El Palacio Salcines: Entre las siete maravillas de la arquitectura en Guantánamo


Para quienes visitan la más oriental de las provincias cubanas, Guantánamo, resulta interesante conocer la historia que encierran las paredes del Palacio Salcines, ratificado recientemente como la construcción más emblemática de la ciudad oriental al ser seleccionada entre las siete maravillas de la arquitectura en la oriental provincia cubana.

Edificado hacia el año 1919, el inmueble, se erige en un lateral de la arteria de Pedro Agustín Pérez esquina a Prado, céntrica esquina de la ciudad de Guantánamo. Fue proyectado y asesorado por el connotado arquitecto guantanamero José Lecticio Salcines y Morlote, una vez graduado en 1913 en la Universidad de La Habana como Arquitecto e Ingeniero Civil y Eléctrico, de quien toma su nombre y al que se le conoce como el Arquitecto de las esquinas.

La decoración de la casa fue realizada por el barcelonés Buenaventura Morando, que recreó el salón principal con grandes murales y cenefas particulares para cada espacio, donde se manifiesta el eclecticismo con mucha fuerza y se insertan además elementos que por su diseño rememora el art-nouveau catalán.

El edificio acrecienta su significación por el valor estético de las cenefas y pinturas murales del interior, espacio caracterizado como tal por su significación pictórica. En las paredes, sobresalen la maestría y gustos de anónimos pintores populares de origen catalán radicados en la ciudad por esa época, además de adornos decorativos de las fachadas y cornisas, salidas de las manos del artista José Ma. Cantalapiedra.

Todas las paredes exteriores del palacio Salcines, están terminadas con un repello fino color terracota, mientras los interiores se terminaron con masilla y yeso. La estructura de la edificación es de hormigón armado combinados con los aportes constructivos de los catalanes en la esbeltez de los muros alicatados, bóvedas catalanas en la escalera, y cubierta de viguetas y bovedillas de ladrillos.

Cierra la obra arquitectónica en su parte superior, la cúpula, dotada con linternas frontales selladas, devenida excelente mirador sobre el cual se alza la Fama, figura mitológica que representa una diva alegórica, hija de la esperanza y mensajera de Zeus, quien con el toque de su corneta, anuncia las buenas y malas noticias.

Esculpida por el italiano Américo Chini , la escultura ocupa un lugar relevante por su altura y visibilidad desde distintos puntos de la ciudad, y fue escogida como símbolo de la ciudad desde hace más de una década tanto por la historia que encierra su esbelta figura como por la significación que posee.

El palacio Salcines, es una de las construcciones más notables y significativas del casco histórico de la ciudad. Sin dudas, una de las siete maravillas de la arquitectura en Guantánamo.

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