jueves, 21 de octubre de 2010

Mensaje de Fidel: “En una guerra nuclear el daño colateral sería la vida de la humanidad”


El uso de las armas nucleares en una nueva guerra implicaría el fin de la humanidad. Así lo previó el científico Albert Einstein, quien fue capaz de medir su capacidad destructiva de generar millones de grados de calor que todo lo volatiliza en un amplio radio de acción. El genial investigador fue impulsor del desarrollo de esta arma antes de que el régimen genocida nazi dispusiera de ella.

Cualquier gobierno del mundo está obligado a respetar el derecho a la vida de cualquier nación y del conjunto de todos los pueblos del planeta.

Hoy existe un riesgo inminente de guerra con empleo de ese tipo de armas y no albergo la menor duda de que un ataque de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, se tornaría, inevitablemente, en un conflicto nuclear global.

Los pueblos están en el deber de exigir a los líderes políticos su derecho a vivir. Cuando la vida de su especie, de su pueblo y de sus seres más queridos corren semejante riesgo, nadie puede darse el lujo de ser indiferente, ni se puede perder un minuto en exigir el respeto a ese derecho; mañana sería demasiado tarde.

El propio Albert Einstein afirmó textualmente: “No se qué armas se utilizarán en la Tercera Guerra Mundial, pero en la Cuarta Guerra Mundial usarán palos y piedras”. Sabemos lo que quiso expresar, y tenía toda la razón, sólo que no existirían ya quienes manejen los palos y las piedras.

Habría daños colaterales, como afirman siempre los líderes políticos y militares norteamericanos, para justificar la muerte de personas inocentes.

En una guerra nuclear el daño colateral sería la vida de la humanidad.

¡Tengamos el valor de proclamar que todas las armas nucleares o convencionales, todo lo que sirva para hacer guerra, deben desaparecer!

Fidel Castro Ruz
Octubre 15 de 2010

miércoles, 20 de octubre de 2010

La literatura en defensa de la identidad


En Audio: Himno Nacional Cubano

La defensa de la identidad nacional, tiene su legado en el 20 de Octubre, Día de la Cultura Cubana. Su origen data de fines del siglo XVIII, cuando descollan personalidades que, en el campo literario, expresarían en sus obras la preocupación por la Patria y el sentimiento de nacionalidad.

Félix Varela, uno de nuestros primeros pensadores, difundió con fuerza a través de su pensamiento político y filosófico las ideas de la Ilustración en Cuba, él fue además, el primero que enseñó a los cubanos a pensar en la independencia.

A Varela, le seguiría el patriota Antonio Saco y el poeta José María Heredia, fiel exponente de la idea de nacionalidad. Esto se evidencia en los versos líricos del Himno del desterrado, donde funde su obra revolucionaria y conspirativa en aras de emancipar a Cuba del dominio colonial.

De patriotismo nos nutrió también la poesía de Gertrudis Gómez de Avellaneda, la de Gabriel de la Concepción Valdés, Juan Clemente Zenea, la de Plácido, Bonifacio Byrne, la filosofía y pedagogía de José de la Luz y Caballero, y, en el periodismo, y la oratoria, Enrique José Varona y nuestro Héroe nacional José Martí.

Si definiéramos la cultura cubana diríamos que ha tenido históricamente un gran desarrollo en lo literario, fundamentalmente la poesía. Expresión de esto es la obra de Emilio Ballagas, José Lezama Lima, Eliseo Diego, Nicolás Guillén, José Zacarías Tallet…, quienes han expresado a través de las letras, una identificación plena con el sentimiento de nacionalidad.

Cuba está de fiesta nacional. Vive la fecha en que la cultura cubana celebra de manera especial su día. Día en que recordamos el momento en que sentado en su caballo, el patriota Perucho Figueredo escribiera la letras del Himno de Bayamo y se cantara a viva voz entre los bayameses presentes en representación de Cuba, las notas de lo que es hoy nuestro glorioso Himno Nacional.

lunes, 18 de octubre de 2010

La verdad de lo sucedido en Guantánamo con una familia de disidentes

En la imagen Rogelio Tavío López, a la izquierda con camisa roja y azul con un machete en la mano en su vivienda

Como un acto calificado de represivo, brutal y violento, fue calificado en algunos artículos que circularon en Internet el repudio masivo que se realizara el pasado 10 de octubre, en una vivienda ubicada en la calle Carlos Manuel nro 351 esquina al 6 norte, donde reside con su familia el disidente Rogelio Tavío López, delegado provincial del Partido Democrático 30 de noviembre en Guantánamo.

Este niño fue, según ellos, agredido, ¿dónde están las huellas de tal agresión?
"Aquí en mi casa hay un niño de 9 años, que le dieron un piñazo en el ojo. Un niño,un niño de nueve años", señalaba Tavío vía telefónica, mientras el acto de repudio continuaba ese mismo día. Ante esa aseveración, me pregunto: ¿cómo pueden tomar a un inocente niño de solo nueve años para defender sus propios intereses?

Las imágenes hablan por sí solas, y constituyen un testimonio gráfico de lo sucedido en el sitio de marras: en una de las fotografías este niño aparece con el rostro completamente sano. Y digo más: para el gobierno cubano es una responsabilidad inmensa el cuidado de un menor. Es totalmente inaudito tomar a un niño para tamaña infamia.

La policía detuvo a un disidente y ha utilizado spray lacrimógenos, están golpeando las rejas de la casa intentado entrar en la vivienda y han roto los cristales de las ventanas”, fue además, parte de la conversación que sostuviera Tavío con Payá Sardiñas, coordinador nacional del Movimiento Cristiano de Liberación.

¿Dónde están esas imágenes?, me pregunto. No hay nada de gases, ni de violencia. En cambio, en varias imágenes sí vemos a Tavío, machete en mano, tras las rejas de su hogar y a su esposa gritando, en tanto en la calle una representación del pueblo mantiene la calma y el decoro que caracteriza al cubano que por su Patria, siente y vive.

De 46 años de edad y desocupado, Rogelio Tavío, porta un antecedente delictivo que va desde que fuera penado por el delito ilegal de tráfico de drogas, ocasionar lesiones menos graves y leves hasta ser procesado por desorden público.

Con un historial tan "sumamente admirado" para quienes trabaja, Rogelio Tavío es un delincuente que, desde su vivienda y a través de un teléfono celular informara a Oswaldo Payá Sardiñas, una realidad tergiversada de los hechos que ocurrieron el día 10 de octubre en las afueras de su vivienda.