Insaciable estancia en La Primada


Hacía varios meses no salía con mi hija Claudia, la mayor, pues estaba inmersa en los exámenes para las pruebas de ingreso a la universidad. Sin embargo, ayer por la tarde no pude rechazar su invitación. Vamos a la cafetería La Primada, mami, me dijo.Y como me encanta el chocolate en todas sus variedades, no rechacé el convite.

Coco y chocolate, magnífica combinación que a tantas personas encanta, distingue entre otros embrujos a la ciudad primada de Cuba, Baracoa. Pero les aseguro que llegar hasta la cafetería, ubicada en una de las áreas del boulevard de la urbe guantanamera, junto al céntrico parque José Martí, es degustar de ricos productos derivados del cacao y coco y un precedente para una próxima visita.


Acogedora como otras instalaciones gastronómicas de Guantánamo, La Primada tiene una peculiaridad especial. Desde que pasas el umbral de la puerta, el sitio te convida a hacer un viaje imaginario hasta la más antigua de las villas cubanas, ciudad mágica que el próximo 15 de agosto arriba a su cumpleaños 500.

Dentro de La primada y en gigantografías impresas, se erige majestuoso El Yunque de Baracoa, sitio de extraordinarios valores naturales y de alto grado de conservación y endemismo, además de apreciar la belleza de sus playas, la estatua de Cristóbal Colón, la Cruz de Parra... e imágenes que aluden al cultivo y al procesamiento del cacao y el coco en Baracoa, zona mayor productora de ambos renglones en Cuba.


Impresionante es el diseño del lugar,pero la oferta de los productos en moneda nacional, invita a quedarse con las ganas del regreso. En el establecimiento se venden pasteles, piononos, señoritas, marquesitas, panqués, gaceñiga, tatianoff, turrones de coco, el famoso cucurucho, sorbeto, bizcochos y galletas dulces.

Acompaña esta variedad de dulces, el chocolate frío y caliente, los bombones, con licor, de fresa y chocolate, los rellenos con Havana Club Añejo, las mazorcas de chocolate, el peters… golosinas tan exquisitas, que hicieron insaciable para Claudia y para mi, nuestra estancia en la Primada.