Este Primero de Mayo, un Tsunami de alegría que recorre toda Cuba

El Primero de Mayo en Cuba es un día en que el entusiasmo y la alegría contagia. Este día, cada uno de los cubanos que desfilamos, llevamos por bandera, las causas más justas y humanas. Es un día especial. Nuevamente un mar de pueblo blanco, rojo y azul, ocupará las plazas de toda Cuba por conciencia y dignidad, para demostrar que nuestra Revolución sigue en pie de lucha.

Mujeres, jóvenes, niños, todo un pueblo, defendemos con sobradas razones un mundo diferente al que quieren imponernos quienes tanto hablan de "derechos humanos", "democracia" y "libertad"; porque rechazamos la mentira y alzamos la verdad, una verdad no solo para nosotros, sino también por los explotados de otras latitudes del mundo.

Este Primero de Mayo millones de cubanas y cubanos estarán junto a su pueblo, manifestarán su respaldo a la Revolución, al Partido, a Fidel y a Raúl. Hoy la cita es con la Patria, cita que se ha convertido en tradición, historia y convicción multiplicada en muchos hogares cubanos reeditada de generación en generación.


Unidad y eficiencia, por nuestro socialismo, será el lema central que enarbolarán los trabajadores cubanos durante la jornada nacional por el 1ro. de Mayo, otra jornada de reafirmación revolucionaria. Esta será una jornada para protagonizar los sucesos épicos de esta Revolución victoriosa y del aguerrido pueblo trabajador, que junto a sus familiares marchamos para mostrar al mundo el apego a la justeza de nuestro sistema social.

Estamos orgullosos de la unidad, la democracia, los derechos humanos y las conquistas sociales que defendemos y por esas razones desfilamos este Primero de Mayo.  Desfilamos también para exigir la libertad de los tres hermanos que aún están prisioneros en cárceles de Estados Unidos, por el cese del bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba y desfilamos una vez más porque se nos entregue el territorio que mantiene el gobierno de Obama en Guantánamo.  

Hoy los cubanos desfilamos con una única respuesta al mensaje de Raúl al término del XX Congreso, para que ese día «tiemble la tierra», por la masividad, organización y colorido que revestirán esas manifestaciones populares. Hoy desfilamos porque esta la cita se ha convertido en un Tsunami de alegría que recorre toda la Isla.