Tomado de AIN
Latinoamericanista y multitudinaria será la marcha que estremecerá hoy
las calles de La Habana en el inicio del homenaje de la
juventud cubana a dos gigantes de la historia y hermanos de luchas y
sueños, Hugo Chávez Frías y Fidel Castro Ruz, en sus fechas natales.
Bien
temprano en la mañana se reunirán jóvenes cubanos y de otras naciones
al pie de estatua ecuestre de Simón Bolívar, en la Avenida de los
Presidentes, y desde allí partirán luego de rendir honores al Libertador
y a Chávez, su más fiel discípulo, cuya vida comenzó a escribirse hace
hoy 60 años.
Lugar de destino será la Universidad de La Habana, donde
una tarja recuerda el paso del eterno Comandante-Presidente de
Venezuela por esa casa de estudios, en su primera visita a Cuba, en 1994
-recién salido de prisión-, y en especial aquella conferencia magistral
en el Aula Magna, en presencia de Fidel.
Casi al unísono, pero en el
oriente del país, jóvenes igual de entusiastas emprenderán la ruta De
Sabaneta a Miraflores, feliz idea del Movimiento Juvenil Martiano (MJM)
para honrar al mejor amigo de Cuba, en el aniversario 60 de su
natalicio.
Desde el Consejo Popular de Sabaneta, en el municipio de
El Salvador, en Guantánamo, hasta el poblado de Miraflores, en el
municipio de Bolivia, en la provincia de Ciego de Ávila, se hará el
viaje, en apenas seis días, a pie unas veces, otras en camiones o a
caballo.
Tomamos esos dos puntos de la geografía cubana -cuyos
nombres recuerdan el pueblo natal de Chávez y el palacio de gobierno que
se vistió de pueblo con su llegada-, para celebrar la vida intensa y
fecunda de ese hombre inmenso, explicó a la AIN Yusuam Palacios,
presidente del MJM.
Serán esta ruta-homenaje y la marcha en La
Habana, las primeras acciones de la jornada nacional juvenil Si tengo un
hermano, que toma su nombre de una antológica canción de Silvio
Rodríguez y hasta el 13 de agosto festejará de muchas maneras y con
infinito amor los cumpleaños de Chávez y Fidel.
Algo más ocurrirá hoy
como parte de esta celebración y es otra de esas citas periódicas que
desde hace un año, siempre en el Complejo Histórico Militar Morro-Cabaña
y a "la hora del Cañonazo", propicia el proyecto cultural Los amigos
del Amigo, en honor al inolvidable líder bolivariano.
En el encuentro
de esta noche ha sido confirmada la presencia, entre otros, del
escritor y periodista español Ignacio Ramonet, Kenia Serrano, presidenta
del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, y Randy Alonso,
director del sitio web Cubadebate y del programa radiotelevisivo Mesa
Redonda.
lunes, 28 de julio de 2014
sábado, 26 de julio de 2014
El Moncada: obra martiana liderada por la Generación del Centenario
Por tal razón, Fidel Castro Ruz tras los sucesos del 26 de julio de 1953 expresaría: “Parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, que su memoria se extinguiría para siempre, ¡tanta era la afrenta! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo su fiel a su recuerdo...¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!
La presencia decisiva del Héroe Nacional en los combatientes moncadistas era una realidad tangible. Tan grande fue el sentido ético de José Martí que bajo esa hermosa frase de "Patria es Humanidad", nos legó una divisa realmente solidaria y justiciera. Sin dudas él, dotado de una inteligencia soberana, siempre usó ese don para hacer de los pueblos de América independientes y libres.
En su alegato de defensa La Historia me absolverá, como en todo el pensamiento y la acción de Fidel, hay una identidad sorprendente con el pensamiento político de nuestro Héroe Nacional: la posición inclaudicable contra toda forma de tiranía, el patriotismo revolucionario, el latinoamericanismo y el internacionalismo, el optimismo ante los reveses y sobre todo la defensa de las clases humildes.
Martí
y el Moncada son la armazón dialéctica del
camino ético y revolucionario de una nación y sus luchas por la
libertad. El
Moncada mostró a Cuba el curso que seguiría la Generación del
Centenario: la estrategia de lucha armada, sus bases ideológicas, sus
metas, su moral revolucionaria y sus principios políticos.
El Moncada: un hito en el devenir histórico de Cuba
Parecía que nuestro José Martí iba a morir en el año del centenario de
su nacimiento, el 28 de enero en 1853. Pero no. El 26 de julio de 1953,
los jóvenes de la Generación del Centenario se lanzaron al ataque del cuartel Moncada, la
segunda fortaleza del país y del cuartel de Bayamo, allí dieron muestra de patriotismo y resolución
revolucionaria.
La intentona de tomar los cuarteles resultó fallida y costó mucha sangre a decenas de cubanos humildes, asesinados a sangre fría por orden de la dictadura batistiana, sin embargo, la acción constituyó el comienzo de la lucha armada, que concluyó con el triunfo de las armas del pueblo el 1ro de enero de 1959.
La presión popular había impuesto a la tiranía Batistiana la amnistía los jóvenes de la Generación del Centenario, encabezado por Fidel Castro. En medio de la persecución constante y las limitaciones materiales, se imponía el entrenamiento y el acopio de recursos, además de la decisión de cumplir la máxima del líder revolucionario cuando expresó: "En el 56 seremos libres o seremos mártires."
El asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes y luego el juicio contra Fidel Castro marcaron un hito en el devenir histórico de Cuba. Una sala del hospital santiaguero Saturnino Lora, devenida sala de Justicia, fue el escenario para que el principal acusado de la causa 37 de 1953, el abogado Fidel Castro Ruz, pronunciaba su valiosa defensa, conocida a la postre como La Historia me Absolverá.
En el mentado alegato, durante el juicio por los sucesos del cuartel Moncada, el 26 de Julio de 1953, el máximo líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, definió los objetivos de la épica acción: “...apoderarnos por sorpresa del control de las armas, llamar al pueblo... defender los grandes intereses de la nación y no los mezquinos intereses de un grupito... ir unidos en busca del único ideal hermoso y digno de ofrendarle la vida, que es la grandeza y felicidad de la Patria”.
Con la victoria del Primero de Enero de 1959 se crearon las premisas para el cumplimiento de este Programa. Se comenzaría la tarea de transformar la Cuba de entonces y eliminar los problemas del campesino sin tierra, la falta de industrialización, la carencia de viviendas y empleos, la pobreza del sistema de educación y la deficiente atención a la salud del pueblo, la que concretaba el Programa del Moncada.
La intentona de tomar los cuarteles resultó fallida y costó mucha sangre a decenas de cubanos humildes, asesinados a sangre fría por orden de la dictadura batistiana, sin embargo, la acción constituyó el comienzo de la lucha armada, que concluyó con el triunfo de las armas del pueblo el 1ro de enero de 1959.
La presión popular había impuesto a la tiranía Batistiana la amnistía los jóvenes de la Generación del Centenario, encabezado por Fidel Castro. En medio de la persecución constante y las limitaciones materiales, se imponía el entrenamiento y el acopio de recursos, además de la decisión de cumplir la máxima del líder revolucionario cuando expresó: "En el 56 seremos libres o seremos mártires."
El asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes y luego el juicio contra Fidel Castro marcaron un hito en el devenir histórico de Cuba. Una sala del hospital santiaguero Saturnino Lora, devenida sala de Justicia, fue el escenario para que el principal acusado de la causa 37 de 1953, el abogado Fidel Castro Ruz, pronunciaba su valiosa defensa, conocida a la postre como La Historia me Absolverá.
En el mentado alegato, durante el juicio por los sucesos del cuartel Moncada, el 26 de Julio de 1953, el máximo líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, definió los objetivos de la épica acción: “...apoderarnos por sorpresa del control de las armas, llamar al pueblo... defender los grandes intereses de la nación y no los mezquinos intereses de un grupito... ir unidos en busca del único ideal hermoso y digno de ofrendarle la vida, que es la grandeza y felicidad de la Patria”.
Con la victoria del Primero de Enero de 1959 se crearon las premisas para el cumplimiento de este Programa. Se comenzaría la tarea de transformar la Cuba de entonces y eliminar los problemas del campesino sin tierra, la falta de industrialización, la carencia de viviendas y empleos, la pobreza del sistema de educación y la deficiente atención a la salud del pueblo, la que concretaba el Programa del Moncada.
viernes, 25 de julio de 2014
El Moncada: un asalto a la Historia
El 26 de julio de 1953, marcó un nuevo período en la historia de Cuba, la acción armada como método principal de lucha contra la tiranía batistiana y contra el dominio semicolonial extranjero sobre nuestro país. Entonces una noticia conmovía a toda Cuba: el asalto a los cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba y el Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo.
La fecha no pudo ser mejor escogida. El 26 de julio, era domingo de Santa Ana y día en que estaba en mayor auge carnavales de Santiago de Cuba. Por esta razón, cubanos de otras provincias, acudían a esta ciudad para divertirse durante las tradicionales fiestas populares y así, pasarían inadvertidos entre quienes trasladarían desde La Habana hasta la Ciudad Héroe, las armas que se necesitarían para la acción.
Las acciones del Moncada, segunda fortaleza militar de la tiranía batistiana, devino acción sorpresa para desarmar al enemigo y armar al pueblo a fin de emprender con éste la lucha revolucionaria armada. Era el inicio para transformar todo el régimen político y económico-social de Cuba y acabar con la miseria, el desempleo, la insalubridad y la incultura que pesaban sobre Cuba.
Los jóvenes de la Generación del Centenario se lanzaron al ataque de la segunda fortaleza del país dando ejemplo de patriotismo y resolución revolucionaria. Y aunque el objetivo no pudo lograrse, la acción constituyó el comienzo de la lucha armada, que concluyó con el triunfo de las armas del pueblo.
El Asalto no significó el triunfo de la Revolución en ese instante, pero fue un asalto a la historia, un asalto que señaló el camino y trazó un programa de liberación nacional que abriría a Cuba las puertas del socialismo, hecho realidad el Primero de enero de 1959.
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