Asistió Raúl Castro a Gala por aniversario 50 de la UNEAC


El poeta Miguel Barnet ofreció un recorrido por medio siglo de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), al hablar en la gala conmemorativa, a la cual asistió el Presidente cubano, General de Ejército Raúl Castro Ruz.

El también presidente de la UNEAC recordó que la organización se creó en el histórico diálogo con Fidel en la Biblioteca Nacional, en 1961, que se conoce con el nombre de Palabras a los Intelectuales.

Nació así la organización que abrió un camino nuevo en la cultura cubana, impulsó la creatividad y alentó el espíritu unitario, coherente y dinámico entre escritores y artistas, dijo.

Asistieron además a la cita, los miembros del Buró Político del Partido, Esteban Lazo Hernández, Marino Murillo Jorge y Lázara Mercedes López Acea, quienes aplaudieron también las palabras de Barnet cuando afirmó que la UNEAC es el Moncada de la cultura, pues asaltó los cuarteles de la ignominia y la injusticia.

En el Gran Teatro de La Habana, la danza, la música y la poesía se confabularon de manera magistral en un espectáculo repleto de cubanía que bajo la dirección general de Alfonso Menéndez recorrió las raíces de la identidad de la nación.

Confluyeron en el escenario solistas de la talla de Miriam Ramos, con jóvenes talentos que hicieron suyos los clásicos Quiéreme mucho y El breve espacio en que no estás, y son productos ellos mismos, de la enseñanza que garantizan artistas e intelectuales consagrados en esta Isla.

El baile español, folklórico, campesino y contemporáneo, distinguió la velada, intercalados con el acople perfecto de las voces de Vocal Universo en Quirino con su tre´, la Romanza de María la O, por Milagros de los Ángeles Soto, y esa Mujer Bayamesa, en la flauta de Niurka González, que desde un balcón, hizo contener la respiración a muchos en el público.

De alto valor estético resultó la propuesta, para beneplácito también de los presidentes de la UNEAC de cada provincia del país, presentes en el teatro, defensores de ese arte que, al decir de Barnet, no es un lujo sino una necesidad y tiene un papel esencial en el quehacer cotidiano, que es garantizar los valores principales que sostienen la estructura básica de la nación.