René: En libertad pero atado a los grilletes


René González, uno de los antiterroristas cubanos, fue puesto en libertad, sin embargo, sigue atado a los grilletes. La razón es muy sencilla: El fallo irracional y desalmado de la jueza Joan Lenard, impide que regrese a Cuba junto a su familia, con todo su derecho, tras cumplir “hasta el último día su injusta condena y sin haber recibido beneficio alguno de resentencia”.

Lo cierto es que para la administración del presidente Barack Obama, siempre está el motivo y sino, lo buscan. Ahora la jueza alega que René no se inscribió como agente del gobierno cubano y por ello, estará obligado a vivir los próximos tres años en Estados Unidos, donde se conoce que puede peligrar su vida y donde radican las personas y las organizaciones más prominentes del terrorismo anticubano” en eso que llaman “libertad supervisada”.

Inaudito, esa es la palabra. No hay otra para caracterizar la situación que tendría que pasar René a partir de este momento. Pero… ¿Qué interés tiene el gobierno de Obama de seguir castigando a alguien cuyo único delito fue luchar contra el terrorismo? ¿Es justo que sea los Estados Unidos, país padre del terrorismo en el mundo, el lugar escogido por la jueza para que René cumpla con los términos de su “libertad supervisada”? Es una situación para sentarse a meditar detenidamente.

La actitud de la Lenard, es completamente risible, máxime cuando también se le prohíbe a René “acercarse a o visitar lugares específicos donde se sabe que están o frecuentan individuos o grupos terroristas”. Pero… ¿Cómo es posible que el Imperio todo poderoso tema de un hombre, de sus acciones, de su voz… a tal sentido que pretenda tenerlo cerca y por demás, vigilarlo? ¿Dónde está la profesionalidad de la Jueza que necesita tanto tiempo para evaluar una situación tan clara como el agua?

Con este caso se evidencia al igual que en otras acciones, la doble moral del gobierno yanqui, gobierno que se jacta de combatir al terrorismo, sin embargo, devienen por sus acciones, los principales terroristas a nivel mundial. Por ello, la decisión más atinada e inteligente es que René vuelva a Cuba junto a su familia en el menor tiempo posible.

A partir de ahora, la Joan jueza Lenard, junto a quienes impidieron el regreso de René a Cuba, son los máximos responsables de su vida, incluyendo al Presidente Barack Obama, que con un chasquido de dedos lo traería de vuelta. Sin dudas, amigo lector, no hay otro camino que la reflexión, el entendimiento, la cordura…, y estas armas, el Imperio no las quiere asimilar.