domingo, 1 de agosto de 2010

Las violaciones contra Gerardo deben de cesar de inmediato


Cuba está en pie de lucha. Gerardo Hernández Nordelo, uno de los Cinco Héroes cubanos prisioneros en cárceles estadounidenses, tras casi doce años de ilegal encierro, está confinado en el hueco con la salud quebrantada, pues padece de una enfermedad ignorada por las autoridades del penal.

Este cubano, inculpado a dos cadenas perpetuas más 15 años, no solo está en el hueco de la prisión, sino en una pequeña celda carente de ventilación que comparte con otro recluso y donde no le consintieron cargar sus objetos personales.

Gerardo padece de dolencias físicas que asomaron desde el pasado mes de abril y aunque había solicitado asistencia médica, solo el 20 de julio le permitieron asistir a una consulta y de la misma, salió sin un tratamiento médico acertado para sus dolencias.

Definitivamente esta situación constituye una prueba más de brutalidad. Justo en estos momentos en que sus abogados necesitan comunicarse con él, uno de los cuales, Leonard Weinglass, viajó este jueves a California para tratar de entrevistarse con él.

El objetivo del jurista era preparar el proceso de habeas corpus, gestión legislativa que se realiza tras la investigación de su caso, el cual fue impugnado por el Tribunal Supremo de los Estados Unidos.

Las violaciones impuestas a Gerardo, son considerables y deben de acabar de inmediato. Gerardo es uno de los Cinco cubanos presos en los Estados Unidos por infiltrar grupos terroristas que desde Miami, planeaban realizar atentados contra Cuba. Y de eso está claro el gobierno estadounidense.

jueves, 29 de julio de 2010

Para Gerardo, un monumento imperecedero a la firmeza

La firmeza en los ideales patrios lo caracteriza y no pierde las esperanzas. Gerardo Hernández Nordelo, uno de los Cinco cubanos prisioneros del Imperio, espera por un acertado tratamiento médico que ponga fin a sus padecimientos. Espera por la justicia del gobierno de los Estados Unidos, país que más cuestiona los derechos humanos en el mundo.

Gerardo está en el hueco, en una celda pequeña de dos metros por uno, que comparte con otro cautivo y carente de ventilación, sí, es inaudito, pero respiran por un pequeño orificio en lo alto de una pared.

Es sorprendente que la Administración de los Estados Unidos, que está al tanto de las dolencias físicas de Gerardo, desde el pasado mes de abril, le programe una consulta para el 20 de julio, ¡tres meses después!, en la cual le prescribieron diversas dolencias a quien lleva 12 años en prisión por el hecho de luchar contra el terrorismo.

Una vez más nuestro pueblo aguarda. Fuimos fuertemente criticados por la muerte de un "preso político" con el que la medicina cubana hizo hasta lo imposible por salvarle la vida. Sin embargo, Gerardo no tiene la atención que merece un ser humano, es ahí donde cabe la pregunta: ¿Dónde están guardados los derechos humanos que los Estados Unidos tanto defienden?

En este momento lo más importante es denunciar, hablar, actuar. ¿Cómo se puede tener oídos sordos ante las voces de miles de personas del mundo que exigen justicia para para Gerardo, un hombre enfermo y sin asistencia médica?

Emplazo a las grandes personalidades a imputar este hecho y reclamar justicia de inmediato. Es increíble e inaudito lo que está sucediendo con Gerardo, indiscutiblemente tenía que enfermarse. Pocos hombres como él, hubieran resistido las horripilantes torturas psicológicas y físicas a las que ha sido sometido. En realidad, merece un monumento imperecedero a la firmeza.

Frank País: Paradigma de inteligencia, integridad y carácter

“Solo cuando una vida finaliza, es posible valorarla en toda su dimensión», dice una máxima de Sócraniana. Y es cierto: el pueblo cubano conoció en realidad quién era Frank País, cuando fue cobardemente baleado el 30 de julio de 1957 en El Callejón del Muro, Santiago de Cuba, junto a su compañero Raúl Pujol.

Frank País García, era el Jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio y tenía 22 años. Y aunque los marcaba la diferencia de edad, Raúl tenía 35, estaban unidos por el mismo ideal revolucionario, ese por el cual dieron entregaron el bien más preciado que tiene un ser humano: la vida.

Portador de una disciplina férrea, Frank había nacido el 7 de diciembre de 1934, fue un eterno enamorado y apasionado del buen verso y la amistad como divisa suprema. Joven autodidacta, poseía conocimientos de habilidades militares, política, filosofía, derecho, literatura, poesía… que incorporó a su cultura general entre tantos movimientos y compromisos como dirigente de la lucha en el llano.

David fue el nombre de guerra de este combatiente en la clandestinidad. Ejemplo de intachable revolucionario que fue al decir de Fidel Castro en carta a Celia Sánchez tras conocer la noticia de su muerte, "el más valioso, el más útil, el más extraordinario de nuestros combatientes", y prosigue: ¡Qué monstruos! No saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han asesinado…

Por su parte, Ernesto Che Guevara, quien lo conociera en una de sus visitas a la Sierra Maestra, escribiría de él: “sus ojos mostraban enseguida al hombre poseído por una causa, con fe en la misma… Hoy se le llama “el inolvidable Frank País”; y para mí, que lo vi una sola vez, es así".

El enemigo sabía perfectamente a quién liquidaba. Negaba la vida a Frank, al joven revolucionario y magnífico organizador, un forjador de cuadros revolucionarios y un hombre de pensamiento político avanzado y profundo. Por eso lo asesinaron junto a su amigo y compañero Raúl Pujols, en plena flor de la vida, cuando entregaba toda su energía a la Revolución.

La caída de Frank País y Raúl Pujols multiplicó su ejemplo. Por esa razón y para rendir tributo permanente a estos íntegros combatientes, se instituyó el 30 de julio como el Día de los Mártires de la Revolución Cubana. Fecha recordada por todo el pueblo, que significa la demostración más sublime de rebeldía y amor contra el régimen imperante, por la pérdida irreparable de dos de sus hijos más abnegados y entregados a la causa.

lunes, 26 de julio de 2010

José Martí vivió en el Moncada

El 26 de julio de 1953 un grupo de jóvenes revolucionarios cubanos liderados por Fidel Castro Ruz, asaltaron los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, iluminados por las ideas de nuestro José Martí.
Procesado por aquellos sucesos, el hoy Comandante en Jefe expresó:

“Parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, que su memoria se extinguiría para siempre, ¡tanta era la afrenta! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo su fiel a su recuerdo...¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!

El pensamiento martiano ha trascendido los límites del tiempo y hoy constituyen fuente inagotable de valores patrióticos, de justicia y de dignidad humana, la base fundamental que sustenta la actual Batalla de Ideas que libra el pueblo cubano en su afán por defender las conquistas de la Revolución.

Para los jóvenes de la Generación del Centenario existía una razón muy poderosa, eran sencillamente, cubanos. Y ese día, se lanzaron al ataque de la segunda fortaleza del país, independientemente de que muchos tildaron a Fidel de loco porque decía que el autor intelectual de esa acción era José Martí, caído en combate por la independencia de Cuba el 19 de mayo de 1895.

Sin embargo, la presencia decisiva de nuestro Héroe Nacional en los combatientes moncadistas era una realidad tangible, como lo había sido antes en Julio Antonio Mella, Rubén Martínez Villena y otros líderes de las luchas revolucionarias. Y Fidel, tomó en sus manos la antorcha libertaria y trazó la estrategia correcta que nos llevó a la victoria definitiva.

En su alegato de defensa La Historia me absolverá, como en todo el pensamiento y la acción de Fidel, hay una identidad sorprendente con el pensamiento político de nuestro Héroe Nacional: la posición inclaudicable contra toda forma de tiranía, el patriotismo revolucionario, el latinoamericanismo y el internacionalismo, el optimismo ante los reveses y sobre todo la defensa de las clases humildes.

Tan grande fue el sentido ético de José Martí que bajo esa hermosa frase de Patria es Humanidad, nos legó una divisa realmente solidaria y justiciera. Sin dudas él, dotado de una inteligencia soberana, siempre usó ese don para hacer de los pueblos de América independientes y libres.

El Moncada fue obra martiana llevada a cabo por la Generación del Centenario aquel 26 de julio de 1953. Y no ha pasado a la historia como un hecho aislado, sino como un enlace histórico, un vínculo de nuestro pasado con el presente de dura lucha y con el futuro promisorio de victoria. En el Moncada vivió el Apóstol, en el Moncada se eternizó su memoria y se rescató para siempre la dignidad nacional.

Melba y Haydee: Mujeres del Moncada

Durante los más de cien años de luchas por la libertad de nuestra Patria las mujeres ha tenido un papel importante, pero la heroica acción del 26 de Julio de 1953, la cual marcó la última etapa de liberación nacional, participaron las valientes heroínas Haydeé Santamaría y Melba Hernández, presentes en las victorias alcanzadas por nuestro pueblo en la lucha insurreccional y a lo largo del proceso revolucionario.

Dotadas de una gran ternura, eran revolucionarias hasta la médula y estaban convencidas de las ideas del abogado Fidel Castro de transformar la situación económica, política y social de Cuba. Y juntas, vivieron los sucesos de las acciones previas al ataque del cuartel Moncada, segundo bastión militar del dictador Fulgencio Batista, en Santiago de Cuba.

Tenían la misión de imprimir, distribuir propaganda y de garantizar otras tareas necesarias de la organización revolucionaria, de ocupar el hospital Saturnino Lora, junto a otros compañeros, tranquilizar a los ingresados y curar a los heridos. Desde aquella trinchera estas mujeres lucharon por la libertad.

Detenidas en Santiago y condenadas a siete meses de cárcel, fueron posteriormente trasladadas a la Cárcel de Mujeres de Guanajay, en la actual provincia de La Habana y desde allí, continúan manifestándose por medio de desacato y protestas contra la tiranía al conocer de asesinatos y represión a jóvenes revolucionarios.

Al salir de la cárcel el 20 de febrero de 1954, hacen contacto con Fidel y por medio de cartas que secretamente él les hacía llegar, donde les daba instrucciones de las actividades que debían realizar. Su primera misión fue divulgar clandestinamente el mensaje “A Cuba que sufre”, y cómo editar y distribuir la Historia me Absolverá.

Esta etapa de nuestra historia quedaría salvada gracias a la ayuda de sus valientes protagonistas, devenidas ahora en insuperables combatientes clandestinas por el ferviente quehacer revolucionario que despliegan al cumplir su condena.

Haydee y Melba indicaron al resto de sus coterráneas el camino a seguir junto a todo nuestro pueblo y demostraron el infinito amor con que enfrentaron las diversas tareas orientadas por Fidel Castro, tras el triunfo revolucionario de enero de 1959.

Justamente así, eran Melba Hernández y Haydee Santamaría: mujeres sencillas. Delicadas como palomas, pero a la vez, fieras cuales leonas con sus cachorros. Eran las mujeres del Moncada