Guantánamo: Mi natal Aldea...


Ser cubano, vivir en Cuba nos hace un ser sumamente especial, y es que esta pequeña islita desbordada de tradiciones, es ejemplo ante el mundo por la idiosincracia, resistencia, solidaridad y altruismo de sus habitantes.

Sin embargo, los guantanameros somos otra cosa..., nos distinguimos por ser jaraneros, criollos y aunque donde quiera que vaya me digan que hablo cantando, somos amantes eternos de este pedacito de tierra que nos hace vivir momentos intensos e inolvidables.

En Guantánamo, tierra entre ríos, nació el Nengón y el Kiribá, sabrosos ritmos que llenaron de alegría los hogares campestres. También de la tierra de Yateras es el creador del único Zoológico de Piedras existente en el mundo, nuestro Ángel Iñigo, escultor que a golpe de cincel, nos ha regalado un precioso arte entre una vegetación digna de admirar.

Esta es la tierra del rico chocolate y donde mejor se saborea el mejor cucurucho en Cuba. Es la tierra que guarda a Baracoa, la primera villa fundada en Cuba, la tierra de la polimita, del yunque, de la ranita más pequeña del mundo, del semidesierto cubano y otras atracciones que les mostraré en próximos posts.

Guantánamo vio nacer a Regino Eladio Boti, uno de los grandes poetas del postmodernismo, movimiento que renovó la lírica en Cuba en la segunda década del siglo XX y quien nos regaló una poesía auténticamente cubana, donde nos ofrece una mirada a su Guantánamo natal y que hoy comparto con los lectores de La Guantanamera:

Guantánamo

Aldea, mi aldea,
mi natal aldea,
término que clavó entre el mar y la montaña
la flecha siboney!

Amo tu parquedad catalana
y tus calles rectas
porque —selvas antaño— por ellas
discurrió Guayo el siboney.

Guantánamo! Tu nombre,
cifra de esta región de las aguas,
es como un grito guerrero
del siboney.

Mi polícroma aldea,
villa-iris amada,
tierra de los ríos,
escenario del cansí siboney.

Guantánamo! Tú eres
la avanzada serena, el cemí
del llano de las aguas
de tu antiguo solar siboney.

Aldea, mi aldea,
mi natal aldea.
término que clavó entre el mar y la montaña
la fecha siboney!.
8 de marzo de 1916