidos, podemos cuidar de nuestros propios intereses, enfatiza.

Para todos los cubanos, asistir al sufragio es un acto de democracia. Un acto donde las urnas son custodiadas por los pioneros.  El voto en Cuba es un derecho y un deber cívico y, a diferencia de otros países, no constituye una obligación jurídica. Es un acto de verdadera voluntad de cambio, esa que nos legara nuestro Fidel Castro a partir del triunfo del 1ro de enero de 1959.

“El día 19 voy a votar tempranito y voy a votar por el pueblo, por Cuba. Voy a votar porque hoy somos dueños de nuestro propio destino, de nuestro futuro. Este es el momento de demostrar que la gente SI cree en la democracia cubana. Así que mi voto, periodista,  será  por la Revolución, será por Cuba”, acentúa Juan.


miércoles, 15 de abril de 2015

16 de abril de 1961: El día en que #Cuba vistió de verde olivo para siempre



El 16 de abril es el día en que todos los cubanos se visten de verde olivo y llevan en el corazón, los colores de la Patria. Era domingo al mediodía y a lo largo de la calle 23 del Vedado en La Habana y durante el sepelio a los caídos en los bombardeos de los aeropuertos militares de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y el Antonio Maceo de Santiago de Cuba, Fidel Castro Ruz, hacía pública una declaración histórica: la del carácter socialista de la Revolución Cubana.

El cortejo fue seguido por una ola humana y desde los balcones, ondeaban las banderas cubanas, se asomaban los rostros serios y se lanzaban flores al paso de los siete coches fúnebres. Todo un escenario que impregnaba un aire solemne y conmovedor a la sosegada marcha. 

Y fue allí, en la despedida del duelo de los caídos y ante la masa de pueblo cuando el invicto Comandante en jefe Fidel Castro afirmó: “Porque lo que no pueden perdonarnos los imperialistas, es que estemos aquí, lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba. 

... “Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices, ¡y que hayamos hecho una Revolución Socialista en las propias narices de los Estados Unidos!… Esa Revolución no la defendemos con mercenarios, esa Revolución la defendemos con los hombres y las mujeres del pueblo”. Añadió el invicto Comandante Fidel Castro.

El genio previsor y político de Fidel proclamaba el carácter socialista de la Revolución Cubana justo en las propias narices del Imperio. Aquel fue un anuncio saludado con un enardecido mar de fusiles en alto, convertido entonces en una fuerza política sorprendente que conmovió de pasión combativa a todo el pueblo. Fue un anuncio que emplazaba a la unidad de todo el pueblo para protegerla hasta la última gota de sangre.

La definición del carácter socialista de la Revolución se convertía en la más auténtica representación de la voluntad popular para resistir y defender a cualquier precio la Patria y el socialismo. Estaba claro para Cuba, que la autonomía, la soberanía y el derecho a conquistar su propio destino, eran inseparables. 

 El 16 de abril de 1961, Fidel Castro reconocía que únicamente la liberación social sería capaz, en el contexto de Cuba, de garantizar la emancipación nacional y eso lo podía ser la obra de una Revolución "de los humildes, con los humildes y para los humildes”. Comenzaba un nuevo episodio en la ardua lucha del pueblo cubano, más unido que nunca, por defender y mantener sus conquistas.

#Cuba en Girón: ¿Qué sucedió el 15 de abril de 1961?


martes, 14 de abril de 2015

Cuba reconoce la justa decisión tomada por Obama: Josefina Vidal

La cancillería cubana reconoció la víspera la decisión del gobierno de Estados Unidos de excluir a la isla de la lista de paises patrocinadores del terrorismo.
En una declaracion de la Directora General de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal, se informó sobre la acción del presidente norteamericano Barack Obama en ese tema.

Al respecto, la cancillería señaló que el mandatario emitió la "Certificación de rescisión de la designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo".

Mediante esta acción, el presidente Obama ha decidido excluir a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo internacional y notificar a estos efectos al Congreso estadounidense, el cual tendrá un plazo de 45 días para pronunciarse.

En ese sentido, el Gobierno de Cuba reconoce la justa decisión tomada por el presidente de los Estados Unidos de eliminar a la isla de una lista en la que nunca debió ser incluida.

Al respecto, recordó que el país ha sido víctima de centenares de actos terroristas, que han costado la vida a tres mil 478 personas y han incapacitado a dos mil 099 ciudadanos cubanos.

Como el gobierno ha reiterado en múltiples ocasiones, Cuba rechaza y condena todos los actos de terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, así como cualquier acción que tenga por objeto alentar, apoyar, financiar o encubrir actividades de ese tipo.

Fariñas y Antúnez, en Villa Clara la “suciedad civil” no funciona

Pueblo de Santa Clara pide explicaciones a Fariñas
Tomado del blog: IslaMía

Norelys Morales Aguilera.— La asistencia de Cuba a la VII Cumbre de Las Américas Panamá fue una reparación histórica. Fracasó el plan del Departamento de Estado usando sus “huestes” preparadas por la USAID, la NED y sus similares, con los ultraconservadoras y terroristas asentados principalmente en Miami y sus asalariados en la Isla, opuestas al diálogo y entendimiento entre Cuba y Estados Unidos.
Humillar a Cuba, a sus diplomáticos, a su sociedad civil o a su presidente, nunca será un buen plan. Y en Panamá se les hundió categóricamente. El inmenso reconocimiento a la verdad de la auténtica sociedad cubana no pudo ser ocultado mientras se contemplaba el escenario de la Cumbre por los medios de la Isla e internacionales. El orgullo nacional rebosaba en los cubanos y cubanas. Las palabras de Raúl Castro tuvieron una aprobación desbordada.

El plan al cabo fue un bumerán. Solo consiguieron que creciera el rechazo a los individuos que se prestan a tales campañas, pretendiéndolos hacer pasar por una sociedad civil independiente, que a su vez depende del negocio de la contrarrevolución y el anticastrismo, que van a Miami para que los convierta en “patriotas” a sueldo.


Dos de esos personajes residen en la provincia de Villa Clara. Uno, Guillermo Fariñas, en Santa Clara, y el otro, Jorge Luis García Pérez, alias Antúnez, junto a su esposa, Yris Pérez Aguilera, en Placetas. Washington, los propagandistas y vividores, no pueden pretender que se les acepte, sin más.
Nadie podría silenciar el profundo sentimiento de insulto, al revelarse la foto de Antúnez con el asesino del Che, un ex agente de la CIA vinculado a los grupos terroristas que se paseó impunemente por la Ciudad de Panamá, alentando la provocación y tratando de humillar a los   representantes de los distintos sectores sociales. Así como la de Guillermo Fariñas con Posada Carriles, uno de los autores de la voladura de un avión civil cubano que causó la muerte de 76 personas, incluido el equipo juvenil de esgrima que regresaba victorioso a casa, entre otras fechorías y asesinatos. 


El señor Antúnez, consecuente con su filiación violenta al igual que Fariñas,
Antúnez durante la provocación en Panamá
escoltado por el terrorista Félix Rodríguez
y otros alborotadores de filiación terrorista
resultó detenido por los sucesos que protagonizó un grupo de terroristas, como Félix Rodríguez Mendigutía, alias El Gato, agente de la CIA, terrorista y asesino de Ernesto Guevara, y otros residentes en Miami, que incluye a descendientes de régimen dictatorial de Fulguencio Batista, derrotado en 1959 por la Revolución, y que hoy viven en esa ciudad dedicados al lucrativo negocio del “anticastrismo” , sufragado por el propio gobierno de Estados Unidos, pese a la nueva política de la Administración Obama.
  

Individuos y entidades en las redes sociales y los medios pagados por el abultado presupuesto yanqui se desgañitaron, haciendo creer que habían sido agredidos, cuando en realidad lo que sucedió, fue una provocación consistente en ir a quitar las flores que un grupo de la Isla había puesto en el busto a José Martí, en el parque Porra de la capital istmeña, cercana a la embajada de Cuba.
Pero, la verdad sobre estas personas pagadas y los calificativos que merecen se los ha dado el pueblo villaclareño. Si ellos mienten y los medios manipulan, que los crea quien los quiera creer.

Este 14 de abril de 2015, Fariñas y Antúnez preparaban un "auto-recibimiento". Los vecinos en Santa Clara y Placetas se aprestaban a dialogar ¿no hablan a CNN y otras cadenas de lo democráticos que son? ¿por qué a la sociedad civil que dicen representar no pueden explicarles sus vínculos con terroristas y el financiamiento que reciben de grupos violentos y al igual que ellos, opuestos a las relaciones con Estados Unidos?

 Al final lograron la molestia y la indignación. "No nos representan", "se esconden como ratas", "son mercenarios pagados por una potencia extranjera" fue de lo que escuché decir a las personas que fueron a pedirles explicaciones.

La dignidad no tiene precio. En Villa Clara, como en Cuba toda,  no les funciona la "suciedad civil".

Y esto fue lo que sucedió.