(Tomado de TeVeo)
En noviembre de 2002, Fidel promovió la posible colaboración entre Cuba y Ecuador en el ámbito educativo. Esto ocurrió durante un intercambio con los Movimientos Indígenas del Ecuador en la inauguración de la Capilla del Hombre. Dos años después, el noble empeño comenzó a materializarse y hoy muestra sus resultados.
miércoles, 12 de mayo de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
Ignacio Agramonte: Ángel para defender y niño para acariciar

La última vez que vieron a Ignacio Agramonte y Loynaz, fue aquella mañana de domingo 11 de mayo de 1873 cuando se derrumbara en el combate en los campos Jimaguayú. Su cadáver fue ultrajado por las huestes españolas y sus cenizas dispersadas al viento, como para que se convirtieran en como expresó José Martí en «Sombra inmortal».
El mayor, como también se le conocía, había nacido el 23 de diciembre de 184l en Puerto Príncipe, hoy Camaguey, en un ambiente familiar de costumbres sociales muy rígidas. Se graduó como abogado en l867 y luego de permanecer algún tiempo en La Habana, regresó a su ciudad natal donde estableció su bufete, aunque en el mismo, no permanece mucho tiempo cumpliendo las funciones legislativas que le fueron encomendadas.
A los 31 años, fue nombrado Mayor General del Ejército Libertador y jefe de las fuerzas insurrectas de Camagüey, así se convierte en el Bayardo, uno de los puntales políticos de las luchas por la independencia.
Sus dotes como dirigente político la demostró al oponerse a maniobras claudicantes que pretendían cobrar fuerza en el campo insurgente y protagonizó múltiples hazañas donde se evidenció su altruísmo y coraje, entre ellas, el rescate del Brigadier Julio Sanguily, el 8 de octubre de 1871.
Ignacio Agramante fue el primer ideólogo y líder militar de la provincia de Camagüey durante la Guerra de los Diez Años, defendió con fuerza la unidad revolucionaria de los participantes en la llamada Asamblea de Guáimaro y estuvo entre los jóvenes de su generación, nacidos en cuna rico, influenciado por las corrientes del pensamiento liberal, el romanticismo y el irredentismo.
Muchos retratistas lo dibujaron de diversas maneras, pero fue nuestro José Martí quien con su verbo le hacía el retrato más fiel que hubiera tenido el Mayor: “Por su modestia parecía orgulloso: la frente, en que el cabello encajaba como un casco, era de seda, blanca y tersa, como para que la besase la gloria… se sonrojaba cuando le ponderaban su mérito; se le humedecían los ojos cuando pensaba en el heroísmo…, o cuando el amor le besaba la mano… Era un ángel para defender, y un niño para acariciar. Era un diamante con alma de beso.
sábado, 8 de mayo de 2010
Sencillamente Madres

Hoy es un día muy especial. Segundo domingo de mayo: Día de las madres. Por eso sobran las razones para hacerte el homenaje que mereces. No importa el nombre que lleves, puede ser Elena, Marta, Mercedes…, por que eres quien con tan solo una mirada, haces sentir a todos quienes te rodean, protegidos y gigantes.
Es un instante para pensar en aquellos que no tienen a su madre a su lado, unos porque en el camino de la vida, tuvieron que cerrarle los ojos para siempre, y en otros, por tenerlas lejos del hogar cumpliendo misión en algún país hermano o por otras razones, no importa, ellas son merecedoras del homenaje y el cariño de sus hijos.
Admiro a la que lleva una vida en sus entrañas, en quien transforma la oscuridad en luz y el llanto en risa, en la abuelita que aún con sus nueve décadas de vida teje sentadita en un balance cual niña acabada de bañar y con su figurita menuda, ya cansada de cargar años y de peinar canas, se enfrenta como una fiera al mundo por sus hijos.
Me vienen la mente las madres que en el anonimato o fuera de nuestras fronteras, cuidan de nuestra tranquilidad en sus puestos de trabajo, las que con solo con la caricia tierna de su mano cansada, te calma el dolor, aquellas que tras el regaño se molestan, se irritan, pelean…, pero saben resistir y sobre todo: perdonar, pienso en muchas, en muchas madres…
Porque con tus gestos has aprendido a fusionar caricias para hacer del regaño la mejor de las lecciones, porque compartes tus alegrías, todo lo sufres, todo lo crees, todo lo esperas, todo lo soportas y nada pides a cambio... mujeres negras, blancas, mestizas, aguerridas antorchas de amor, hoy en tu Día me inclino y las respeto por ser lo que son: Sencillamente Madres.
Autóctona , revolucionaria y flor silvestre : Celia

Cuando el 9 de mayo de 1920, Acacia Manduley Alsina, sintió los primeros dolores de parto, no imaginaba que en unos instantes tendría ante sí, a quien definiera Armando Hart como " la fibra más íntima y querida de la Revolución Cubana: Ese día nacía en Media Luna, Granma, Celia Sánchez Manduley.
De niña siempre fue linda, la acompañaban una tez blanca y hermosos ojos negros. Así la descubren los retratos que tuviera de la época. De su padre adquirió la fortaleza de carácter, la tenacidad la pureza de intenciones; la sensibilidad patriótica y política, de su madre, la extrema delicadeza.
Latido perenne en el quehacer incesante del pueblo, revolucionaria cabal, Celia Sánchez, la combatiente del llano y de la Sierra, fue la principal promotora de la creación del pelotón femenino "Mariana Grajales" y siempre reclamó su lugar con dulzura, confianza y lealtad hacia Cuba y Fidel.
Fue de las primeras mujeres en empuñar las armas. Participó en los preparativos del desembarco del Granma en la provincia de Oriente y allí organizó a los campesinos de la zona para que le ofrecieran apoyo a los expedicionarios.
Para medir la dimensión de esta intachable mujer, basta citar las palabras de Armando Hart Dávalos, cuando expresó que será imposible escribir la historia de Fidel Castro, sin reflejar a la vez la vida de Celia Sánchez Manduley, a quien la calificó como "La más hermosa y autóctona flor de la Revolución".
El aroma de aquella flor silvestre, el arrojo y belleza natural, eran los rasgos inherentes de su personalidad. Intolerante ante el menor rasgo de debilidad; era además, hacendosa como una hormiga y poseía una inmensa capacidad para dormir poco y despertar con total energía para seguir adelante.
Hoy hubieras cumplido 90 años, Celia, sin embargo, es tan fuerte su presencia que nos parece estarla viendo todavía con su caminar inquieto, su dulce sonrisa, su modestia, su exigencia implacable, su humanismo dulce, su lealtad ilimitada hacia Fidel y en la defensa de los principios éticos e ideológicos de nuestra Revolución, su Revolución.
“Yo no me dejo coger vivo”

“Yo no me dejo coger vivo”, fueron las últimas palabras que se le escucharon al líder de Joven Cuba. Allí quedaron los cuerpos aniquilados. Una bala de rifle le rompía el corazón a Antonio Guiteras Holmes, aquel joven de 29 años y en breve, la metralla extinguía la vida del venezolano Carlos Aponte.
Antonio Guiteras Holmes, había nacido en Filadelfia en 1906, pero su familia se establece en la primera década del siglo XX en la ciudad de Pinar del Río y años después, ingresa en la Facultad de Farmacia de la Universidad de La Habana.
De sus padres, recibió una educación que luego influyó en el desempeño de su vida política en el país. Elocuente fue su participación en el Directorio Estudiantil Revolucionario, contra la prórroga de poderes para frenar el aplazamiento del brutal régimen de Gerardo Machado
Luego prepara otro levantamiento y crea la Unión Revolucionaria, desde la cual proclama su “Manifiesto al pueblo de Cuba” donde sentencia: “Solo la fuerza incontrastable, producto de la unión de los hombres honrados (…) puede lograr que este movimiento sea una verdadera revolución”.
Destronada la dictadura Machadista, el 12 de agosto de 1933, Guiteras asume la Secretaría de Gobernación en el llamado Gobierno de los 100 días. Así, se convertiría en el exponente más radical del heterogéneo gabinete al proclamar un conjunto de leyes y disposiciones de gran impacto social, tales como: el establecimiento de salarios fijos, la aplicación de la jornada de ocho horas en la industria azucarera, la rebaja del precio de artículos de primera necesidad y la legalización de los sindicatos.
La más elemental de aquellas disposiciones, fue la intervención el 14 de enero de la mal llamada Compañía Cubana de Electricidad y la reducción del 45 por ciento en el precio de sus tarifas. Claro, tal providencia no simpatizó a los yanquis pues lesionaba directamente sus bolsillos.
Debido a sus actividades revolucionarias en contra de la dictadura, para Guiteras fue inevitable el clandestinaje. Entonces fundó la Joven Cuba, cuya estructura estaba diseñada para llevar a cabo la lucha guerrillera y de células en las ciudades, de igual manera, esbozó un programa de reformas dirigido a beneficiar a la mayoría de la población.
Y mientras no perdía de vista los preparativos de su marcha para México, desde donde pensaba venir más adelante para crear un foco guerrillero en Oriente, conoció al venezolano Carlos Aponte, uno los que escogiera para que le acompañara, entonces buscaron refugio en El Morrillo, donde esperaban la nave que los llevaría al exilio.
Todo estaba dispuesto para la salida hacia México, pero una delación frustró los planes y fueron sorprendidos por los sicarios de la tiranía batistiana. Hubo un fuerte enfrentamiento y en desigual combate, se perdía a Antonio Guiteras, la enérgica figura y el vigor más puro del movimiento nacional revolucionario cubano, y al venezolano Carlos Aponte, entre las brisas del mar y arrecifes en El Morrillo, Matanzas, aquel amanecer del ocho de mayo de 1935.
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