El cese del bloqueo a Cuba tiene que estar al doblar la esquina

Las relaciones históricas entre Estados Unidos y Cuba durante más de 200 años, tiene su génesis en la pretensión de los diferentes gobiernos norteamericanos de controlar el destino de la Isla, demanda que alcanzó su máxima expresión en enero 1959 y se ha agigantado por más de cincuenta años con el recrudecimiento del bloqueo que de manera irracional mantienen contra nuestro país.
 

Sin embargo, cuando hoy 29  de octubre se lea el Informe: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, se mostrará una vez más a la comunidad internacional la invalidez del gobierno norteamericano, que sustenta leyes tan absurdas como las que esta potencia dispone en contra de la voluntad de los pueblos.
 

El daño económico que esta brutal política ha ocasionado al pueblo cubano, hasta abril de 2013 ascienden a un billón 157 327 millones de dólares, por lo tanto, constituye una violación masiva de los derechos del pueblo cubano y a las normas del Derecho Internacional.

El bloqueo a Cuba, es un acto de genocidio, un acto de guerra económica y no  viola solo los derechos de Cuba, sino de terceros países, de sus empresas y sus ciudadanos. Para ser más exactos, es una política completamente irracional, moralmente insostenible e ilegal, un acto de guerra económica que transgrede el derecho a la Paz, el desarrollo y la seguridad de un Estado que preserva por sobre todas las cosas, su soberanía, su independencia y el derecho a la libre determinación.

Cuba, resultado de esta inhumana  política, continúa sin poder exportar e importar productos y servicios hacia o desde los EE.UU.. Tampoco permite realizar transacciones financieras con el dólar estadounidense, ni acceder a créditos de organismos financieros internacionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Estos hechos, sin dudas, atacan directamente sobre nuestra economía.


Hoy Cuba nuevamente Cuba levantará su voz, junto a los pueblos y gobiernos del mundo para exigir el cese de esa medida injerencista que persiste por más de 50 años. Sin embargo,  la administración de Barack Obama insiste en continuar acumulando fracasos con esta política cruel. Y esto es una muestra más de  su prepotencia imperial ante los reiterados llamados del mundo a poner fin a esa postura guerrerista.

Una vez más la totalidad de los países reiterarán a Washington que su conducta agresiva contra Cuba.  Medio siglo de bloqueo de Estados Unidos contra la Isla, no bastan para que el Imperio haya logrado bajo circunstancia alguna quebrantar el rumbo de la Revolución Cubana. Todo lo contrario, ha tropezado con un país de pequeño tamaño, pero con una estatura moral tan alta que lucha por mantener su soberanía y el derecho a la libre determinación.

Que a nadie le quepa dudas de que hoy una vez más el mundo estará al lado de Cuba, para ello, contamos con el apoyo de miles de millones de personas del mundo en aras de que alcen sus voces para eliminar este inhumano cerco.
Cuando esto suceda,  que debe ser muy pronto, será otra contundente victoria de Cuba y de la comunidad internacional, ante la prepotencia norteamericana. El cese del bloqueo a Cuba tiene que estar al doblar la esquina.