Periodismo de Barrio en Alemán


Tomado del Blog: Turquinauta

Acabo de leer un interesante material sobre los jóvenes periodistas cubanos que recientemente visitaron Alemania aun encuentro organizado por organizado por el periódico berlinés TAZ, Reporteros sin Frontera, y otros de similar corte, en acuerdo con le gobierno de esa nación. 
La información reafirma cuan  complejos son los procesos que vivimos en Cuba, donde la contienda entre un futuro socialista o capitalista y neoliberal para nuestra nación, principal contradicción a la que nos enfrentamos, transcurre mayoritariamente en el campo de la ideología.
Compartí el tema con una colega y me llamaba la atención sobre la relación que existe la búsqueda de líderes al servicio de las malas causas y la crítica al periodismo que se hace en Cuba. “Hay en ese grupo quienes creen de verdad que se necesita salir del periodismo de mala calidad, aunque estén para ello usando el camino que les tienden los tios del dinero, o siguiendo líderes fabricados” me comentó ella y aseguraba:  “Están equivocados y no creo que sean ingenuos, pero puede haber en ese grupo quienes no quieren el capitalismo para Cuba, o son egoístas y buscan ganar dinero vendiendo conscientemente su alma al diablo, pero al mismo tiempo pero al mismo tiempo se rebelan ante la urgencia de cambiar las cosas no nos están saliendo bien en un ámbito de mucho impacto político y al que pertenecen, el periodismo”

De su comentario refuerzo la idea de la naturaleza compleja del fenómeno, los actores sociales en este nuevo escenario no  pueden encajarse en molde maniqueos de buenos o malos. Razón tenía Fidel cuando aseguró que las actuales batallas son más complejas que las de la Sierra Maestra.

Por ejemplo del grupo berlinés conozco personalmente a algunos de esos muchachos y muchachas. No se trata de un grupo homogéneo, ni todos están cortados por la misma tijera, aunque por supuesto comparten elementos comunes como generación, Son graduados en nuestras universidades o incluso son a han sido profesores en ellas, publican en nuestros medios, militan en la UPEC, tienen orígenes y trayectorias diversas.

Hay entre ellos quienes se comportan prefieren el buen vivir y aprenden rápido en la academia de los pequeños burgueses- o la de grande burgueses- les encanta el glamour y se asombran en inglés ¡Oh My God! con gesto afectado y falso, mientras fuman cigarrillos caros, o se rodean de un círculo de latas de cerveza Bucaneros. Son elegibles entre los jóvenes periodistas cubanos para becas que paga el gobierno de EEUU a fin de formar los llamados “Agentes de Cambio”.


De otros, igualmente lenguaraces, rebeldes, igualmente elegibles para esos tristes papeles, su naturaleza es diferente: prefieren la compañía sencilla, gastar lo que tienen con personas que nada les pueden dar y no les importa comer en platos plásticos para luego fregar solos cien de ellos, sin perder el buen ánimo. 

En las excursiones se rodean de los que no pueden comprar Bucaneros y disfrutan hasta el delirio de un karaoke desafinado. Pero en ningún caso, ni unos ni otros, son bobos o ingenuos, por lo que estoy seguro que saben perfectamente de donde sale el dinero para pagar ese cursillo en Alemán.
Ahora mismo algunos de ellos viajaron casi desde Berlin a Nueva York al  Festival Spotlight donde se muestran abiertos y felices mientras mezclan en el mismo coctel la aceituna el marketing político y la militancia por la ecología mientras se dejan querer por los buscadores de talentos. En estos tiempos ser joven y periodista cubano es ser doblemente acechado por los generadores del golpe suave contra Cuba.


Las becas continuarán, el dinero para seducir seguirá fluyendo a montones, venga de una nación europea o de los “buenos vecinos” del norte. Las ONGs -que son realmente OGs- intentarán cubrir los espacios que dejemos abiertos. 

En el capitalismo las conductas opuestas al poder político se combaten con muerte y violencia, como bien explica el comentario que sirve de pie forzado a este post, pero para los revolucionarios no hay otro camino que hacer las cosas bien, denunciar con mano firme la oreja peluda del lobo, y discutir, conmover, convencer cn el ejemplo y la actuación como nos educó el Che. El sostenimiento del poder revolucionario pasa por la legitimación popular del proyecto socialista y eso solo se puede conseguir haciendo conciencia y contando con los jóvenes, todos ellos.

“Periodismo de Barrio”: Una idea muy buena y fructifera, a primera vista


Por Justo Cruz*/Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación.- Antes de comenzar y a modo de aclaración: Con este título no es mi intención poner en duda las buenas intenciones de un periodismo de barrio “profundamente humano, respetuoso y sensible al dolor ajeno”, a decir de la fundadora del proyecto, la cual tuve el gusto de conocer en Berlin.

Escuché hablar del proyecto “Periodismo de Barrio”por primera vez hace algunos días en una actividad organizada por el periódico berlinés TAZ con un grupo de jóvenes periodistas cubanos donde se pretendía debatir sobre el periodismo en Cuba, que a decir de la redacción de este periódico y tomando como referencia el Barómetro de Libertad de Prensa de Reporteros sin Fronteras, nuestro país se encuentra en el lugar 169, en una lista compuesta por 180 países.

El barómetro y la recomendación no podían venir de más cerca que de Reporteros Sin Fronteras. A modo de comparación y para demostrar el “nivel de confiabilidad” de este “barometro”,  México se encuentra en el lugar 148, lo que significa que en ese país, donde en 15 años se han asesinado a  más de 120 periodistas, existen más posibilidades y mejores condiciones de ejercer el oficio de periodista que en Cuba. No contamos los periodistas desaparecidos.

Una periodista mexicana, como para llamar la atención a los presentes comentó, cito: “Soy periodista mexicana y vengo de un país donde si se asesinan a periodistas”. La frase se perdió en el aire, pero para algunos de los latinoamericanos allí presentes no pasó inadvertida, pero el mensaje al parecer no llegó a los cubanos.

Nuestros jóvenes periodistas fueron invitados por la Fundación Panter cercana al mismo periódico para participar en un Workshop que tenía como objetivo, que los mismos conocieran de cerca que "bien"  funciona el periodismo en Alemania, especialmente el del diario TAZ.

El falso periodismo de Roberto Quiñones



Por Karla Limia

“Terrorismo mediático”. Basta introducirse estas palabras en un navegador de Internet y aparecerán cientos de respuestas –políticas, académicas, culturales que invaden nuestras vidas.

Desde hace años, el espacio virtual ha sido utilizado como medio para la divulgación de todo tipo de opiniones y comentarios, unas  que muestran,  en algunos casos, las realidades cotidianas y en otros,  se tergiversan mal intencionadamente.

Cubadebate es uno de estos sitios digitales que nació al calor de la lucha de nuestro pueblo y nació con el objetivo de ser un espacio de intercambio, llevando la verdad de nuestro país al resto del mundo, para reflejar las conquistas de este pueblo, además de socializar y debatir cuestionamientos que están presentes desde el surgimiento del sitio. Debido a esto, en el sitio se encuentran opiniones de todo tipo, relacionadas con diferentes temas de nuestra realidad.

Señor Quiñones, el derecho de las personas a pensar diferente y expresar su opinión ha sido moderado, sí, pero no soslayado ni impedido. La moderación es un derecho para todos los administradores de un sitio en Internet, no es ni anti-ético, ni ilícito, todos los sitios pueden y deben ser moderados.

Antes de acusar de ilícito y anti-ético el acto o actividad de moderar una página, debería en primera opción revisar dichos conceptos ¿cuál es la ley en internet que declara ilícito este acto? En segundo ¿de qué manera atenta esto contra la ética? 

Las definiciones si importan en el espacio digital. Lo que usted amigo Quiñones, denomina ilícito y anti-ético no es otra cosa que un acto de soberanía, que usted no reconoce por encontrarse al servicio de un Estado enemigo en su condición de lame botas. Por otra parte, acusar de discriminación e irrespeto al gobierno cubano, es verdaderamente resultado de la desinformación, o el deseo explícito de hacer juego a los que viven y disfrutan el amplio negocio de la subversión. 

Cuba ha sido señalada por diferentes organismos internacionales como uno de los países que más cumple los derechos humanos y civiles. Es cierto que aun persisten problemas sociales y demandas de nuestra auténtica sociedad civil que aun hay que regular, pero la Constitución Cubana se encuentra en constante revisión con el objetivo de satisfacer las necesidades de nuestro pueblo. Y ello se refleja en la implementación de los lineamientos económicos, políticos y sociales del Partido, donde se harán todos los cambios necesarios con un profundo criterio democrático, tomando siempre la anuencia de nuestro pueblo.

Sin embargo, es preciso reconocer cuánto de bondadoso ha tenido - y tiene - nuestro proceso político. Diversidad, aceptación, tolerancia son términos que Cuba maneja y aplica hace ya varios años. La visita de altas autoridades católicas -entre ellos San Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora Francisco- dan fe del respeto y la aceptación. Hecho que se extiende a otras denominaciones religiosas como expresara Don Fernando Ortiz, Cuba es un ajiaco criollo.

El derecho y la libertad de palabras están consagrados en la Constitución, pero no debe ni pueden dañar nuestra sociedad. Impedir los actos que agreden a nuestra sociedad y nuestro Estado es también un derecho,  el estado de derecho de cada país a defenderse.

Señor Quiñones, el periodismo practíquese a nombre de una agencia o no es legal, pero cuando se hace mediante la tergiversación, la maldad y la manipulación,  es un acto de terrorismo que solo lo practican los asalariados del imperio como usted.

Cárcel en ilegal Base Naval en Guantánamo: Una tragedia humana

Ilegal Cárcel en Base Naval en territorio de  Guantánamo
Publicado en Cubahora

Desde el año 2002, el gobierno de los Estados Unidos posee en la Ilegal Base Naval en Guantánamo, y en contra de la voluntad del pueblo y gobierno cubanos, una cárcel catalogada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) entre los trascendentales retos en el continente americano y, por demás, una carga para la política exterior estadounidense.

El gobierno de Barack Obama, a criterio de la CIDH, ha fracasado en el compromiso de garantizar el derecho a la libertad de los detenidos en la referida prisión. Esta situación persiste a pesar del reclamo universal de su clausura. En torno al tema, un editorial del diario estadounidense The New York Times publicado recientemente señaló que la prisión debió haber sido cerrada hace años, como anunciara a nivel internacional el presidente norteamericano el 16 noviembre de 2008. 

Sin embargo, según dicho rotativo, el mandatario no ha podido cumplir su palabra, no solo por la oposición del Congreso, sino porque no usó a fondo sus facultades ejecutivas, pero aún tiene más de un año para hacer realidad el cierre, un objetivo difícil pero no imposible.

Lo cierto es que ha pasado más de una década y aún el mundo no sale de su asombro. En el penal hay 115 detenidos sospechosos de terrorismo, de ellos, 52 nunca fueron acusados de delito alguno, sin embargo, permanecen encerrados en un sitio donde se violan los más elementales derechos humanos.

La persistencia de este enclave, uno de los más caros del mundo, ha costado más de 5 200 millones de dólares, lo que ha significado un hueco económico para la administración estadounidense y uno de los principales obstáculos para la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, que a mediados de este año restablecieron sus nexos diplomáticos.

La prisión es un establecimiento nefasto y la situación que se vive ahí dentro no debe continuar. Por tanto, este es el momento de que Barack Obama, poseedor de todas las atribuciones necesarias y conforme a la legislación existente, indique el cierre inmediato del penal y, con ello, la devolución del territorio de Guantánamo usurpado a Cuba.

Sin dudas, la deshonrosa cárcel de la Base Naval de Guantánamo que el gobierno de los Estados Unidos mantiene ilegalmente en territorio cubano constituye una vergüenza para el mundo y es el peor ejemplo de violación de los derechos humanos que puede cometer una nación.

Ha pasado trece años desde que se instaló la prisión en la ilegal base y siete años de la promesa de Barack Obama respecto a su cierre. Entonces... ¿Cómo explicar al mundo el tener abierta la prisión de Guantánamo por temor a las críticas políticas? ¿Cómo justificar la tenencia de reos a quienes se les prolonga una detención indefinida, sin cargos ni juicio, pese a que la mitad de ellos tienen el visto bueno de las autoridades estadounidenses para ser liberados?

La respuesta no es otra: una demora más en torno al inmediato cierre de la prisión,  no es tolerable para lo que se ha convertido en una terrible tragedia humana.

Los CDR: una organización que nació para ser eterna



La noche del 28 de septiembre de 1960 en un acto público frente al antiguo Palacio Presidencial, hoy Museo de la Revolución y  respuesta a varios petardos que la contrarrevolución hiciera estallar, mientras miles de habaneros escuchaban al máximo líder revolucionario. Fidel Castro llegaba de hacer una trascendental intervención durante el XV Periodo de Sesiones en la sede de la Organización de Naciones Unidas, en Nueva York.

Quienes se congregaban en el lugar, en ese momento respondieron con Vivas a la Revolución y posteriormente, entonaron las notas del Himno Nacional.  "Vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva, apuntó Fidel y añadió: ...  Están jugando con el pueblo y no saben todavía quién es el pueblo; están jugando con el pueblo y no saben la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo".  

Así dijo Fidel Castro en dicha  concentración. Y con esta efervescencia revolucionara,  nacen los primeros Comités de Defensa de la Revolución (CDR) que este 28 de septiembre llega a sus 55 años y su activo papel frente a los planes de quienes desean truncar el proceso revolucionario cubano, lo ha caracterizado. 

La iniciativa, la voluntad, el desinterés, la solidaridad, el humanismo y la combatividad, son ingredientes que también los acompañan pues están diseminados en cada cuadra, barrio, en cualquier punto de la geografía cubana. Suman la activa participación en la Campaña de vacunación y la defensa de las conquistas de la Revolución, como otras de las tareas que empuja los CDR. 

Ante cada obra planteada por la Revolución, está el entusiasmo y la rapidez que caracteriza a cada cederista cubano, quienes también se destacan en el enfrentamiento a las indisciplinas sociales e ilegalidades y la lucha contra el delito,  y a través de los Destacamentos Mirando al Mar. A esto se suma la recogida de materias primas, el embellecimiento de los barrios, la activa ayuda en la campaña antivectorial y en la noble misión de las donaciones voluntarias de sangre.


Portadores de alegría, optimismo que se han entregado en cuerpo y alma junto al pueblo, su principal garante y protector, los cederistas tienen el orgullo de ser  una organización que nació para ser eterna.

Amplia repercusión internacional por discurso del Papa Francisco

El Papa Francisco se convirtió este viernes en el quinto Pontífice que interviene en Naciones Unidas. Ante la Asamblea General, el primer Papa latinoamericano habló sobre las grandes preocupaciones de la comunidad internacional. 

Sus palabras sobre la fraternidad humana en tiempos de ambiciones y egoísmos colectivos, trascendieron el espacio oficial del plenario y aludieron a todos.


Apoteosis en familia

Por Pablo Soroa Fernández

El sustantivo con que me refugio para titular esta impensada crónica sobre la visita que entre el 19 y el 22 efectuó a Cuba el Papa Francisco como “Peregrino de la Misericordia”, proviene del griego apoteosis y asombra la coincidencia de diccionarios de todos los idiomas en su significado: “culminación o final espectacular de un acontecimiento o acto”. 

En fecha tan temprana como agosto de 1951, la revista Bohemia lo emplea en su multiconsultada sección En Cuba,  para referirse a las exequias del luchador revolucionario Eduardo Chivás, consideradas la mayor manifestación de duelo popular registrada hasta entonces en el país. 

Entonces el prestigioso semanario utiliza el término en su estricta acepción pues alude al “culminar” de una vida, no así este redactor 74 años después porque la visita de Jorge Mario Bergoglio, Sumo Pontífice 266 de la Iglesia Católica, fue espectacular desde su anuncio (por la conmoción mundial que suscitó), durante su desarrollo y en su final, durante el cual confesó haberse sentido “en familia”. 

Baste revisar, en abono de ese criterio, algunos titulares de la prensa nacional y extranjera, los cuales en grandes caracteres,  reseñan el encuentro del Jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano con el Lider Histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro y el recibimiento que le tributó, el 19 de septiembre, en el aeropuerto internacional José Martí, de La Habana el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Raúl Castro. 

El Presidente Cubano también lo despidió este martes 22 en la terminal área santiaguera Antonio Maceo, y en el ínterin estuvo junto a él en la Santa Misa y Angelus en la capitalina Plaza de la Revolución que ostenta el nombre de nuestro Héroe Nacional, y la Santa Misa en la basílica menor del Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba, ciudad a la que Su Santidad bendijo. 

En opinión de la mayoría de los medios de difusión de todo el planeta, la visita del Papa Francisco a la ínsula caribeña,  constituye uno de los gestos más enaltecedores del Obispo de Roma, quien desde que en 2013 asumió su Pontificado ha sido reiteradamente propuesto para obtener el Premio Nobel de la Paz. 

En su discurso en la ceremonia de bienvenida exhortó a “Que la Iglesia siga acompañando y alentando al pueblo cubano en sus esperanzas y en sus preocupaciones” y junto al pueblo de Cuba, sus fieles agradecieron con “apoteósico” entusiasmo cada uno de sus desplazamientos. Sin dudas,  ha constituido un triunfo del Vaticano y la Revolución, de la comunidad internacional, de las fuerzas progresistas del mundo, de la política solidaria e independiente de Cuba, esta visita a la cual precedieron la de Benedicto XVI, en 2011 para celebrar los 400 años del descubrimiento de la imagen de la Virgen de la Caridad, y la de Juan Pablo II 1998, para oficiar misas en cuatro ciudades. 

La recalada en Cuba del Sumo Pontífice, el cual por su origen de clase media baja, consagración a sus ideales religiosos y defensa de los pobres, ha despertado internacionalmente simpatías y esperanzas, ha promovido la evocación de quien con el mismo rango que él, fue presumiblemente el primer Papa en exteriorizar sus simpatías por la Revolución Cubana: Juan XXIII. 

En una misa celebrada pocos meses después del triunfo de la Revolución, en la misma Plaza donde el Papa Francisco efectuó la suya el pasado 20 de septiembre, se escuchó un mensaje de la Radio del Vaticano, enviado por Angelo Giuseppe Roncalli, el hombre que dirigió la Iglesia Católica entre 1958 y 1963 e impulsó el Concilio Vaticano II, el acontecimiento que cambió la cara de la Iglesia en el siglo XX.

La #Cuba que visita el #PapaFrancisco



Visita del Papa Francisco a Cuba
Cuba es noticia. Todos los ojos del mundo están puestos en esta pequeña Isla caribeña. El Papa Francisco, Sumo Pontífice de la Iglesia Católica y Jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano, llegó el 19 de septiembre. Y aquí, portando un mensaje de Paz, felicidad y unión, fue recibido por cientos de cubanos para encontrarse ante un país,  donde la diversidad religiosa es parte armónica de la vida cotidiana.

La visita del Sumo Pontífice a Cuba se realizó en un momento notable. Este año, celebramos el aniversario 80 del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y la Santa Sede. También se agasaja los cien de la solicitud de los veteranos de la Guerra de Independencia, para que se enunciara a la Virgen de la Caridad del Cobre como Patrona de Cuba.

El primer Papa latinoamericano llegó a Cuba en el momento en que el país vive inmerso en un amplio proceso de transformaciones, sin renunciar a nuestras conquistas sociales. Llegó en un momento crucial del  restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, una sociedad que tiene entre sus cimientos,  la lucha por un mundo mejor.

Vivimos en una Isla mestiza en creencias y marcada por el sincretismo que el etnólogo cubano doctor  Don Fernando Ortiz definiera como transculturación. Por tanto, durante su visita, el Papa Francisco conocerá un país de grandes mestizajes que trascienden la mera armonía de razas, culturas, religiones y costumbres.

El Sumo Pontífice visita una nación donde congenian las iglesias católica, evangélicas y protestantes, ortodoxas, religiones yorubas, espiritistas, budistas, judíos y muchas más… Y esto no es más que un botón de muestra de lo legitimado en el artículo 8 de la Constitución de la República de Cuba: “El Estado reconoce, respeta y garantiza la libertad de conciencia y de religión y la libertad de cada ciudadano de cambiar de creencias religiosas o no tener ninguna, y a profesar, dentro del respeto a la ley, el culto religioso de su preferencia.

Francisco es el primer Papa latinoamericano en la historia que llega a nuestro país y el tercero que visita la mayor de las Antillas. Al igual que Brasil, Cuba,  tiene la prerrogativa de haber recibido en etapas relativamente cortas,  las visitas de tres papas: Juan Pablo II en 1998, Benedicto XVI en  2012 y ahora, Francisco.

Lo que difiere entre ambas naciones, es que Brasil es evaluado el país con mayor cifra de católicos del mundo, en tanto,  Cuba es una nación donde se profesa todo tipo de religiones, sin que haya preeminencia de una sobre otra. De lo que  estamos conscientes todos los cubanos, creyentes o no, es que al Papa lo recibió un pueblo batallador, instruido, noble y solidario, un pueblo que se levanta sobre las dificultades y anda con la frente erguida.

Su Santidad Francisco está hace dos días en esta Isla caribeña y aún le quedan otros por vivir entre los cubanos, creyentes o no. Sin embargo, se llevará de aquí, el recuerdo de intensas jornadas junto a un pueblo totalmente unido y fiel a sus antecesores y a los sentimientos patrios.

Nuestro país ha estado sometido a un férreo bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, durante más de cinco décadas. Y esta es la Cuba que visita el Papa Francisco, una nación portadora de una profunda vocación por la justicia y que defiende sus conquistas sociales, su cultura, identidad y raíces.

Raúl Castro: El pueblo y el Gobierno cubanos lo reciben con profundos sentimientos de afecto, respeto y hospitalidad



Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la ceremonia de bienvenida hoy al Papa Francisco, Jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano, en el aeropuerto internacional José Martí.  (Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)

Santidad:

 El pueblo y el Gobierno cubanos lo reciben con profundos sentimientos de afecto, respeto y hospitalidad.


Nos sentimos muy honrados con su visita.  Podrá apreciar que amamos profundamente nuestra Patria, por la que somos capaces de realizar los más grandes sacrificios.  Nos ha guiado siempre el ejemplo de los próceres de Nuestra América, quienes nos legaron dignidad, valentía y generosidad.  Por ellos hemos sabido practicar el axioma martiano de que Patria es Humanidad.
 

El encuentro memorable que sostuvimos en mayo pasado, en la Ciudad del Vaticano, brindó la oportunidad de intercambiar ideas acerca de algunos de los asuntos más importantes del mundo en que vivimos.
 

Los pueblos de la América Latina y el Caribe se han propuesto avanzar hacia su integración, en defensa de la independencia, la soberanía sobre los recursos naturales y la justicia social.  Sin embargo, nuestra región sigue siendo la más desigual en la distribución de la riqueza.  En el continente, gobiernos legítimamente constituidos que trabajan por un futuro mejor, se enfrentan a numerosos intentos de desestabilización.
 

Hemos seguido con mucha atención sus pronunciamientos.  La Exhortación Apostólica “La Alegría del Evangelio”, acerca de los temas sociales, y la Carta Encíclica “Alabado Seas”, referidas al futuro y al cuidado del planeta y la Humanidad, me han motivado profunda reflexión.  Serán referentes para la próxima Cumbre sobre la Agenda de Desarrollo Post 2015, que tendrá lugar en la ONU en el presente mes, y la XXI Conferencia Internacional acerca del Cambio Climático que se celebrará, en diciembre, en París.

Comienzan a tener un eco creciente en el mundo su análisis de las causas de estos problemas y el llamado a la salvaguarda del planeta y la supervivencia de nuestra especie; al cese de la acción depredadora de los países ricos y las grandes transnacionales, a la eliminación de los peligros que se ciernen para todos en materia de agotamiento de los recursos y pérdida de la biodiversidad.
 

Como bien Su Santidad señala:  “La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo”.

El Líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, en 1992, durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, en Río de Janeiro, planteó la necesidad de salvar a la humanidad de la autodestrucción, distribuir mejor la riqueza, el conocimiento, la ciencia y las tecnologías, para el desarrollo sostenible, “hacer desaparecer el hambre y no el hombre”, afirmó.
  

El sistema internacional actual es injusto e inmoral.  Ha globalizado el capital y convertido en su ídolo al dinero. Hace de los ciudadanos meros consumidores.  En vez de difundir el conocimiento y la cultura, los enajena con reflejos y patrones de conducta promovidos por medios que solo sirven a los intereses de sus dueños, las corporaciones transnacionales de la información.
  

La profunda y permanente crisis se descarga con brutal crudeza sobre los países del Tercer Mundo.  Tampoco escapan de ella los excluidos en el mundo industrializado, las minorías, los jóvenes desempleados y los ancianos desvalidos, los que buscan refugio del hambre y los conflictos.   Ofende la conciencia humana lo que ocurre con los inmigrantes y los pobres.  Estos son los indignados del mundo que claman por sus derechos y el fin de tanta injusticia.
 

Santidad:
  

En sus palabras a los dos encuentros mundiales de los Movimientos Populares en octubre del pasado año en Ciudad del Vaticano y julio del presente, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, reiteró la necesidad de practicar la solidaridad y luchar unidos contra las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad, por la dignidad del hombre y se refirió al derecho a la tierra,    al techo y al trabajo.  Para conquistar esos derechos, entre otros, se gestó la Revolución Cubana.  Por ellos, reclamó Fidel en su histórico alegato de defensa conocido como “La Historia me Absolverá”.
 

Para lograr una sociedad más justa y solidaria hemos trabajado con sumo esfuerzo y asumido los mayores riesgos desde el triunfo revolucionario.
  

Lo hemos hecho bloqueados, calumniados,  agredidos, con un alto costo de vidas humanas y grandes daños económicos.  Fundamos una sociedad con equidad y justicia social, con amplio acceso a la cultura y apego a las tradiciones y a las ideas más avanzadas de Cuba, de América Latina, el Caribe y del mundo.
 

Millones de personas han recobrado su salud con la cooperación cubana:  325 710 colaboradores han trabajado en 158 países; hoy, 50 281 trabajadores cubanos de la salud prestan sus servicios en 68 naciones.  Gracias al programa “Yo sí puedo”,  9 376 000 personas han sido alfabetizadas en 30 estados; y más de 68 000 estudiantes extranjeros, de 157 países, se han graduado en Cuba.
 

Avanzamos resueltamente en la actualización de nuestro modelo económico y social para construir un socialismo próspero y sostenible, centrado en el ser humano, la familia y la participación libre, democrática, consciente y creadora de toda la sociedad, en especial de los jóvenes.
 

Preservar el socialismo es garantizar la independencia, soberanía, desarrollo y bienestar de la nación.  Tenemos la más firme decisión de enfrentar todos los retos para alcanzar una sociedad virtuosa y justa, con altos valores éticos y espirituales.  Como señaló el venerable presbítero Félix Varela, “…queremos que las generaciones futuras hereden de nosotros la dignidad de los hombres y recuerden lo que cuesta recuperarla para que teman perderla…”
 

La unidad, identidad e integración regional deben ser defendidas.  La Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los Jefes de Estado y Gobierno durante la Segunda Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, celebrada en La Habana en enero de 2014, consagra un conjunto de compromisos de vital importancia, como la solución pacífica de controversias a fin de desterrar para siempre el uso y la amenaza del uso de la fuerza de nuestra región; no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado y observar los principios de soberanía nacional, la igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos; fomentar las relaciones de amistad y de cooperación entre sí y con otras naciones; y respetar plenamente el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones.
 

Para Cuba, los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas tienen plena vigencia.  Solo el respeto a estos puede garantizar la paz y la seguridad internacionales crecientemente amenazadas.
Conocimos con sumo interés las palabras de  Su Santidad en el marco de la conmemoración del aniversario 70 de los ataques nucleares contra las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.
 

La existencia de las armas nucleares es una amenaza contra la supervivencia misma de los seres humanos y una afrenta a los principios éticos y morales que deben regir las relaciones entre las naciones.  Su uso significaría la desaparición de la civilización humana.  Abogar por el desarme, y muy particularmente por el desarme nuclear, no solo es un deber sino un derecho de todos los pueblos del mundo.
 

Santidad:
 

Hemos agradecido su apoyo al diálogo entre Estados Unidos y Cuba.  El restablecimiento de relaciones diplomáticas ha sido un primer paso en el proceso hacia la normalización de los vínculos entre ambos países que requerirá resolver problemas y reparar injusticias.  El bloqueo, que provoca daños humanos y privaciones a las familias cubanas, es cruel, inmoral e ilegal, debe cesar.  El territorio que usurpa la Base Naval en Guantánamo debe ser devuelto a Cuba.  Otros asuntos deben ser también dirimidos.  Estos justos reclamos son compartidos por los pueblos y la inmensa mayoría de los gobiernos del mundo.
 

Conmemoramos este año, el aniversario 80 de relaciones ininterrumpidas entre la Santa Sede Apostólica y Cuba, que son buenas y se desarrollan favorablemente sobre la base del respeto mutuo.
 

El Gobierno y la Iglesia Católica en Cuba mantienen relaciones en un clima edificante, al igual que ocurre con todas las religiones e instituciones religiosas presentes en el país, que inculcan valores morales que la nación aprecia y cultiva.  Ejercemos la libertad religiosa como derecho consagrado en nuestra Constitución.

Damos a la presencia de Su Santidad en nuestra Patria todo su significado.  Será trascendente y enriquecedor para la nación su encuentro con un pueblo trabajador, instruido, abnegado, generoso, con profundas convicciones, valores patrióticos, dispuesto a continuar su heroica resistencia y a construir una sociedad que garantice el pleno desarrollo, de mujeres y hombres, con dignidad y justicia.
En nombre de este noble pueblo, le doy la más calurosa bienvenida.

Muchas gracias (Aplausos).