La Cruz de la Parra en Baracoa, Guantánamo: propuesta a declararse Patrimonio de la Humanidad



La Cruz de la Parra, es un antiguo símbolo del cristianismo en América y del encuentro entre las dos culturas, la europea y la americana. Plantada por Cristóbal Colón en 1492 durante su primer viaje de descubrimiento, en el extremo norte oriental de Cuba, es la única que existe de las 29 colocadas por el Almirante durante su viaje por América.
 
Auténtica y hecha con madera oriunda de Baracoa,  la Cruz medía inicialmente unos siete pies de altura, pero con el paso del tiempo fue mutilada en varias  ocasiones debido a que personalidades de la sociedad colonial cubana que visitaban la ciudad Primada de Cuba, pedían un pequeño pedazo de la misma. Y así fue hasta que en el siglo XVIII se enchapara con planchas de plata.

La Cruz de la Parra ha permanecido durante medio milenio en la iglesia parroquial de Baracoa, situada al noroeste de la provincia de Guantánamo, entre las bahías de Baracoa y Miel. Fue bendecida por el Papa Juan Pablo II durante su visita a Cuba en 1998 y el 15 de agosto de 2011, durante los festejos por los 500 años de fundada la Ciudad Primada de Cuba, fue declarada Monumento Nacional  y Tesoro de la Nación Cubana.

Desde ese momento la Cruz ocupó un lugar importante en diferentes etapas de la vida en Baracoa, ciudad donde se asentó el primer Obispado y la primera Iglesia Católica de la Isla. Allí la reliquia salió en dos grandes procesiones que tuvieron lugar cuando el territorio se vio afectado por el terremoto de 1528 y el huracán de 1529.


Por todo esto sobran las razones para que Rolando Leyva Lambert, especialista de la Oficina de Monumentos y Sitios Históricos del municipio de Baracoa, hiciera la propuesta de que la Cruz de la Parra, sea declarada Patrimonio de la Humanidad, hecho que,  de ser aceptado por la UNESCO, se convertiría en el primer objeto del mundo en ser aprobado con la condición de Patrimonio de la Humanidad.