miércoles, 12 de agosto de 2020

En el medio de una piedra pulida tu nombre, Fidel

 Ir al cementerio de Santa Ifigenia en la provincia de Santiago de Cuba, es una visita que siempre nos debemos. Por eso, hace unos días, un grupo de trabajadores del telecentro Solvisión de Guantánamo, fuimos al Camposanto para rendir tributo a nuestro Fidel Castro, por el aniversario 94 de su natalicio.

El sitio estremece por su majestuosidad que va más allá de su belleza arquitectónica. Solo se precisa entrar y caminar unos pasos para tener en frente al mausoleo donde yacen los restos de nuestro inolvidable Fidel Castro Ruz.

Se trata de una inmensa piedra procedente de la Gran Piedra, en las estribaciones de la Sierra Maestra, zona donde nuestro Fidel comandó la lucha guerrillera contra la dictadura de Fulgencio Batista a finales de la década de 1950.

El monolito de granito pulido, con una altura de casi cuatro metros tiene una característica que la hace especial. En el medio, hay un espacio abierto para la urna de cedro que guarda sus cenizas y en el medio de ella, una tarja de mármol con un nombre grabado en bronce: Fidel.

No hay inscripción alguna, tampoco fecha de nacimiento ni muerte. Es la única tumba del cementerio Santa Ifigenia con esta característica porque un hombre como Fidel Castro vive en el corazón de un país. Es un momento único, de esos que oprimen el pecho y sacan las lágrimas, pero que engrandecen.

Frente a la piedra, el silencio, los recuerdos y la foto, esa foto que todos queremos tener para guardarla por siempre. Hay solemnidad, compromiso, respeto, hay un indescriptible silencio de palabras que solo es roto por el aviso del cambio de guardia de los jóvenes del pelotón de ceremonia. Hay lealtad y unidad, en todos los pechos.

Fidel Castro Ruz, está en Santa Ifigenia y con él, millones de corazones cubanos que llevan consigo el compromiso de seguir adelante. Y como a otros tantos visitantes que acuden al lugar, no nos sorprende la ausencia de un regio monumento a su memoria, sino esa inmensa piedra pulida y en medio de ella, tu nombre, Fidel.

lunes, 2 de septiembre de 2019

En sus marcas, listos, comenzó el curso escolar 2019- 2020 (+ Post )

Este lunes dos de septiembre Cuba se convierte en una gran escuela, comienza el nuevo curso escolar y con ello, la vida cambia. Hoy, desde temprano las calles de Guantánamo, fueron tomadas por los estudiantes de todas las enseñanzas para tener otra cita con el conocimiento.

Todo es alegría. La provincia de Guantánamo abre sus puertas a más de 89 mil 400 alumnos de los diferentes niveles y abrirán sus puertas 774 escuelas en ciudades y serranías guantanameras. Hoy llevan sus mochilas cargadas de sueños para enfrentar metas superiores.

Hay risas, llantos, canciones…  van hacia la escuela, sitio donde se afianza el verdadero significado de la amistad, la solidaridad, la confianza… Van donde les espera la base material de estudio asegurada, el mobiliario y el equipamiento tecnológico necesario para el desarrollo exitoso del proceso docente educativo. 

Comienzan las clases y con ello, la educación cubana enfrenta un gran reto. Hoy según informe de la ministra del sector, Ena Elsa Velázquez Cobiella, las aulas recibirán a más de un millón 700 mil estudiantes y más de 162 mil profesores acudirán a las 10 mil 700 instituciones educacionales que abrirán sus puertas.

Para este curso escolar, resultan importantes el conocimiento y aplicación de las nuevas leyes de la Constitución, Electoral y de Símbolos Nacionales para maestros, directivos, y profesores. También ocupa un significativo rol la formación de valores y la presencia del claustro de profesores bien preparados, vinculados a la familia y la comunidad.

¡Cuba está de fiesta, comienza el curso escolar!  Las nuevas generaciones recibirán el mejor regalo que se puede dar a un ser humano, la educación, que como dijera nuestro José Martí, significa: “depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido … es prepararlo para la vida”.


martes, 13 de agosto de 2019

Fidel: hoy miramos el futuro con tus ojos

«Fidel no le pertenece solo a Cuba, le pertenece a este mundo nuestro, a esta América nuestra». Asi dijo el ya fallecido  presidente de Venezuela Comandante Hugo Chavez de nuestro líder revolucionario Fidel Castro quien este 13 de agosto cumpliera 93 años.
Hoy es el cumpleaños de Fidel Castro Ruz y toda Cuba recuerda con orgullo al gigante de verde olivo, al artífice de la Revolución Cubana, al estadista brillante, al hombre cuya sabiduría perdurará en todos los hombres de Cuba, Latinoamérica y del mundo.

Y es que nadie como él ha sido capaz de cargar con tantos sueños y ponerlos al alcance de la mano. Nadie como él, supo conducir los destinos de un pueblo que tiene la osadía de defender su propio destino, fuiste Fidel quien nos enseñó a ser audaces, única manera de ser libres.

Con tu ejemplo, iluminas el rostro de todos los cubanos, para acrecentar la valía de un hombre como tú, despojado de linaje alguno. Por eso hoy tenemos tu voz, tu ejemplo, tu presencia infinita que nos prepara para desafiar las realidades. El pensamiento de Fidel está multiplicado en niños, jóvenes, hombres y mujeres.  Fue  el artífice de una gran obra que es la Revolución.
El líder de la Revolución Cubana se convirtió en faro y guía para  los países de América Latina y del resto del mundo donde hizo realidad disímiles proyectos económicos, sociales , educativos, culturales. Fue  un visionario porque  siempre se adelantó a su tiempo, fue el impulsor de las ideas revolucionarias, tanto en el ámbito político, económico  y  social.  

Fidel Castro es el eterno soldado de las ideas, el indiscutible líder de la Revolución Cubana, el luchador por la liberación de los pobres del mundo. Es el político que rebasó en tiempo y espacio para convertirse en referente mundial y por eso nuestro compromiso se multiplica.
Hoy nos queda mirar hacia el futuro con sus ojos. Y  ese debe ser el compromiso y el reto de todos los cubanos con este hombre de talla universal.

sábado, 3 de agosto de 2019

El 4 de agosto de 1957 Guantánamo se vistió de luto


Corría mediados del año 1957 y el enfrentamiento entre las fuerzas revolucionarias y las tropas del régimen batistiano se acrecentaba en este territorio oriental. La situación era tensa tras el asesinato de Frank País en Santiago de Cuba, por ello, el jefe nacional de las milicias clandestinas del 26 de Julio, orienta instalar una fábrica de bombas en la casa ubicada en Aguilera número 751, entre San Gregorio y Santa Rita en Guantánamo. 

Era alrededor de las 2:30 de la tarde del 4 de agosto de 1957 cuando una fuerte explosión estremeció la mitad de la ciudad. El estallido venía de la fábrica clandestina de bombas del Movimiento 26 de Julio, ubicada en la calle Aguilera N.o 751, entre Santa Rita y San Gregorio, de Guantánamo.

En el interior del inmueble estaban Gustavo Fraga, jefe pirotécnico y de la sección obrera del trabajo, Fabio Rosell del Río y Enrique Rodríguez quienes fallecieron en ese momento. Abelardo Cuza y Jesús Martín, vecinos que acudieron a ayudar a los combatientes, fueron golpeados por el ejército de la tiranía, posteriormente asesinados y sus cadáveres fueron colocados junto a los de los luchadores clandestinos. El suceso enlutó ese día de 1957 a la ciudad de Guantánamo.

Los revolucionarios habían construido allí un túnel para esconder cajas con dinamita, escopetas y doscientas libras de explosivos, además de herramientas y una romanita de farmacia donde se pesaban los componentes químicos para lograr las bombas. Estas provisiones eran para abastecer a los combatientes del Ejército Re­belde y de la lucha clandestina en otras regiones de Cuba.

Minutos antes de la explosión, Demetrio Montseny Villa, jefe del Movimiento 26 de Julio en Guantánamo, había bajado al sótano donde estaba a la fábrica de bombas para conversar con Fabio, Gustavo y Enrique. Ahí reconoció les trabajo desarrollado desde hacía una semana y los exhortó a mantener la digna actitud de aportar medios de combate para la causa. Posteriormente Villa se personó en la casa contigua donde residían otros compañeros del Movimiento y ahí lo sorprendió la explosión.

A partir del 4 de agosto del año 1959, fue proclamada la fecha como el Día de los Mártires Guantanameros. Con ello se honraba la memoria de Gustavo Fraga, Fabio Rosell, Enrique Rodríguez, Jesús Martín, Abelardo Cuza y otros hijos de esta provincia que lucharon contra la dictadura de Fulgencio Batista.

Esta es la razón por la cual  cada 4 de agosto el pueblo de Guantánamo, junto a los miembros de la Aso­cia­­ción Hermanos Saíz marchan hasta el obelisco erigido a estos mártires, para honrar a los caídos. Y en el solemne lugar, protagonizan un encuentro con la canción política e inteligente, en una jornada que entre acordes y voces,  hace vibrar año tras año,  los corazones comprometidos.




viernes, 26 de julio de 2019

José Martí en el Moncada

“Parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, que su memoria se extinguiría para siempre, ¡tanta era la afrenta! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo su fiel a su recuerdo...¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!.

Así expresó nuestro Fidel Castro Ruz, al referirse a nuestro José Martí cuando aquel 26 de julio de 1953 cuando un grupo de jóvenes revolucionarios cubanos liderados por Fidel Castro Ruz, asaltaron los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, iluminados por las ideas del Maestro.

Para los jóvenes de la Generación del Centenario existía una razón muy poderosa: eran sencillamente, cubanos, poderosa razón para lanzarse al ataque de la segunda fortaleza del país. La presencia decisiva de José Martí en los moncadistas era una realidad tangible. Y esa fue la razón por la cual  el joven abogado Fidel, tomó en sus manos la antorcha libertaria y trazó la estrategia correcta que nos llevó a la victoria definitiva.

De hecho, su alegato de autodefensa La Historia me absolverá, posee una identidad sorprendente con el pensamiento político de nuestro Héroe Nacional. Tienen en común la posición inclaudicable contra toda forma de tiranía, el patriotismo revolucionario, el latinoamericanismo y el internacionalismo, el optimismo ante los reveses y sobre todo la defensa de las clases humildes.

José Martí y el Moncada son la armazón dialéctica del camino ético y revolucionario de una nación y sus luchas por la libertad. El Moncada mostró a Cuba el curso que seguiría la Generación del Centenario: la estrategia de lucha armada, sus bases ideológicas, sus metas, su moral revolucionaria y sus principios políticos.

Y tan grande fue el sentido ético de José Martí que bajo esa hermosa frase de Patria es Humanidad, nos legó una divisa realmente solidaria y justiciera. Sin dudas el Apóstol, dotado de una inteligencia soberana, siempre usó ese don para hacer de los pueblos de América independientes y libres. Por eso hoy el pensamiento martiano ha trascendido los límites del tiempo y es una fuente inagotable de valores patrióticos, de justicia y de dignidad humana.

El Moncada fue la obra martiana hecha realidad por la Generación del Centenario aquel 26 de julio de 1953, que no ha pasado a la historia como un hecho aislado, sino que es un vínculo de nuestro pasado con el presente y con el futuro promisorio de victoria. En el Moncada vivió nuestro José Martí y en el Moncada, se eternizó su memoria.