Cuba en lista de países terroristas: flor estéril del fascismo en Estados Unidos


Por:Norelys Morales Aguilera

El Departamento de Estado mantiene a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo desde 1982. Año tras año un despliegue de retórica fascistoide y vacía acompaña a la designación falsa, destinada a silenciar sus propios actos terroristas y, a justificar tropelías y desmanes.

En este 2011, según Estados Unidos, los argumentos son:

1. Aunque la Isla "mantuvo una actitud pública contra el terrorismo y su financiación en 2010 no hay pruebas de que haya cortado sus vínculos con elementos de las FARC y algunas informaciones de prensa indican que algunos miembros de ETA, activos y pasados, continúan en Cuba".

Sin embargo, los gobiernos de Colombia y España, respectivamente, que serían los indicados para reclamar a Cuba por tales acusaciones, no lo han hecho y si tuviesen pruebas lo harían. Estados Unidos habla por ellos, además, como argumentación tendenciosa.

2. Cuba no aprobó ninguna legislación en 2010 para luchar contra el terrorismo y "ha sido utilizada como punto de tránsito para que nacionales de terceros países hayan entrado en Estados Unidos", sostiene el texto.

Bien saben los Estados unidos que las leyes cubanas condenan el terrorismo: tal vez Washington pretende que las mismas se aprueben en el Congreso norteamericano como sucede con Puerto Rico.

3. El informe indica asimismo que Cuba "sigue denunciando los esfuerzos antiterroristas de EE.UU. en todo el mundo, que dibuja como un pretexto de EE.UU. para extender su influencia y poder", según un informe de Efe.

Merecen castigo las denuncias cubanas de que en el territorio norteamericano se alojan terroristas como Luis Posada Carriles y el recién fallecido Orlando Bosch, autores probados del atentado con bombas a un avión de pasajeros en 1976, cuando la justicia norteña juzgó y absolvió al primero por mentiroso y no por asesino. Silencio, Cuba, porque te aplicamos el garrote, parecen decir.

Pero, bien vale la pena que Cuba no se calle, aunque Estados Unidos la incluyan en sus “listas”.

La autoridad moral de la Isla perturba a los listeros imperiales. La política cubana se opone al apoyo de Estados Unidos a Israel, condena las matanzas de niños por aviones no tripulados en Paquistán e Irak, repudia la tortura en la base ilegal en el territorio cubano de Guantánamo, las matanzas de civiles en Libia por tropas de la OTAN comandadas por EE.UU. o cuando provoca la violencia en México siendo el primer consumidor mundial de la droga.

Los listeros imperiales sostienen su línea de propaganda fascista para conservar un bloqueo económico, comercial y financiero que clasificaría como genocidio si los cubanos no lucharan por su sobrevivencia con todo su coraje y talento.

Por ejemplo, este mismo jueves se informaba que la más reciente versión de la vacuna pentavalente cubana (Heberpenta), con registro en el 2010, cuyos antígenos están unidos en un solo frasco, se aplica hoy en todo el país. Dicha vacuna combate la difteria, el tétanos, la tosferina, la hepatitis B y el haemophilus influenzae tipo B.

Coincidiendo con la última calificación dada por Estados Unidos a Cuba se supo que aquellos impusieron una multa de 374 400 dólares a la empresa francesa naviera y de transporte CMA CGM por prestar servicios a Cuba, según comunicó hoy la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros (OFAC), informó PL.

También un analista dijo a RT algo bien ilustrativo del control político en Estados Unidos. En un reportaje titulado“¿A quién le conviene el embargo de EEUU contra Cuba?”, es reconocida por analistas la influencia de grupos de extrema derecha en las decisiones de Washington respecto a la Isla, a pesar de que las encuestas siguen mostrando que dos tercios de estadounidenses apoyan el levantamiento del bloqueo.

Frank Sharry, fundador de ‘La Voz de América’, el servicio de radio y televisión internacional del Gobierno de EE. UU. afirmó que “Las agrupaciones anticastristas dan mucho dinero a las campañas políticas durante las elecciones; han aprendido las reglas del juego político.

Y, en ese juego político la derecha estadounidense, cuyo estilo propagandístico se basa en la mentira, no podría excluir a Cuba de tales petardos, flores estériles del fascismo en Estados Unidos.