lunes, 14 de abril de 2014

Replantan en Guantánamo Ceiba en el céntrico parque José Martí ( FOTOS)




La siembra de una Ceiba en el céntrico parque José Martí de Guantánamo, estuvo entre las actividades realizadas este 13 de abril, para conmemorar el centenario de la muerte del Mayor General Pedro Agustín Pérez, "Periquito", jefe militar de esta región durante la guerra independentista de 1895.

Para todos los guantanameros este es motivo de conmemoracion y homenaje  hacia figura excelsa del mambisado guantanamero, porque hombres como él, se consegraron a la causa libertaria postergaron motivos personales en aras del bien mayor de la Patria.

Fue en el año 1902 y justo en el parque José Martí de esta oriental ciudad, que un grupo de patriotas encabezados por el Mayor General de la ciudad Pedro Agustín Pérez, sembraron una Ceiba con el  propósito de asegurar un destino grandioso y próspero para Cuba, y conjuntamente a ella,  ocho palmas reales.


La Ceiba original duró en el mentado sitio más de 50 años y devino por siempre símbolo de religiosidad y cubanía para los guantanameros, posteriormente otros patriotas sembraron otra que duró hasta hace unos meses.

Replantar la Ceiba representa nuestro respeto y admiración al Mayor General  Pedro Agustín Pérez en el año de su centenario, pues  simboliza la continuidad de los ideales independentistas y el compromiso con la patria grande, próspera y martiana que  necesitamos.












En Guantánamo, homenaje a Periquito Pérez 

La siembra de una Ceiba en el céntrico parque José Martí de Guantánamo, estuvo entre las actividades realizadas este 13 de abril, para conmemorar el centenario de la muerte del Mayor General Pedro Agustín Pérez, "Periquito", jefe militar de esta región durante la guerra independentista de 1895.

Para todos los guantanameros este es motivo de conmemoracion y homenaje  hacia figura excelsa del mambisado guantanamero, porque hombres como él, se consegraron a la causa libertaria postergaron motivos personales en aras del bien mayor de la Patria.


Fue en el año 1902 y justo en el parque José Martí de esta oriental ciudad, que un grupo de patriotas encabezados por el Mayor General de la ciudad Pedro Agustín Pérez, sembraron una Ceiba con el  propósito de asegurar un destino grandioso y próspero para Cuba, y conjuntamente a ella,  ocho palmas reales.


La Ceiba original duró en el mentado sitio más de 50 años y devino por siempre símbolo de religiosidad y cubanía para los guantanameros, posteriormente otros patriotas sembraron otra que duró hasta hace unos meses.



Replantar la Ceiba representa nuestro respeto y admiración al Mayor General  Pedro Agustín Pérez en el año de su centenario, pues  simboliza la continuidad de los ideales independentistas y el compromiso con la patria grande, próspera y martiana que  necesitamos.




domingo, 13 de abril de 2014

En Guantánamo, homenaje a Periquito Pérez

Este 13 de abril, los guantanameros conmemoramos el centenario de la muerte del Mayor General Pedro Agustín Pérez, a quien se le conoce además por el sobrenombre de "Periquito",  jefe militar de esta región durante la guerra independentista de 1895 y quien desarrolla una serie de acciones encaminadas a proteger a los principales jefes de la Revolución a su llegada a Cuba.

Los homenajes a  la figura más excelsa del mambisado en el Alto Oriente cubano, iniciaron esta mañana con un acto político cultural en el mausoleo La Confianza, sitio donde existió la finca que lleva el mismo nombre y donde el 24 febrero de 1895 se alzara en armas Pedro Agustín Pérez, tras la orden que recibiera del delegado del Partido Revolucionario Cubano nuestro José Martí.

Entre otras de las actividades que se realizarán durante esta jornada, está la siembra en el céntrico parque José Martí de una Ceiba en el mismo sitio donde hasta hace poco tiempo, estuviera la que plantarían los veteranos de las Guerras de Independencia.

Cierra la jornada de homanaje a “Periquito” Pérez, una velada artística en el parque José Martí, frente a la estatua del General guantanamero,  protagonizada por el pueblo guantanamero, las organizaciones políticas y de masas, además de las instituciones religiosas. 

Pedro Agustín Pérez, promulgó la unidad entre los veteranos del Ejército Libertador y los nuevos patriotas, con el concepto de que solamente la lucha armada les permitiría conquistar la verdadera independencia de Cuba, esta vez encadenada al imperio norteamericano que la había convertido en una neo colonia. 




jueves, 10 de abril de 2014

Salto. “¡Dicha grande!”

Conmueve, estremece, complace. Recorrer la  Playita de Cajobabo, es sentir que el tiempo se detiene, es  remontarse a una historia que nos toca el alma. Presenciar las enormes rocas y farallones que le perdonaron la vida a nuestro José Martí aquel 11 de abril de 1895, es muestra de ello.

Para cualquier cubano es un privilegio caminar por la playa, subir lomas... conocer la noche aquella en que pasadas las diez,  el delegado del Partido Revolucionario Cubano acompañado del Mayor General Máximo Gómez y los generales Francisco Borrego y Angel Guerra, el coronel Marcos del Rosario y el capitán César Salas, desembarcara  por la costa sur de la más oriental de las tierras cubanas, tras presenciar vieron partirse el timón del bote. 

Salto. “¡Dicha grande!”. Así anota José Martí cuando  llegada a Cuba por la entonces desolada Playita de Cajobabo. Mucho tiempo después, en aquel mismo sitio histórico nuestro Fidel Castro expresó: “Nunca se ve en el Diario una queja, sino todo era optimismo, todo era entusiasmo, todo era orgullo. Él decía que había dejado las cadenas que lo habían acompañado toda su vida en la lucha por la independencia de Cuba”.



El día se tornaba pesado, el mar estaba tan negro como la noche. Las altísimas y furiosas olas se elevaban furiosas y chocaban contra los farallones, esos farallones que hoy son testigos del paso del Maestro por tierra guantanamera. Y junto a la costa, las luces…. “ Hay que ceñirse los revólveres”, dijo  José Martí. En ese momento no imaginaba el Delegado del Partido Revolucionario Cubano que este sitio, se convertiría años después  en un lugar sagrado de la Patria.

Al desembarcar Gómez besa la arena y Marcos del Rosario, uno de los tripulantes de aquel bote junto a Martí y Gómez, recorrió el lugar años más tarde e identificó el sitio específico donde se levantaría el  monumento en 1947..

Contrario de lo que le había sucedido a la expedición de Flor Crombet y los hermanos Antonio y José Maceo, quienes combatieron tras el desembarco días antes por Baracoa, José Martí y Máximo Gómez, no afrontaron mayores dificultades para entrar en Cuba sin ser descubiertos. Y fue justo  después de su regreso a Cuba, en tierra guantanamera donde José Martí  permaneció más tiempo antes de caer en combate el 19 de mayo de 1895.

Mucho tiempo después, en 1995,  Playita de Cajobabo volvió a vestirse de gloria, pues a la misma hora de aquel arribo el Comandante en Jefe Fidel Castro visitó el lugar para rendir tributo a los próceres y expresó:  “He venido a recibir en el año del centenario, de manos de Martí, la bandera de la estrella solitaria, y solo pido que las futuras generaciones la mantengan ondeando para siempre en una patria libre”.
Ha pasado 119 años del arribo de José Martí y Máximo Gómez por Playita de Cajobabo. Sin embargo, hasta el Monumento erigido en aquel sagrado lugar de la historia,  como lo calificara el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, llegan hoy las nuevas generaciones para beber de la fuente de la historia. Y resulta curioso que todavía en aquel silencio, solo roto por el sonido de las olas del mar, sentimos todavía, la presencia del incansable luchador por la independencia nacional de Cuba.

Círculos Infantiles: Inmensa casa donde se forma el futuro



Corría el año 1961 y la Revolución triunfante desafiaba inmensos peligros. Se habían firmado las leyes de Reforma Agraria y Urbana; se habían nacionalizado las grandes empresas extranjeras, los más jóvenes convertidos entonces en alfabetizadores, recorrían todo el largo y ancho del  país llevando la luz de las primeras letras. La obra humanista de la Revolución, echaba a andar.

Una de las tantas propuestas que engrandeció la incorporación social  de las mujeres cubanas a la vida social y laboral, fue la creación por la heroína de la Sierra y el llano, Vilma Espín Guillois, de los círculos infantiles, el 10 de abril de 1961 en Cuba.

Quienes peinan canas, cuentan que quienes compartieron aquellos días recuerdan el entusiasmo con que la Vilma, entonces Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC),  atendió los  pormenores de aquellas nuevas instituciones instauradas para el beneficio de la madre trabajadora y la familia en general.

La experiencia inédita del país fue con la apertura de los círculos infantiles Camilo Cienfuegos, Fulgencio Oroz y Ciro Frías para emprender la nueva experiencia de  atender a niños y niñas menores de seis años y con ello, beneficiar la integración de la madre trabajadora a la vida habitual.  La labor educativa en los Círculos Infantiles había comenzado. La mirada de la FMC se imponía y se crearan en cada provincia cubana,  las escuelas formadoras de educadoras de Círculos Infantiles, con el objetivo de  egresar de sus aulas  un personal mejor capacitado.

Es sorprendente el conocimiento que adquieren los niños en los círculos infantiles. Y en esta noble tarea, las educadoras desempeñan una importante labor al dotar a los pequeños de conocimientos en  áreas del desarrollo como la Lengua Materna, Nociones Elementales de las Matemáticas, Educación Física, Música, Artes Plásticas, Análisis Fónicos… además de  facilitar el desarrollo de habilidades y capacidades para enfrentarse al escenario escolar futuro.

El trabajo en los Círculos infantiles, durante estos 53 años, ha marcado la vida de generaciones de niños que pasan diariamente por sus salones. Pero también ha marcado la vida de centenares de educadoras, mujeres dotadas de amor y paciencia que hoy se multiplican en miles, para  propinar  en  esa Inmensa casa donde se forma el futuro,  tan hermosa vocación de amor maternal.

miércoles, 9 de abril de 2014

Cuba reitera su disposición a buscar una solución admisible al caso de Alan Gross




Declaración de la Directora General de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal Ferreiro

Hemos conocido con preocupación el comunicado de prensa emitido en la mañana del 8 de abril, en Washington, que afirmó que “Alan Gross, subcontratista de la USAID encarcelado en Cuba durante los últimos cuatro años y cuatro meses, inició una huelga de hambre la semana pasada”.


El gobierno cubano reitera su disposición a buscar, de conjunto con el gobierno norteamericano, una solución al caso del Sr. Gross, aceptable para ambas partes, que contemple las preocupaciones humanitarias de Cuba relacionadas con el caso de los tres cubanos del grupo de los Cinco, que continúan injustamente encarcelados en Estados Unidos por más de 15 años.


Como es conocido, el Sr. Gross ha recibido un tratamiento digno y decoroso. Desde su detención, se encuentra recluido en un hospital, no porque su situación de salud lo requiera, sino porque allí se le garantiza atención especializada por parte de personal médico y de salud altamente calificado.


Alan Gross está en buenas condiciones físicas y su salud es normal y estable. Están bajo control los padecimientos crónicos propios de su edad, para los cuales recibe tratamiento médico. Ha sido visitado por su esposa y su abogado, con los que mantiene además comunicaciones telefónicas y electrónicas sistemáticas, así como con otros familiares y amistades. Recibe accesos consulares mensuales de funcionarios diplomáticos norteamericanos y visitas de personalidades políticas y religiosas.


El Sr. Gross fue detenido, procesado y sancionado por violar las leyes cubanas, al implementar un programa subversivo financiado por el Gobierno de Estados Unidos, mediante el establecimiento de sistemas de comunicaciones ilegales y encubiertos, con el uso de tecnología no comercial.



8 de abril de 2014