lunes, 13 de agosto de 2018

Fidel: la verdad de nuestra época

Fidel Castro Ruz, el imperecedero joven rebelde de la Sierra Maestra y el tenaz luchador por la liberación de los pobres del mundo  cumple este 13 de agosto 92 años. Y escribo en presente porque de otra manera negaríamos la inmortalidad  de quien  asentó su pensamiento en el corazón del pueblo, donde volvió a nacer para quedarse por siempre.

Tu vida, Fidel,  no podemos celebrarla más allá de tu dimensión real, porque en cada sitio dejaste las más profundas huellas de confianza y humanismo. Lo hiciste no por recibir  algo a cambio, sino por tus actos, tu legado, tus enseñanzas,  por el paradigma que eres para Cuba y el resto del mundo.

No hay palabras para escribir sobre el joven revolucionario, que iluminó todos los rincones del mundo con la grandeza de su pensamiento y su espíritu perseverante en el triunfo. Hoy hablamos de la valía de un hombre que, despojado de todo  linaje, no dejará de ser jamás, nuestro eterno guerrero Comandante de las ideas.

Pocas veces se tiene la oportunidad de compartir con un líder de tan alta estatura moral y ética como la de Fidel. Sin embargo, este  privilegio lo tenemos por sabernos tan queridos y cercanos a uno de los grandes de la historia. Esta es la razón por la cual las futuras generaciones de cubanos tendrán en él, como en Martí, un ejemplo y un motivo para continuar su obra.

Hoy recordamos con orgullo al gigante de verde olivo, al artífice de la Revolución Cubana, al estadista brillante, al portador de una imponente personalidad y una sabiduría que perdurará en todos millones de hombres y mujeres de todos los continentes. Y lo recordamos además,  por su vínculo permanente con el pueblo, su brillante oratoria, su magisterio y su entrega sin límite a las causas justas..

Fidel es el mentor de todo un pueblo, el indiscutible líder de la Revolución Cubana, el acérrimo luchador por la liberación de los pobres del mundo. Por eso, seguirás batallando como lo que eres, un hombre Comandante, que dejó de ser de sí  mismo, para pertenecer por siempre a tu pueblo,  y ese, es un mérito que te hace, sencillamente, un hombre excepcional.

Para  ti, que nos legaste tu ejemplo eterno, tu optimismo y tu fe en la victoria, incluso en los momentos más difíciles de la Revolución, va este agasajo. Y es que nadie como tú,  ha sido capaz de cargar con tantos sueños y ponerlos al alcance de la mano. Nadie como tú, ha conducido los destinos de un pueblo que tiene la valentía de defender su propia historia, esta es la razón por la cual ahora, con tu guía, tenemos que seguir descifrando los retos del hoy y el mañana.

Eres  la verdad de nuestra época,  el líder de la Revolución Cubana, el acérrimo luchador por la liberación de los pobres del mundo y una de las figuras más importantes del siglo XX y parte del XXI. Por eso hoy 13 de agosto recordamos a Fidel Castro Ruz, el niño que nació en Birán en 1926 que consagró toda su vida a la solidaridad y encabezó una Revolución en Cuba «de los humildes, por los humildes y para los humildes».

viernes, 10 de agosto de 2018

Proyecto de Constitución: un proceso del pueblo y para el pueblo( + Inforgrafía , Videos y PDF )

DESCARGUE AQUÍ LA NUEVA CONSTITUCIÓN (PDF de 240 KB)

Cuando el 13 de agosto comience el debate popular del proyecto de Constitución de la República, paso trascendental antes del referendo final, viviremos en todo el país un período importantísimo.
Este proceso a realizarse hasta 15 de noviembre, reflejará la legítima expresión de democracia popular y reafirmará una vez más  el carácter socialista de nuestra Revolución. Por ello es vital que prevalezca la opinión, el análisis, el argumento, la reflexión y el debate para fortaleceremos como ciudadanos para defender nuestros deberes y derechos. 

Una vez que comiencen los debates de la nueva Carta Magna, hay que asumirlo con plena responsabilidad. Como proceso democrático, se ha colocado en manos del pueblo y es justamente esta masa popular,  la que determinará su contenido a través del intercambio en cada espacio de debate.

La ley de leyes, esbozará importantes contenidos desde el punto de vista económico, político, jurídico y social, que regirá el ordenamiento de la sociedad en su conjunto. Por lo tanto, la consulta popular permitirá que los ciudadanos digan sus criterios, sugieran cambios, además de reformular entre nosotros mismos,  la Ley primordial del Gobierno Cubano, y con ello, el destino del país. 

Tal como recalcara Miguel Díaz Canel, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros al finalizar el primer periodo ordinario de sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional, “este ejercicio de participación directa del pueblo adquiere la mayor relevancia política y será un reflejo más de que la Revolución se sustenta en la más genuina democracia”.

Los cubanos estamos seguros de lo que queremos en nuestra sociedad. Por ello la nueva Constitución pretende situar al hombre en medio de los cambios que se establecen en la Isla.  Además, instituye deberes y derechos que como dijera nuestro Apóstol de la Independencia  José Martí, contribuye a que la “ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.

Cambiar la Ley de Leyes para tener un Estado y Gobierno más eficaz e innovador es el objetivo de estos intercambios populares.  Ello significará, además,  el progreso de las normas amparadas por la Revolución, legalizadas fielmente en nuestra Constitución, instrumento de defensa de todos los cubanos. Sin embargo, por muy generosa, moderna y acoplada que esté a nuestra realidad esta Carta Magna, su éxito reside en la manera en que cada  ciudadano la respete.





miércoles, 25 de julio de 2018

Martí, Fidel y el Moncada...



“Parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, que su memoria se extinguiría para siempre, ¡tanta era la afrenta! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo su fiel a su recuerdo...¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!. Así expresó el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro después los sucesos del 26 de julio de 1953.

Nadie imaginaría entonces que el ejemplo de José Martí estuviera impregnado entre el grupo jóvenes que siguieron a Fidel en las acciones del Moncada en ciudad de Santiago de Cuba. La presencia del Héroe Nacional entre los moncadistas era una realidad visible.

Sería José Martí y sus ideas defensoras y de progreso humano, la inspiración de Raúl Gómez García, el Poeta de la Generación del Centenario, para su poema Ya estamos en combate,  leído en el alba del día 26 de julio, minutos antes de salir hacia los lugares escogidos para la acción. Este fue el aviso para el cambio de vida que precisaba Cuba.

 “Si vencemos mañana se hará más pronto lo que aspiró Martí. Si ocurriera lo contrario, el gesto servirá de ejemplo al pueblo de Cuba, a tomar la bandera y seguir adelante. ¡Jóvenes del Centenario del Apóstol! Como en el 68 y en el 95, aquí en Oriente damos el primer grito de ¡Libertad o Muerte!”. Así se dirigió Fidel Castro a sus hombres en la Granjita Siboney.

Las ideas de José Martí en torno a la necesidad de pelear, por la vía armada o por la política contra el imperialismo, estaban vigentes en el ideario de Fidel. Por ello el joven abogado ratificó ante los Moncadistas la fidelidad ante su memoria y la decisión de continuar la lucha para lograr la verdadera independencia de la Patria.

El Moncada fue obra martiana realizada por la Generación del Centenario aquel 26 de julio de 1953. Una obra que no ha pasado a la historia como un acontecimiento aislado, sino como un vínculo de nuestro pasado con el presente. José Martí y el Moncada son la armazón dialéctica del camino ético y revolucionario de una nación y sus luchas por la libertad. El Moncada mostró a Cuba el curso que seguiría la Generación del Centenario.

Con la guía de Fidel, la Revolución construyó una sociedad de los humildes y para los humildes, con todos y para el bien de todos. Y fue con la firma de la Ley de Reforma Urbana, que el Gobierno Revolucionario declaró ante el mundo, que la Revolución Cubana había cumplido con el Programa del Moncada, contenido en La historia me absolverá con­cretados en seis puntos.

Entre estos aspectos se acumulaban los principales problemas de Cuba hacia donde había que dirigir los esfuerzos. Ellos eran el problema de la tierra, el de la vivienda, el de la industrialización, el desempleo, el problema de la educación y el problema de la salud del pueblo. Comenzaría en toda Cuba una gran  obra de transformaciones en todos los aspectos de la vida política, social, económica y cultural.

Con estas transformaciones, fueron beneficiados miles de campesinos cubanos y esta fue una de las primeras manifestaciones de la voluntad política del gobierno que esta era una Revolución para los humildes. Por otra parte, la Campaña de alfabetización con el apoyo de miles de jóvenes movilizados hacia todas las zonas del país, erradicó el analfabetismo en menos de un año.

Lo cierto es que la mayoría de los cubanos no podían pagar  algunos servicios como por ejemplo el de la salud. Sin embargo, el Programa del Moncada llegó para formar médicos y ofrecerle al pueblo el derecho de atender gratuitamente sus dolencias. También se nacionalizaron las empresas y se industrializó el país.

La victoria del 26 de julio de 1953  y el cumplimiento del programa del Moncada, no fue más que el derecho de seguir defendiendo nuestro proyecto social. También fue la certeza de no renunciar jamás a los principios que nos concibe como una nación libre y soberana.



En Bayamo: otra acción armada del 26 de julio de 1953

En Bayamo: otra acción armada del 26 de julio de 1953
El 26 de julio de 1953, mientras en Santiago de Cuba  Fidel Castro arengaba a un centenar de revolucionarios, en Bayamo, otro grupo dirigido por Antonio “Ñico” López, se trasladaba hacia el cuartel Carlos Manuel de Céspedes, lugar que pretendían tomar con el factor sorpresa.

Una vez en el sitio,  parte del grupo saltó la cerca del fondo y avanzaba hacia el patio. Sin embargo,  uno de los hombres que aún no había cruzado, notó la presencia de un soldado en la caballeriza y, sin haber recibido la orden para ello,  le disparó. Esto provocó un fuerte tiroteo.

El resto de los soldados se advirtieron y de inmediato tomaron posiciones para resistir el ataque. Una ametralladora en la azotea del edificio impidió el avance de los revolucionarios y esto los puso en una situación muy desventajosa.

Perdido el factor sorpresa y tras media hora de desigual combate, los asaltantes no tuvieron más opción que retirarse. Anteriormente  le causaron dos bajas al Ejército de la tiranía, mientras, por la parte de los revolucionarios,  sólo hubo un herido.

En el retroceso, el grupo se dirigió hacia un servicentro cercano para incendiarlo y rear una confusión generalizada, esto les permitiera escapar de la feroz persecución de los esbirros de la dictadura. En el camino se cruzaron con un vehículo donde viajaban varios militares y les dispararon, causando la muerte a un sargento de la Policía Nacional.

Sin pérdida de tiempo, las fuerzas del régimen batistiano, organizaron el acecho y asesinato de los asaltantes capturados. Esta situación, desató una bestial represión y se convirtió en una de las páginas más sangrientas en la historia de Cuba, pero también fue ejemplo del heroísmo de la nueva generación que se gestaba.

El asalto al cuartel Carlos Manuel de Céspedes culminó en una derrota militar para los revolucionarios. A  pesar de ello, Fidel Castro brotó como el dirigente y organizador de la lucha armada en Cuba y dicho combate representó un nuevo punto de partida en las luchas de liberación nacional.

Melba y Haydée: mujeres de fuego y miel

Durante los más de cien años de luchas por la libertad de nuestra Patria las mujeres ha tenido un papel importante, pero la heroica acción del 26 de Julio de 1953, marcó la última etapa de liberación nacional.

En esta acción, participaron las heroínas Haydée Santamaría y Melba Hernández, las dos únicas mujeres que participaron en dicha acción. Dotadas de una gran ternura y revolucionarias hasta la médula, ellas estaban convencidas de que las ideas del abogado Fidel Castro eran para transformar la situación económica, política y social de Cuba.
 
Juntas, Melba de 32 años y Yeyé de 33, vivieron los sucesos de las acciones previas al ataque del cuartel Moncada, segundo bastión militar del dictador del dictador Fulgencio Batista, en Santiago de Cuba.
 
Víspera de las acciones bélicas, alistaron los uniformes de los combatientes y aunque no se había tenido en cuenta que tomaran parte activa en el asalto, la dirección del Movimiento aceptó que colaboraran como enfermeras en el hospital Saturnino Lora.
 
Su misión era la de imprimir, distribuir propaganda y garantizar otras tareas de la organización revolucionaria, tal el caso de ocupar el hospital Saturnino Lora, junto a otros compañeros, tranquilizar a los ingresados y curar a los heridos.
Tras el asalto al cuartel Moncada, Melba y Haydée, las mujeres del Moncada, fueron detenidas en Santiago de Cuba y condenadas a siete meses de cárcel. 

Luego trasladadas a la Cárcel de Mujeres de Guanajay, en La Habana y desde allí, siguieron manifestándose contra la tiranía batistiana. Para ellas la lucha contra la tiranía no culminó junto a los muros del Moncada, sino que se acrecentó cuando una vez puestas en libertad el 20 de febrero de 1954, siguieron cumpliendo las misiones  encomendadas.
 
Con su ejemplo, indicaron el camino a seguir junto a nuestro pueblo y demostraron el infinito amor conque enfrentaron las tareas orientadas por el Comandante en jefe Fidel Castro tras el triunfo de enero de 1959. Así eran Melba y Haydée: mujeres de fuego y miel.