En Baracoa: El kiribá y el negón son raíces de un árbol siempre reverdecido



Por: Sheyla valladares
Si llegas a Baracoa y tu estancia coincide con la celebración de las fiestas del Kiribá Nengón puedes considerarte afortunado. Esta es una festividad oriunda de esta zona del país, donde se canta, baila y se tocan estos géneros musicales que constituyen la base primaria del son cubano.

Los habitantes de la comunidad del Güirito constituyeron el grupo Kiribá Nengón como la forma más efectiva para rescatar esta tradición que se había perdido en la segunda década del siglo XX. A partir de esta iniciativa las raíces más auténticas baracoesas volvieron a cobrar fuerza entre sus habitantes y sobre todo entre las nuevas generaciones.

Esta agrupación que nació en 1982 está constituida por 21 integrantes entre bailadores y músicos, todos de las familias de este barrio, cercano a Baracoa. No todos son fundadores, pero sí les fue inculcado por sus mayores el amor por esta tradición, que forma parte inseparable de la identidad del baracoense.

Los sones que se interpretan están ligados esencialmente a la cultura y la historia de Baracoa, interpretados con la ayuda de la marímbula, el bongó, el güayo, las maracas, y ocasionalmente las claves.

El kiribá y el nengón son formas de decir y de bailar. La primera alterna el verso y el estribillo, mientras que la segunda alterna la cuarteta y la décima, también con el estribillo. Ambos ponen en jaque la destreza de los improvisadores, quienes deben esforzarse para hacerse respetar como cantores a partir de la extensión que puedan darle a su canto.

Los bailadores también tienen que hacer una buena faena. Todos ejecutan sus bailes en parejas sueltas, donde prevalecen el uso de las amplias faldas en las mujeres y las guayaberas en los hombres. Estos bailes tienen sus peculiaridades, el kiribá es más rápido y permite libertad coreográfica, no así el nengón, el cual tiene bien estipulado su paso arrastrado, con el que se simula apilar café o cacao; ya que según la leyenda nació entre los trabajadores en los secaderos de estos granos que tanto abundan en Baracoa.

Pero si algo impresiona al que recién llega al Güirito, es el grado de identificación de sus habitantes con esta festividad, para la cual engalanan el camino que lleva hasta el lugar elegido para celebrarse y preparan la comida típica de la zona; elaborada esencialmente por los integrantes del grupo Kiribá Nengón, sobre la base de leche de coco y mariscos.

Durante los días que se celebra esta fiesta, tanto los habitantes de este barrio que dista 20 kilómetros de Baracoa y se ubica en medio del macizo cacaotero del Jamal, como los visitantes, comparten en un ambiente fraterno, donde se dan la mano sin contradicciones la tradición y la modernidad.